"El centro del país se vacía debido a la falta de expectativas de desarrollo"
Qué entiende por Ordenamiento Territorial?
-Territorio es mucho más que el suelo, es la interacción de la sociedad con el suelo. El territorio no es el objeto del ordenamiento, sino el desarrollo social y económico. La Dirección Nacional de Ordenamiento Territorial (Dinot) apunta, a través de su actuación y gestión, a impulsar el desarrollo humano sustentable -sin comprometer a generaciones futuras-.
En Uruguay existen competencias y capacidades sobre un territorio dado. Competencias tienen los gobiernos departamentales y algunos ministerios como el de Industria, Energía y Minería, el de Ganadería, Agricultura y Pesca, el de Defensa Nacional y el de Transporte y Obras Públicas. Además, existen otros que ejercen capacidades sobre el suelo como puede ser el caso de UTE, OSE, AFE, Hidrografía, ANP, entre otros.
Claro está que la competencia nacional la tiene el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (Mvotma), pero no ha contado con los recursos humanos ni económicos ni con la visión proactiva de desarrollo nacional. La competencia territorial es una competencia perversa porque lleva a involucrar a otros actores. La coordinación no es fácil. Cabe aclarar que no existe normativa que obligue a cada actor a consultar a la Dinot antes de realizar una acción que afecte el territorio. La lógica sectorial es perversa porque no contempla las perspectivas nacionales.
-¿Cuáles han sido los acontecimientos claves que marcaron cambios en la historia del territorio nacional?
-Se puede observar el período en que gobernó José Batlle y Ordóñez donde existían «dos manos» que resumían el movimiento en el territorio del país. También se instaló el ferrocarril. La frontera se encontraba despoblada, se comenzaron a enumerar las rutas y fue el último período en el que se desarrollaron estrategias pensando en el futuro. Otro punto relevante es en 1860 cuando ocurre el cercamiento de los campos; cambian los técnicos; se consolida el ferrocarril. Recién en 1920 se afirma la ciudad de Montevideo como centro y se aplica una política de colonización de la frontera. Así se continuó hasta hoy día, con escenarios tendenciales sin una visión proactiva del territorio; dejando operar la fuerza del mercado, con algunas limitaciones del Código de Agua y con algunos estímulos como sucedió eventualmente con la forestación.
En el caso del Código de Agua, promovió el desarrollo de las plantaciones de arroz. En el caso de la forestación, fueron los subsidios y las exoneraciones las que la favorecieron.
-¿ A qué apunta la Dinot, cuáles son sus objetivos?
-Buscamos el mejoramiento de instrumentos jurídicos nacionales, y en particular del sector costero. Existen estudios que plantean que para el 2025 el 90% de la población va a vivir en la costa, de ahí su importancia. Asimismo, se encuentra en etapa de análisis y elaboración de un proyecto de ley nacional sobre ordenamiento territorial. Es importante tomar conciencia del asunto, formar una cultura nacional y generar las herramientas para que la Dinot y municipios puedan fijar normas en la materia. En setiembre de este año realizamos un taller con todos los intendentes para considerar cuáles son las herramientas necesarias.
También apuntamos a establecer las directrices nacionales para el ordenamiento del territorio. En cuanto a este punto contamos con una base desde 1996 y procuraremos elaborar las divisiones territoriales junto al Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca para que después sean aprobadas en el Parlamento. Las directrices son para orientar la acción de actores privados y del Estado, por ejemplo para definir dónde es mejor instalar una escuela o un hospital. Otro caso es la instalación de las papeleras en el departamento de Río Negro, lo que producirá un impacto en el territorio, en el valor de la tierra, en la caminería, en el transporte y en el propio ritmo de vida del pueblo. Pensemos en lo que existía hasta hace muy poco tiempo atrás: un restaurante, un bar, cuatro estaciones de servicio dentro del centro de la ciudad y ninguna en las afueras, lo que complicaría el tránsito por la presencia de camiones. Aún no existe normativa que exija el estudio del impacto territorial de cada emprendimiento. En 1998 la Intendencia de Montevideo comenzó a estudiar el asunto debido a la inminente instalación de grandes superficies de supermercados y se vio obligada a fijar normas, pero es el único caso.
-Volvamos a los objetivos.
-Apuntamos a construir visiones territoriales sectoriales para cada actor del Estado: MSP, MGAP, MIEM, entre otros. Así como trabajar con los gobiernos municipales, como lo estamos haciendo con Rocha, Treinta y Tres, Cerro Largo, Florida, Rivera, San José y Soriano. En base al programa Probides estamos desarrollando un plan para la región del Este. También estamos elaborando un proyecto para la zona centro del país, la que involucra los departamentos de Durazno, Flores, Florida y Lavalleja.
Existe una tendencia de regiones ganadoras y otras perdedoras.
Ocurre que ciertas regiones pierden población, tienen pocos recursos y oportunidades. Tal es el caso del Pueblo Fernández del departamento de Salto. La población de allí se cuestiona qué van a realizar sus niños además de ser peones rurales, lo que acarrea que las regiones de baja productividad se vacíen. Es una situación que sucede en varios departamentos. Uruguay expande su población hacia la periferia y se vacía el centro debido a la escasez de expectativa.
Otro asunto que atrae nuestra atención es la elaboración de una agenda metropolitana, ya que el grueso de los problemas y de las posibilidades se encuentran allí. Tenemos que resolver, por ejemplo, el corredor Ruta 1 -el entorno entre Libertad y el Río Santa Lucía-.
Para todos los puntos estamos elaborando una política territorial transversal en el ámbito de la Comisión Sectorial de Descentralización de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto para que de esta forma se alcance un presupuesto acorde para cada actor del Estado. Insisto, el desafío es que las oportunidades estén a la altura de las expectativas de vida de los habitantes.
-Para finalizar ¿cómo visualiza los distintos departamentos desde una perspectiva económica-territorial?
-En el caso de Durazno, en una rápida aproximación, se capta como motor de la economía del departamento la miel, la uva Penadés y el Festival Pilsen Rock. En Río Negro, las papeleras -desde una perspectiva proactiva-en los lagos, la pesca. En Tacuarembó se destaca la transformación de la madera -lo que involucra mucha mano de obra- y los productos lácteos. En Rivera, la forestación. En Treinta y Tres: turismo, producción agropecuaria -como nuevo la plantación de Olivos-.
En San José los productos lácteos -que actualmente necesitan expandirse por escasez de suelos-. En Canelones productos lácteos y bodegas. En Colonia, quesería.
En Montevideo concentra casi todo; se encuentra la actividad logística portuaria, el turismo, la industria, administración, los negocios, en la zona suburbana la producción agrícola en menor escala. *
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