Una nueva cultura veraniega se impone bajo el sol
El incremento en las ventas de filtros protectores de alta graduación y de lentes de sol parecen indicar que la población tiene más presente los riesgos que implica la radiación ultravioleta. Sin embargo, y pese a la normativa vigente, todavía pueden observarse puestos callejeros que ofrecen gafas oscuras de dudosa procedencia.
Las sucesivas campañas de bien público que el Ministerio de Salud Pública ha realizado en los últimos años parecen haber dado sus frutos, ya que según pudo comprobar LA REPUBLICA a través de consultas a farmacias y ópticas, con la llegada del verano se incrementaron las ventas de filtros solares y lentes con protección ultra violeta.
Cabe destacar que en relación a la comercialización de cremas para aplicarse previo a la exposición al sol, se produjo una modificación importante en el comportamiento de los uruguayos, ya que hasta el año pasado las más adquiridas eran las que poseen un factor de protección 8 y 15 y en cambio en esta temporada las más solicitadas son las de factor 30 o superior.
Ello demuestra el éxito de las campañas de información que explicaban que la radiación ultravioleta solar (UV) es más intensa en primavera y verano, razón por la que causa daños en el sistema inmunológico y especialmente en la piel, con efectos nocivos que van desde las quemaduras y envejecimiento, hasta el desarrollo de cáncer de piel mediante un proceso acumulativo a lo largo de la vida.
También se registró un incremento en la venta de lentes de sol, que en algunos casos se indicó como un aumento cercano al 20% respecto al año anterior, y especialmente en los creados para niños. Asimismo, los ópticos consultados aseguraron que sus clientes demuestran un mayor interés por la calidad de los cristales y por el proceso de polarización al momento de elegir las gafas.
Saltando las reglas
Pese a lo mencionado anteriormente la numerosa presencia de puestos callejeros que ofrecen lentes de sol de dudosa procedencia parece señalar que no toda la población es consciente de que la radiación UV también afecta seriamente a los ojos, razón por la que deben utilizarse cristales filtrados de buena calidad.
Para fortalecer la conciencia al respecto, en noviembre el MSP decretó la prohibición de estos anteojos en la vía pública o en comercios no habilitados para tales fines.
Por esos días el director general de la Salud, doctor Jorge Basso remarcó que «cuando uno usa anteojos o vidrios oscurecidos, en realidad está exponiéndose de forma mayor a la radiación ultravioleta para que ingrese directamente a la retina que si no usa ninguno de esos vidrios. Y eso daña la retina, favorece el desarrollo de cataratas y otra serie de vasculopatías que puedan repercutir seriamente en la visión».
Sin embargo, y aunque parezca contradictorio, en las cercanías del edificio central del MSP pueden observarse más de cinco puestos ambulantes que ofrecen lentes de sol desde cien pesos, así como comercios establecidos muy alejados del rubro «ópticas» que los venden a 200 y 300 pesos.
Consultado al respecto el subdirector general de la Salud Gilberto Ríos dijo a LA REPUBLICA que «el decreto parece de aplicación sencilla pero no lo es ya que deben tenerse en cuenta muchas implicancias, como ser los comercios que habían adquirido los lentes en forma legal con anterioridad al dictado de la norma».
Empero, coincidió con los motivos expuestos por Basso para promover la aplicación del decreto en cuanto a los perjuicios que puede ocasionar el uso de estas gafas, y afirmó que actualmente la cartera coordina acciones con la Intendencia de Montevideo para realizar las inspecciones y aplicar las sanciones correspondientes.
En tal sentido aseguró que este mes comenzará a aplicarse la norma en lo que refiere a la venta en la vía pública, puesto que esta modalidad de comercialización «implica las situaciones más graves».
El regreso del sombrero
Durante años el sombrero fue considerado un accesorio fuera de moda, y por tanto era excluido de la indumentaria veraniega de hombres y mujeres. Las únicas excepciones a este comportamiento eran los adultos mayores y los niños, los primeros, motivados, no sólo por cuestiones sanitarias, sino por el arraigo que este implemento tuvo en su generación como artículo de sofisticación y elegancia.
Actualmente, la venta de sombreros también se incrementó, en parte por las recomendaciones de protegerse del sol, pero mayormente por temas vinculados a la moda.
Los consejos médicos mencionan los sombreros de ala ancha como los más apropiados para resguardarse de la radiación UV, ya que además de cubrir la cabeza y el rostro, brindan protección a los hombros.
Sin embargo los más vendidos son las gorras con visera, que hoy en día hasta se ofrecen con bordados y lentejuelas para acompañar la tendencia «hippie chick» o «bohemia gitana» de la ropa que inundó las calles estivales.
Los que más saben de moda y vestimenta aseguran que este modelo de sombrero es el más vendido como consecuencia del frecuente uso que hacen de los mismos los protagonistas de las series televisivas y películas más vistas, así como por ser parte del equipamiento de los clubes deportivos con más adeptos.
Como ejemplo de este rescate tan saludable del sombrero, aunque se trate de una gorra, se pone la antes impensable adquisición masiva de este accesorio por parte de mujeres jóvenes. Según dicen la responsable de esta actitud es Paris Hilton, la célebre heredera del imperio hotelero quien apareció en todos los episodios del reality show Simple Life (cuya versión uruguaya protagoniza Claudia Fernández), usando estos sombreros con viseras en sus más variadas presentaciones.
Bañistas rebeldes
En Pocitos, Malvín y hasta en la Ramírez puede encontrarse personas que obvian algunas de las recomendaciones efectuadas por el MSP. LA REPUBLICA, filtro solar en mano, con lentes y sombrero, salió a conocer el porqué de tal comportamiento.
Verónica, 20 años: «Sí, es casi mediodía, pero no pasa nada, porque en realidad con el cambio de horario estamos un poco adelantados. Para el sol las once siguen siendo las diez, y a esa hora se puede estar en la arena».
Juan, 65 años: «Mirá, yo toda la vida viví acá y desde chiquito bajé a la playa sin preocuparme y nunca pasó nada. A veces arde un poco y después salen los «pellejitos», pero no es para tanto… ahora uso sombrero porque cuando se me cayó el pelo, la piel de la cabeza me quedó muy sensible, pero nada más».
Laura, 32 años: «Sí, dicen que a la dos no se puede venir, pero estoy de vacaciones, no pude ir para Rocha y acá estoy. Pero yo me cuido: traje agua y me bañé en bronceador factor 30… ¿Los lentes? Sí, los compré en el súper, ¿están lindos no? Los compré porque son los que se usan y estaban en precio, y tenían un adhesivo que decía que tenían filtro UVB».
María Noel, 19 años: «Yo uso filtro 40, porque soy muy blanca y quedo como un tomate enseguida. Por eso también vengo ahora, tempranito, si me tiro al sol después de las cinco no me quemo nada: quedo roja y al otro día no me bronceé nada. ¿Sombrero? No, ni loca, es horrible. Cuando siento mucho calor voy y me doy un bañito. ¿Los lentes? Sí, los compré en una óptica porque son (nombra una marca), los que se usan. Y no sé, protección deben tener, qué sé yo».
Al comienzo de la temporada estival el Ministerio de Salud Pública realizó algunas recomendaciones para evitar los daños que puede ocasionar a la salud la exposición prologada al sol, así como las altas temperaturas, ya que to
das las personas deben protegerse de los efectos de la radiación UV, como consecuencia de que sus efectos se acumulan en la piel a lo largo de toda la vida. Especial cuidado requieren los niños y jóvenes, porque su piel es más sensible y pasan una gran cantidad de tiempo al aire libre. El mayor daño a causa del sol ocurre antes de los 18 años.
Este es un resumen de las medidas de precaución más importantes.
1) Evitar la exposición directa al sol entre las 11:00 y las 17:00 horas.
2) Protegerse buscando zonas de sombra: árboles, enramadas, sombrillas y techos.
3) Aumentar el consumo de líquidos para evitar la deshidratación: agua potable y jugos naturales.
4) Incorporar más frutas y verduras en la alimentación diaria.
También se aconseja utilizar vestimenta que cubra lo más posible hombros, brazos y piernas, preferentemente de trama compacta y colores oscuros; sombrero de ala ancha que proteja cara, cuello y orejas; lentes de sol con filtro UV-A y UV-B; protector solar con factor mayor a 15, adecuado a la edad, tipo de piel y actividad.
5) Las recomendaciones también deben ser aplicadas por la población expuesta al sol a causa de sus actividades laborales, debido a que la intensidad de la radiación es similar tanto en los balnearios como en la ciudad, tiene consecuencias idénticas tanto en quienes descansan como en quienes continúan con sus tareas cotidianas si estas son al aire libre. *
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