El Museo de la Milonga
Hace más de medio siglo, en el Carnaval de 1955, la murga La Milonga Nacional salía de su sede social en la Avda. Gral. Flores 2396, casi Blandengues, a la sazón, vieja sede del Club Goes. El director responsable de la murga era Pedro A. Sugo y las letras pertenecían a Ernesto Viega «Chevalier».
Una vez que el conjunto aparecía en escena, la acción se desarrollaba en tablados y teatros de barrio, ante un decorado que simulaba un Museo de Carnaval, en la época imaginaria del año 3000. Un Cicerone explicaba a varios visitantes, con unas breves palabras previas, el motivo y el porqué del Museo.
Cicerone:
Justo en el año 3000 / se va hoy a inaugurar / un Museo interesante / del lejano Carnaval.
De él soy Cicerone / y ahora podrán contemplar / figuras que fueron glorias / en el arte de cantar.
Mentados Negros Lubolos, /famosas Trouppes, Murguistas / y otros conjuntos alegres, / Humoristas, parodistas.
Y dirigiéndose al público expresaba:
¡Adelante, caballeros! / Así podréis contemplar / una fiel reproducción / de lo que fue el Carnaval.
De esa manera transcurría este novedoso e innovador saludo de la Milonga Nacional, recreando en ese museo imaginario que en la vida real parece querer tomar forma cinco décadas después , las canciones y las agrupaciones que ya habían hecho historia hasta ese entonces, incluido el propio saludo de la murga, en su primer año de Carnaval en 1939:
Nació del viejo candombe / La Milonga Nacional / y a su ritmo bullanguero / sigue su marcha triunfal.
Y derrochando alegría / se va agrandando en la vida / de la Musa Popular. *
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