Se identifican con los colores negro, naranja y verde, y se mueven al ritmo del Cordón

Zumbaé: una comparsa que vuelve con "sangre nueva" y dispuesta a "dar todo"

En la familia Pintos no existen traidores. Hasta las nueras heredaron la pasión por el candombe. «Gracias a Dios la vacuna le hizo efecto a todos», bromea Aquiles Pintos, la voz que aporta experiencia a la renovada comparsa Zumbaé. Con sus 69 años, el hombre fundó en 1960 las Lonjas de Gaboto, quince años más tarde la Llamada del Cordón y en 1978 la comparsa Zumbaé. Y sus hijos y nietos parecen seguir un similar camino.

Zumbaé, desde el barrio La Espada (Castro e Islas Canarias), participó y obtuvo en más de una oportunidad el primer premio en el Desfile Oficial de Llamadas. En 1986, «principalmente por problemas económicos», la comparsa dejó de salir. Pasaron casi veinte años del último carnaval de Zumbaé. Pero como Aquiles está convencido de que «donde hubo fuegos cenizas quedan», la comparsa volvió este año y para «luchar los primeros puestos».

Sin dudas, la voz de la experiencia está representada en Aquiles. Pero sus hijos, Washington y Aníbal, son los encargados de llevar adelante la renovada comparsa. «Ambos crecieron con el candombe. Eran niños y ya estaban tocando los tambores», cuenta su madre Sonia Moreira de Pintos, otra «pieza» fundamental de Zumbaé.

Continuar la tradición familiar motivó la vuelta, aunque Washington y Aníbal prefieren no usar el término «repetir la historia» sino «seguir el camino» de sus padres. Con cada palabra que usan, ambos transmiten el honor que les significa resucitar la comparsa. Pero eso a la vez los condiciona.

«Cuando Zumbaé se retiró quedó en una muy buena posición. Y eso es un peso terrible porque no podemos salir a probar ni a ser menos. Tenemos que dar lo máximo que podemos para mantener el nivel de aquella comparsa», asegura Aníbal ante la mirada de al menos ocho integrantes de la familia.

 

Tres generaciones al frente de Zumbaé

Los cuatro Pintos hasta ahora mencionados no son los únicos de la familia que tienen responsabilidad en el regreso. Las nueras Ivone y Lorena, y las nietas Hellen y Yamila también participan en forma activa en la comparsa, que en realidad hasta ahora es llamada porque sólo estará presente en el desfile oficial. Yamila es la diseñadora y Hellen una de las vedettes.

La idea era que Sonia hiciera los primeros trajes para luego pasarle los moldes a una modista. Pero finalmente terminó cosiendo todos ella junto a Noemí Moreira. Según asegura Sonia, ya llevan la mitad del vestuario terminado. Aunque mostraron un modelo a este diario, estuvieron atentos de no delatar demasiados detalles sobre el vestuario, que es «muy importante en el desfile».

Claro que el negro, naranja y verde no faltarán en los trajes. Esos colores son los elegidos para representar a esta nueva Zumbaé. «No hay una razón especial en la elección. Nos gustaron porque son colores vivos. El color del Cordón era celeste pero después lo tomó otra comparsa y lo dejamos atrás», relata Washington.

Si bien a la hora de elegir los colores prefirieron innovar, en el ritmo tratan de mantener el del Cordón. «Aunque la mayoría somos del barrio Villa Teresa, la idea es mantener la llamita encendida del Cordón a través del ritmo», expresan luego de una jornada de ensayo, que sirvió para festejar el triunfo del 16 de octubre pasado.

Ese día, en la Rural del Prado se realizó la prueba de admisión para completar las 37 agrupaciones que participarán el 3 de febrero próximo en el Desfile de Llamadas. Y Zumbaé obtuvo el primer puesto. Según admiten, esa ubicación no llegó sin esfuerzo.

Desde mayo hasta el 16 de octubre practicaron todos los sábados, entre tres y cuatro horas aproximadamente cada día, que es el tiempo que toma recorrer cinco cuadras de ida y otras tantas de vuelta. No son muy estrictos con la asistencia ni con el horario: «Planteamos cierta flexibilidad desde el vamos porque nosotros no podemos exigir. Se trata de un compromiso moral», dicen los hermanos Pintos.

 

Desde Argentina y España

Ahora tienen descanso hasta el segundo sábado de noviembre, que arranca la etapa final de ensayo con miras al desfile oficial. Aquiles confiesa que Zumbaé desfilará con integrantes que llegarán el 3 de febrero desde Argentina y España para no estar presentes en el reestreno.

La más chica tiene 9 años y el más grande 69 y se nota a simple vista el ambiente familiar. Para que se refleje eso, los Pintos tuvieron que poner ciertos límites porque «hay cosas desprolijas que no pueden pasar desde el principio. Es necesario que haya un respeto por lo que se hace».

El financiamiento es un detalle importante dentro de una comparsa. Y Zumbaé lo tiene en cuenta desde que en 1986 dejó de salir por cuestiones económicas. Por eso los integrantes ya pusieron en práctica distintos métodos de recaudación: rifas, venta de llaveros con formas de tamboriles y de otros productos con el logo del grupo.

Aunque reconocen que la ayuda de un auspiciante sería vital para financiar parte de Zumbaé. En este sentido Aquiles señala que existen conversaciones con una firma de telas y que en enero se llevará adelante un espectáculo en el club de Villa Teresa.

¿Van a ganar? «Me tengo mucha confianza», respondió sin dudar Sonia. En cambio Aquiles se mostró más cauteloso: «Vamos a dar lo mejor para estar en los primeros lugares». Más allá de las predicciones, la verdad se sabrá el 3 de febrero del año próximo. Ese día, Zumbaé, al igual que sus 36 llamadas contrincantes, tendrá que dejar en la cancha lo que sabe hacer. Y el jurado será quien decida. *

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