Los reyes pasaron por un centenario bar
Decenas de niños y niñas vivieron su Día de Reyes recibiendo todo tipo de regalos, en un lugar atípico para estos menesteres.
Sin lugar a dudas es difícil encontrar en Montevideo que un «boliche» se convierta por unas horas en una «juguetería», donde por un momento se dejan de lados los tragos para hacer realidad el sueño de los más chiquitos.
Esto ocurre desde hace cuatro años en el bar «Pachupá» de Luis Alberto de Herrera y Monte Caseros, un lugar emblemático de la noche montevideana, que en marzo cumplirá sus 100 años de existencia.
Roberto Dálmaso el responsable de este bar, contó a LA REPUBLICA que el 6 de enero de cada año «está marcado en el almanaque de la vida, porque es el momento de siempre, en el que tenemos que estar con los gurises».
«Esta actividad se inició hace tres años cuando veíamos a los chiquilines con los carritos de hurgadores».
«Eso nos empezó a pegar mucho y desde ese momento comenzamos a colocar carteles, a pedir a los vecinos, que más que clientes son amigos, y entre todos empezamos a juntar un dinero. Nos sorprendimos con la respuesta que tuvimos de la vecindad.
Acá en La Blanqueada hay mucha solidaridad, y desde los más humildes a los más pudientes, todos han venido a traer algo. Conseguimos regalos de los más nuevos, y otros.
Un señor de 80 y pico de años vino con un camioncito, que lo había guardado desde su niñez, y lo vino a dar para que nosotros lo regaláramos. Son pequeñas cosas, pero que al final a uno lo gratifica. Pero el apoyo que hemos tenido este año, nos ha superado».
La esquina de Luis Alberto de Herrera y Monte Caseros fue desbordada ayer de pequeños y jóvenes «parroquianos» pertenecientes al merendero «Barriguita Chifladora» que eran atendidos y servidos por los propietario del bar, con pizzas, tortas y refrescos a los que posteriormente se les fue entregando a cada uno su correspondiente regalo.
«Realmente hoy estamos muy contentos y con una satisfacción muy grande. Lo único que nosotros ponemos cada año, es el boliche y la idea. La gente pone el impulso y la solidaridad», expresó Dálmaso.
Tuvo especial agradecimiento al Maestro Cubano, Harrieta, Cutcsa, Distribuidora Efé, el sindicato de UCM y preferentemente a Valdir Di Paola «una excelente persona y que mucho nos ayuda en todo esto».
Todo por «Barriguita Chifladora»
Por su lado, el responsable del merendero «Barriguita Chifladora», ubicado en Teniente Rinaldi casi Colman, Luis Darquin, dijo a LA REPUBLICA que fue por intermedio de un vecino clasificador que tomaron contacto con Pachupá.
«El pasaba por la esquina de Luis Alberto de Herrera y Monte Caseros, advirtiendo que Dálmaso tenía muchos juguetes por aquel entonces.
Y como no tenía a quién donarlos, me trasmite esto. Yo estaba bastante desesperado porque no tenía forma de regalarle juguetes a los chiquilines del merendero. Recuerdo que a las doce de la noche del día cinco yo estaba haciéndole unos pequeños regalitos a los niños. Fue así que a esa hora, hace tres años atrás, nos pusimos en contacto con los muchachos de Pachupá. Les dije que tenía como 70 chiquilines y ellos no dudaron. Nos dijeron » Tráiganlos acá que hay regalos para todos».
«Desde ese día, nos apadrinó el merendero. Venimos trabajando arduamente, y en Reyes, y en el Día del Niño tienen su regalo en el bar».
«Barriguita Chifladora» atiende casi cien niños, a los que les brinda, de lunes a viernes, la merienda, contando para ello con el apoyo de la Intendencia Municipal de Montevideo.
«No me convenzo de que los niños tengan que ir a un merendero a tomar la leche. Creo que cada niño tendría que tomar su leche en su casa.
Esperemos que esto cambie en todo sentido y que se logren muchas cosas, como educación, recreación, y otras cosas, para estos chiquitos que hoy tanta falta le hacen». *
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