Se necesita una nueva estrategia

El sol y la esperanza

Debido a los hechos de pública notoriedad acaecidos en el seno del MPP me ha parecido conveniente publicar hoy la «moción de resolución» que hace unos veinte días presenté para su discusión rumbo al VII Congreso a realizarse en marzo de 2006.

Mas acá de los argumentos a favor o en contra del Tratado con los EEUU (todos ellos legítimos) ha quedado en evidencia (una vez mas) la existencia de severas discrepancias en torno a la caracterización de la etapa y por ende en torno a la estrategia que se debe llevar adelante.

Dichas discrepancias también son perceptibles hoy en diversos ámbitos de la izquierda y del movimiento popular uruguayo.

Lamentarnos mañana por los efectos fatales de los errores en boga, será tarde. No hay que perder el tiempo. Tampoco pedir permiso.

Por el supremo bien del pueblo, por el fortalecimiento del Frente Amplio y el de su Gobierno Popular, convoco como tantas otras veces a los viejos y nuevos compañeros y compañeras a organizarse con toda la libertad imaginable en una Corriente de pensamiento y de lucha en torno a las ideas básicas siguientes:

 

Moción para el Congreso

La gran victoria popular del 31 de octubre de 2004 fue producto del más largo proceso de acumulación ininterrumpida de América Latina. Fue también su punto más alto hasta la fecha. Toda una estrategia dio allí sus mejores frutos y, por eso mismo, llegó a su agotamiento. Ahora se necesita una nueva estrategia porque aquel mismo 31 de octubre dio comienzo a una nueva etapa de acumulación que también será larga, dura y llena de vicisitudes.

«!Ha nacido una esperanza!», se decía hace mas de treinta años.

«En el horizonte, mas allá del negro perfil del monte, se adivina el alba de un indudable amanecer»: así terminaba sus discursos Tabaré Vázquez durante la larga campaña electoral del 2004.

Pues bien: el sol amanecido ya está en el cielo, y la esperanza, joven y fuerte, camina por nuestras calles: estamos por fin en el Gobierno.

Es por ello que a nuestro juicio son fundamentales los siguientes puntos, para dar comienzo a esa Nueva Estrategia.

1.- Se ratifica el «Documento Sobre Política de Alianzas» que, discutido en 1998 y aprobado en 1999 por el V Congreso, fuera también ratificado en el año 2004 por el VI Congreso.

Dicho Documento mantiene plena vigencia.

La práctica ha demostrado con creces sus previsiones teóricas mientras que los datos de la realidad actual no hacen más que confirmarlas. Debe, por lo tanto, seguir guiando nuestra acción.

2.- La evolución de los acontecimientos tanto en el plano mundial como regional y nacional, ha ido agregando datos muy duros que amplían la cantidad de sectores sociales amenazados y damnificados por el sistema dominante. En algunos casos, y cada vez más, la contradicción, o el dilema, es entre la vida o la muerte. Tanto para países y naciones como para pueblos, zonas y sectores sociales.

En consecuencia, nuestra política de alianzas debe ampliarse aún más.

3.- Ratificamos en este Congreso las principales definiciones fundacionales del MPP en 1989: el Frente Amplio ha sido, es, y debe seguir siendo, la mas importante y decisiva herramienta de acumulación, organización y acción del pueblo uruguayo en su camino hacia la Liberación Nacional y hacia el Socialismo.

No ha agotado sus posibilidades de convocatoria, crecimiento y organización.

4.- En consecuencia, rechazamos toda actitud paternalista, que autoadjudicándose superioridades de cualquier tipo, o procurando hegemonías, agreda la inteligencia, la unidad y la lealtad imprescindible para que la estrategia y la organización del pueblo sean posibles. De ninguna manera tenemos ni tendremos doble discurso ni «un pie afuera y otro adentro». Estamos «cuerpo adentro» y si algún día existieran con el Frente Amplio discrepancias estratégicas fundamentales, tampoco dejaríamos en él un pie adentro para bombardearlo desde afuera con el otro pie: nos iríamos de «cuerpo entero». Otra cosa sería una gravísima deshonestidad violadora de nuestros más caros principios. El «internismo» definido como la permanente búsqueda del adversario y aún del enemigo «adentro», como así también su pariente cercano el «entrismo parasitario», fueron desde larga data, son, y serán siempre, combatidos por nosotros como graves calamidades para el movimiento popular. Tal como fuera terminantemente ratificado en nuestro V Congreso, lo volvemos a ratificar en este VII Congreso.

5.- Este Congreso declara su apoyo irrestricto al Gobierno del Frente Amplio que a lo largo de muchos años la militancia del MPP contribuyó a conquistar.

No somos por lo tanto jueces sino parte constituyente de la fuerza política que hoy gobierna y será nuestro pueblo el que la juzgue, apoyándola o rechazándola, participando a través de sus expresiones democráticas en todas las instancias de este proceso, que sabemos será de largo aliento.

Ello no impide el debate interno ni realizar las críticas que correspondan. Por el contrario es una obligación hacerlo en el muy bien entendido de que ellas se hacen «desde adentro» y con la única voluntad de apoyar y mejorar la gestión de nuestro Gobierno.

6.- Por consecuencia, el MPP debe tratar de ser junto a otros un fuerte impulsor, convocador, organizador, sostenedor y defensor del Frente Amplio y del Gobierno Popular. Para lo cual apoyamos y promovemos en todos los ámbitos nacionales y departamentales de gobierno, acciones que contribuyan al fortalecimiento y desarrollo de las organizaciones sociales que existen o se creen en el seno del campo popular. Como también impulsamos la integración y el trabajo de nuestros compañeros en ellas, bregando por fortalecer su carácter amplio, democrático, participativo y propositito.

Desde la articulación de estas tareas (acción de gobierno   organizaciones sociales) es como contribuimos a la construcción de un nuevo tipo de democracia, asentada en amplios sectores de nuestro pueblo y sus organizaciones.

7.- Para todo lo anterior resulta imprescindible el ESPACIO 609.

El «pueblo» es un concepto que abarca y debe abarcar a centenares de miles de personas. Ha desarrollado ya para ello sus propias grandes organizaciones sociales y políticas. Entre ellas el Frente Amplio, el PIT-CNT, la FEUU, el Movimiento Cooperativo, por citar los casos más notorios. Todas ellas presentan una realidad plural de coalición o de federación y aún de confederación.

Pretender abarcar ese enorme contenido en un Partido es un grave error de concepción estratégica como de caracterización de la etapa histórica que vivimos. Como es también inconducente e inconveniente a los fines estratégicos, pretender dirigir tamaña correntada popular con una concepción aparatista, desde un círculo minoritario por más valioso que crea serlo.

El Espacio 609 fue y deberá ser el intento generoso de variadas vertientes populares organizadas o no, entre ellas el MPP, de ayudar e incidir sobre tan vastos conjuntos de pueblo, coordinando para ello sus acciones y energías. No puede quedar reducido por la vía de los hechos a un acuerdo electoral.

Estuvimos y estamos omisos en la construcción y el desarrollo de esa nueva herramienta imprescindible que, por eso mismo, no agotó sus enormes posibilidades de acción, crecimiento y organización.

Este Congreso ratifica los acuerdos y propósitos alcanzados en la Reunión de Piedras de Afilar en enero de 2004 y se compromete a cumplirlos.

8.- Los recursos materiales del MPP (en especial financieros) y también su capacidad militante deberán por lo tanto ser destinados también al desarrollo del Espaci
o 609, en el marco de las definiciones, las grandes líneas tácticas y estratégicas contenidas en esta moción. *

 

(*) Senador de la República

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