Comité de Etica, inicia en Uruguay análisis del método de reversión del envejecimiento celular
Absoluta confianza en el proceso que ingresa ahora a la investigación, plantearon los doctores Juan Hirschmann y Jesús Costa, tras la calificación obtenida en el Congreso Mundial de Menopausia, culminado en Buenos Aires. El estudio sobre formas de reversión del envejecimiento celular estaría llamado a convertirse en la respuesta a una de las panaceas de la Humanidad.
«Ahora será el Comité de Etica, en Uruguay, el que defina en qué momento podremos comenzar la experimentación en humanos», dijo a LA REPUBLICA el doctor Jesús Costa, quien reconoció el «espaldarazo» que les significó el aval del congreso en Argentina, donde participaron 4.000 especialistas de todo el mundo. «El tema salió de lo tradicional, fue lo inédito por así decirlo de los trabajos presentados, y hubo al final mucho entusiasmo por parte de los demás investigadores», detalló Costa.
Evaluó particularmente la calificación recibida, y entendió que «básicamente no vemos ahora ningún obstáculo, para avanzar definitivamente hacia la meta científica propuesta».
Cuarenta años después
A cuatro décadas del comienzo de los estudios tumorales en vegetales de primera resistencia al desierto, fundamentalmente tunas, Juan Hirschmann, creador del Método Hansi, se muestra sumamente conforme por este avance, «que comenzó como un aporte en el campo de la oncología, luego abarcó otras patologías como la esclerosis múltiple, y ahora llega a esta culminación de demorar el reloj biológico de nuestra vida celular».
Básicamente, mediante el empleo de derivados de cactus, estos investigadores han obtenido la «modulación» (regulación en más y en menos) de las defensas orgánicas, equilibrando la homeostasis, o medio interno. Compuestos de alcohol, agua, y otros componentes en cantidades infinitesimales, están dando respuesta a patologías, ante las que la ciencia convencional aún responde con falencias. El método, no es en absoluto excluyente de los tratamientos convencionales, sino que aparece también como una complementación que mejora la calidad de lo conocido (el método, en pacientes tratados con quimioterapia, ha beneficiado incluso a quienes sufrían contraindicaciones propias del tratamiento oncológico).
Los especialistas detallan que en Uruguay, los tratamientos básicos han beneficiado ya a más de 4.000 pacientes, en aspectos que van de lo citoprotector (protección de la estructura celular), a las fatigas crónicas.
A partir de los testimonios y la misma evidencia en muchos de los pacientes tratados, había alteraciones en beneficio de su misma apariencia (recuperación del tono muscular, mejoría dermatológica y capilar, etc.), Jesús Costa emprendió una nueva serie de investigaciones en animales.
Por su similitud con la genética humana, empleó cerdas añosas, las que una vez tratadas volvieron a ovular e incluso a tener pariciones.
Anatómicamente, las cerdas tuvieron mejoras en su sistema arterial y coronario. El ensayo clínico, confirmaba una y otra vez, un importante «retraso» en el reloj biológico, que demoraba en cumplir con la muerte celular programada. *
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