Denuncian al presidente Vázquez depredación de la costa de Colonia
En la zona de Carmelo la apropiación de la costa por particulares es alarmante, en tanto que en Colonia el Hotel Sheraton construyó el hoyo 18 de su campo de golf sobre una antigua playa. «La costa y sus playas es de todos los uruguayos y es quizás el bien más democrático que poseemos, cuidémoslo para poder compartirlo» reclaman al primer mandatario, a quien sugieren la creación de un ente regulado único integrado por técnicos y organizaciones no gubernamentales.
El irreparable daño al sistema costero del departamento de Colonia de la mano de la extracción ilimitada de arena es consecuencia directa de la falta de políticas gubernamentales acaba de ser denunciado al Presidente de la República en la carta que firmaron 13 grupos ambientalistas de Colonia.
Para graficar el desastre producido con la extracción ilimitada de arena los ambientalistas encabezados por el Grupo Ecológico San Gabriel explican que si formáramos una fila de camiones cargados de arena de diez toneladas cada uno, ésta tendría una longitud de cuatrocientos setenta y dos kilómetros, lo que equivale a la distancia entre Colonia del Sacramento y Tacuarembó, con un total de 31.000 camiones sobre la ruta, uno detrás de otro, explican los ambientalistas en la carta enviada al presidente en los primeros días de diciembre, en donde calculan que en los últimos diez años el volumen de la depredación de arena «se puede situar en 20 veces el valor de las 317.000 toneladas de ahora» ya que algunas areneras que antes funcionaban permanentemente «han sido agotadas» en la actualidad.
Larga lucha
Desde el año 1993 los grupos ambientalistas han estado alertando a las autoridades correspondiente de la fragilidad de los ecosistemas costeros, pero nadie ha tomado seriamente cartas en el asunto, denuncian los ecologistas, que recuerdan que en 1998 «se reclamó insistentemente por lo que estaba ocurriendo en la localidad de Conchillas a raíz de la exportación masiva de arena -no siempre con los permisos correspondientes- hacia Buenos Aires.
No se hizo absolutamente nada, con el resultado que hoy exhibe, reducido a un pueblo fantasma» señalan sobre este pueblo «que ya no tiene sus grandes arenales y por consiguiente sus playas que eran las más hermosas del departamento, han desaparecido» dijo.
Los ambientalistas señalan la catástrofe ecológica en esta ciudad en la que «su nombre lo decía todo, enormes médanos de conchillas milenarias que ya no están; lo mismo que millones de toneladas de arena, toda destinada a la exportación» afirman los ecologistas que señalan la responsabilidad de la arenera existente en esa zona «el colmo, la omisión oficial lo representa la arenera Roselli -propietaria de los predios costeros- que no teniendo en sus últimos años permisos de explotación ni de Dinamige, ni de la Dirección Nacional de Hidrografía, continuó con la extracción, según los datos de la Dirección Nacional de Medio Ambiente».
No es la única: en la lista enviada al presidente de la República se listan una decena de empresas que en los últimos años se dedicaron a la extracción de arena y piedra para la exportación hacia Argentina, dejando una serie de inmensas canteras y socavones paralelos al río, desde Nueva Palmira hasta el arroyo Cufré «si antiguamente se justificaba esta depredación por la cantidad de puestos de trabajo generados y el desconocimiento del daño producido, hoy en día no podemos contrastarlas con la situación anterior dado que la extracción se hace por medios totalmente mecanizados (barcos chupadores de bandera Argentina con tripulantes argentinos) que sólo generan unos pocos puestos de trabajo en Uruguay» señalan.
Mientras la arena exportada paga un canon por tonelada de U$S 1.80, en el puerto de Buenos Aires se paga a U$S 12 «esta arena de altísimo valor comercial en el vecino país, se está regalando para beneficio de unos pocos.
Es la contradicción del lujo y la miseria» señalan los ecologistas que afirman que se trata de un bien de origen terciario no renovable y la velocidad y forma en que se está extrayendo sin estudios de sustentabilidad «ocasiona daños casi irreversibles en el perfil oriental del Río de la Plata».
Usurpación de la costa
Además de la depredación de la costa, los ecologistas colonienses señalan al presidente Vázquez su preocupación por la compra de amplias fajas costeras por parte de inversores privados, que cercenan el acceso de los uruguayos a la costa «es el riesgo cierto de perder la continuidad de la ribera por la usurpación del dominio público» y detallan los casos más emblemáticos en el departamento:
Punta Chaparro en Nueva Palmira, corte de playa (alambrado con molinete incluido para poder pasar).
Club de Campo El Faro en Carmelo, apropiación de la costa.
Club de Campo El Faro en Carmelo, apropiación de la desembocadura del arroyo Víboras, puerto de yates ilegal ya hecho.
Hotel Four Seasons ubicado en Carmelo, usurpación de la costa a continuación del club de campo El Faro.
Estancia en Punta Martín Chico frente a isla Martín García. Corte de camino público de acceso a la playa.
Playas entre Punta Martín Chico y arroyo San Francisco de Conchillas, alambrados perpendiculares al río y corte del acceso a este.
Arenera Roselli en Conchillas. Corte al libre acceso y tránsito por la costa.
Punta Francesa San Juan. Cierre camino público y acceso al río.
Costas entre San Juan y Arroyo San Pedro. Corte de la ribera por alambrados perpendiculares a esta en campos de Juan Anchorena.
Hotel Sheraton – Colonia Natural, Colonia del Sacramento. Corte de la ribera y usurpación de la faja costera. En este emprendimiento el hoyo 18 del campo de golf está ubicado sobre la antigua playa Los Verdes.
Su pileta de tratamiento cloacal se realizó en la playa en el mes de setiembre. Dinama, DNH, no fueron notificados, no realizando el saneamiento prometido a OSE e Intendencia de Colonia, de conexión a la red cloacal.
No sólo denuncias
El trabajo de relevamiento de las irregularidades y la depredación del ecosistema costero que realizaron los grupos ecologistas no se queda en la denuncia sino que además reclama una serie de medidas que van desde la aplicación de la ley de impacto ambiental a las exportaciones de arena, el pedido de suspensión por dos años de estas exportaciones de costas y aguas jurisdiccionales de los ríos Uruguay y De la Plata, hasta la investigación por parte de los ministerios competentes de las violaciones tanto en la jurisdicción nacional como municipal para el buen uso del bien común que pertenece a todos.
Además sugieren la creación de un ente regulador único integrado por técnicos de los organismos públicos competentes con participación de las ONGs especialistas en medio ambiente, para coordinar el uso de la arena, tanto en el río como en la costa. *
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