Dirox: asamblea de vecinos reclamó el cierre y traslado de planta "contaminante"
Pero otras presencias de gravitante relevancia nacional, tanto por su reconocida trayectoria profesional como por su erudición en temas medioambientales, manifestaron testimonios y opiniones realmente impactantes que no dejan, para nada, «bien parada» a la multinacional de capitales italianos. Tal es el caso de los tres panelistas: el fiscal Enrique Viana, el doctor Fredy Sponton y el ingeniero Daniel Panario.
La reunión fue iniciada con una breve intervención de los organizadores, leída por la joven Cecilia Reyes, que vive pegado a la fábrica. Como moderadora actuó la licenciada Mª Selva Ortiz, ambientalista vinculada a Redes-Amigos de la Tierra. Posteriormente plantearon preguntas los periodistas presentes y el público, intervinieron los productores, de la zona y los diputados Alberto Casas (PN) y Mónica Travieso (EP), además de varios ediles maragatos también presentes.
Los vecinos
Consideran que el tiempo ha demostrado que tenían «toda la razón», para oponerse a la presencia de Dirox en sus tierras. No obstante faltó y falta, el apoyo de las autoridades responsables para darle alguna solución de fondo y definitiva al conflicto. Señalaron que la empresa funciona sin una correcta habilitación municipal, ni de Salud Pública. En otro pasaje del documento leído, se refieren a que empresas como la cuestionada, tendrían cualidades «depositables», en obvia alusión a su poder económico. Denunciaron así mismo que hace pocos días hubo una «fuga de gases» en el depósito de residuos a la que no se le prestó la debida atención. Los residuos depositados en los galpones de la empresa serían más de 2 millones de kilos, sostienen.
Se trata de lodos con cromo, que están dispuestos en tanques sellados dentro de contenedores y en grandes galpones. En diálogo con LA REPUBLICA, uno de los vecinos organizadores de la actividad afirmó que los primeros tanques que se usaron eran de metal; hoy estarían afectados por la corrosión y un líquido fluye hacia afuera de los contenedores. Luego la empresa habría recurrido a envases plásticos.
Los que están contra las puertas de los contenedores se «inertizaron» detalló nuestro interlocutor con «aserrín y cal». En la parte superior tienen un sellado especial, pero los vecinos tienen sospechas fundadas de que los que quedan más adentro no recibieron ningún tratamiento. Por eso pidieron a Dinama que se inspeccione rigurosamente ese depósito.
El fiscal verde
Al doctor Viana se le reconoce nacionalmente por su manifiesta actividad en defensa del medio ambiente. En su intervención explicó que es necesaria «la búsqueda del tercero imparcial» para dirimir los conflictos ambientales. «Ese es el juez», afirma.
En última instancia hay que responder una pregunta crucial: ¿quién controla? Calificó nuestro derecho ambiental de extremadamente severo, pero también dejó clara su preocupación por el incumplimiento de las leyes vigentes. Enrique Viana llegó a cuestionar la pertinencia de mantener «buenas leyes» que no se respetan.
Porque «no respetar, no hacer respetar la legalidad es la peor cosa que puede pasar». El Fiscal inició un juicio por esta situación en 2002 y espera obtener una sentencia de primera instancia recién para el próximo año. Para Viana, el paso del tiempo ha permitido que los hechos probaran la demanda. Además, todo lo que ha quedado registrado tiene mucho valor.
Un veneno llamado Cromo
El Dr. Fredy Sponton, que integra la Cátedra de Salud Ocupacional de la Facultad de Medicina explicó que la afectación con cromo se presenta con más frecuencia por vía cutánea (alergias muy rebeldes) y por las vías respiratorias (asma y a largo plazo, cáncer). En los trabajadores de Dirox (ex y actuales funcionarios), se han constatado reiterados casos de este tipo de afectación.
Hay Estudios de Impacto Ambiental (EIA) «garantidos». El ingeniero Daniel Panario, de la Facultad de Ciencias, hizo una exposición profunda, extensa, clara y alarmante.
Comparte la percepción de Viana en relación a la existencia de una «anomia jurídica», traducción: las leyes no se hacen cumplir debidamente. «Las leyes son para que las cumplan los pobres», dijo el científico.
Afirmó que la empresa actúa de mala fe y «otros», igual. Señaló que hay especialistas en hacer Estudios de Impacto Ambiental que siempre se aprueban.
«El profesional que hace un EIA engañoso ¿no tiene responsabilidad?», enrostró Panario.
El ingeniero además afirmó haber leído todo el expediente judicial donde están (tendrían que estar) los EIA completos y explicó que allí no existe la autorización para cambiar el proceso industrial que legalizaría la existencia de residuos, como afirma la empresa.
Ergo: Alguien miente y otros ocultan información
Si en el expediente no está la modificación del proceso y la aprobación de cambios en el EIA, tal como dijo Panario, algunas conclusiones son inevitables.
Por ejemplo, en ese caso Aramis Latchinian (ex director de Dinama) mintió cuando aseguró a la prensa maragata (periódico San José Hoy), que la modificación existe.
Y si dijo la verdad y la modificación si existe, entonces esto se le ocultó a la Justicia. En cualquiera de los dos casos: muy grave. Pudiera ser que Panario «no vio» estos datos en el expediente judicial, lo cual parece muy improbable. Se solicita entonces a la Dinama que aclare de inmediato estos extremos.
De aquí se desprenden quizá los «agujeros negros» más grandes del caso Dirox. El experto Panario opina que definitivamente esta empresa no puede funcionar en Uruguay. El fiscal Viana cree que este tipo de empresa se instala acá porque «las corren de otros lado».
Hay algunos ítems que no pueden tener dos lecturas: si la empresa tiene autorizado funcionar sólo en un circuito cerrado, entonces no cabe dudas de que debe cerrar en forma definitiva.
Hay algunas preguntas que los vecinos exigen que se respondan ya. Por ejemplo: si se autorizó algo que no se quiere mostrar: ¿qué fue? ¿Cuándo, cómo, por qué y quiénes?
La frutilla de la torta
Pedro Bidegain es presidente de la Junta Departamental de San José, ocupó el sillón municipal durante la reciente campaña electoral como suplente del intendente Juan Chiruchi (actualmente es el segundo suplente). Fue Chiruchi, cuando era ministro de Medio Ambiente, quien permitió a Dirox instalarse en tierras maragatas. Bidegain, sin dudas, es una de las principales figuras del oficialismo local, hoy en San José.
Pero, también y al parecer antes que nada, es productor rural en la zona afectada por la presencia de Dirox. Desde la Asociación Rural, Bidegain enfrentó la instalación de una planta para quemar residuos hospitalarios en Chamizo y de un vertedero de residuos industriales en Pavón. Ambos proyectos abortaron por la oposición de los vecinos y productores de esas zonas.
El productor y suplente de Chiruchi, en la que fue sin dudas la intervención más impactante de la zona, afirmó que a Dirox hay que «sacarla de nuestra zona». «Tenemos que unirnos y parar», dijo. Y además, reclamó el Estudio de Impacto Ambiental para la instalación de las plantas de UTE, en Colonia Wilson para concluir planteando «hacer un fogón, un campamento» en la Ruta 1. Muchos quedaron pasmados.
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