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  • ESTOS INDICADORES FORMAN PARTE DEL INFORME ESTADO DE LA POBLACION MUNDIAL 2005 ELABORADO POR NACIONES UNIDAS

    Uruguay tiene la menor tasa de analfabetos de Sudamérica y lidera en partos asistidos

    * El fondo de Población de las Naciones Unidas (Unfpa) dio a conocer el informe que refleja el estado de la población mundial a 2005. Dentro de América del Sur, Uruguay lidera en acceso a agua potable y registra la tasa más alta en partos asistidos por personal capacitado y en población que vive en zona urbana. Además es el país sudamericano con el porcentaje más bajo de mortalidad por problemas de embarazo.

    Escrito por: CARLA RIZZOTTO

    Miércoles 12 de octubre de 2005 | 07:04

    “La promesa de igualdad: equidad de género, salud reproductiva y Objetivos Desarrollo del Milenio”. Así se titula el informe elaborado por las Naciones Unidas acerca del estado de la población mundial a 2005. En el estudio no sólo se analiza hasta qué punto la comunidad cumplió las promesas formuladas a las poblaciones más marginadas del mundo sino que también pone de manifiesto las deficiencias y examina los vínculos entre pobreza, igualdad entre hombres y mujeres, derechos humanos, salud reproductiva, conflicto y violencia contra las mujeres y las niñas.

    El informe deja en claro que “mejorar la educación, la salud reproductiva y las oportunidades económicas de la mujer son tres intervenciones estratégicas y necesarias para la conseguir los Objetivos Desarrollo del Milenio”. Se trata de un pacto mundial que firmaron los líderes de 189 países y que se propone reducir la pobreza mundial en el 2015 a través del cumplimiento de ocho objetivos.

    “Es excesivo el número de niños, especialmente niñas, que debido a la pobreza siguen careciendo de educación”, asegura Naciones Unidas. Y esto se refleja en los 600 millones de mujeres analfabetas que hay en el mundo y en los 320 millones de hombres en estas mismas condiciones.

    Si bien las cifras de analfabetismo son alarmantes, Uruguay registra una baja tasa en este sentido: el tres por ciento de los hombres mayores de 15 años es analfabeto, porcentaje que se reduce al dos por ciento si se toman en cuenta las mujeres que superan los 15 años. Estas cifras convierten a Uruguay en el país sudamericano con menor porcentaje de analfabetos, seguido por Argentina (con el tres por ciento tanto de hombre como mujeres) y luego Chile (con el cuatro por ciento en ambos sexos).

    Se ubica en segundo lugar, después de Chile, si se tiene en cuenta el porcentaje de pobladores que llegan a quinto grado primario. En Uruguay, el 91 por ciento de los hombres y el 95 por ciento de las mujeres llegaron a este nivel escolar; mientras que en Chile lo hizo el 100 por ciento de los hombres y el 98 por ciento de las mujeres. Colombia se encuentra en el último puesto de Sudamérica, con el 66 % de hombres y el 73 % de las mujeres que alcanzaron el nivel mencionado.

     

    Disparidades entre ricos y pobres

    La salud reproductiva es otro de los pilares del informe. En este sentido, se estima que en todo el mundo se pierden cada año 250 millones de años de vida productiva a raíz de problemas de salud reproductiva. La defunción derivada de la maternidad “prácticamente no existe en los países industrializados. En ningún otro aspecto de la salud son tan evidentes las disparidades entre ricos y pobres”.

    Según se detalla en el estudio, las estrategias más eficaces para evitar las defunciones derivadas de la maternidad son la planificación de la familia para reducir el número de embarazos más deseados, la atención de los partos por personas capacitadas y la atención obstétrica de emergencia oportuna y apropiada para todas las complicaciones.

    En Uruguay, el 100 por ciento de los partos fue asistido por personal capacitado, cifra que ubica al país en el primer puesto del ranking sudamericano junto a Chile. Les sigue Argentina, con el 99 por ciento de los partos asistidos, mientras que en el último lugar figura Perú, con el 59 por ciento de los partos atendidos por personal. Si se tiene en cuenta a Centroamérica, en Guatemala sólo el 41 por ciento de los nacimientos recibió asistencia.

    La tasa de mortalidad derivada de la maternidad (trastornos relativos al embarazo, el parto y complicaciones conexas como abortos) que registra Uruguay es la más baja de América del Sur: 27 mujeres mueren por cada mil nacidos. La cifra no es alentadora si se compara con las 6 mujeres que mueren en Canadá por cada mil nacidos. Pero sí resulta casi insignificante si se tiene en cuenta que en Bolivia fallecen 420 mujeres por problemas de maternidad.

    El promedio de hijos por mujer uruguaya es 2,26. Actualmente Uruguay tiene 3,5 millones de habitantes y se proyecta que en el 2050 la cifra aumentará a 4 millones. Esto significa un crecimiento del 14 por ciento en ese lapso, cuando países como Paraguay prevén un crecimiento del 95 por ciento de la población en 45 años (actualmente tiene 6,2 millones y pasará a contar con 12, 1 millones en el 2050).

     

    Tasa baja de crecimiento poblacional

    La representante de la sede uruguaya del Fondo de Población de las Naciones Unidas, Magdalena Furtado, aseguró que Uruguay posee “una de las menores tasas de crecimiento poblacional de América Latina y el Caribe”. En este sentido, detalló que en el último período intercensal 1996-2004 su población aumentó en 83 mil personas, esto es, a una tasa de crecimiento anual de 3.2 por mil. Esta cifra representa una reducción del 50% con respecto a la tasa registrada una década atrás, la cual ya era considerada baja.

    “En la comparación internacional, la tasa de crecimiento de la población uruguaya es levemente superior a la promedio de los países industrializados (3 por mil), similar a la de España (3.1 por mil) y mayor a la de Japón (2.1 por mil) e Italia (-0.1 por mil). Uruguay tiene tanto la fecundidad como la mortalidad superior a la de estos países, y presenta una fuerte emigración de población al exterior, a diferencia de ellos que son receptores de población”, explicó.

    En cuanto a la migración, la economista precisó que es un componente demográfico muy sensible a las condiciones políticas y a los cambios económicos y sociales. Uruguay presenta desde el comienzo de los años 60 saldos migratorios negativos. Su máximo nivel fue alcanzado en la primera mitad de la década del 70, al inicio del período de gobierno de facto (1973-1984).

    Recientemente, durante la crisis económica (1999-2002), el volumen emigratorio se tornó nuevamente relevante. La estimación que realizó el INE sitúa la emigración del último período intercensal en 108 mil personas (Cabella y Pellegrino, 2005).

    En términos generales, la población emigrante se compone principalmente de personas jóvenes, en edades activas. Mientras que en la actualidad se calcula que viven en el exterior entre 450 y 500 mil uruguayos, o sea el equivalente al 15 por ciento de la población residente.

     

    El más envejecido de América Latina

    La economista destacó que Uruguay es el país más envejecido de América Latina y el Caribe y que esta tendencia irá en aumento puesto que la esperanza de vida al nacer “crece de manera continua”. Es que en el periodo 1965-1970 se ubicaba en 68,6 años de edad y se elevó a 72,8 en el período 1995-2000. Según el dato revelado en esta última encuesta, la esperanza de vida para un hombre es de 72,1 años y 79,4 para las mujeres.

    El 93 por ciento de los pobladores vive en zonas urbanas, porcentaje que lo convierte en el país con mayor índice de América del Sur y Centroamérica. Además, Furtado indicó que existe una alta concentración en las áreas costeras y, en particular, en el departamento de Montevideo.

    En el acceso a agua potable Uruguay también lidera en América del Sur, con el 98 por ciento de la población que goza de este servicio. Le sigue Chile, con el 95 por ciento y el más bajo es Perú, con el 81 por ciento de la población que accede a agua potable.

    En el informe, a modo de conclusión, se detalla que en el 2003 los gobiernos donantes destinaron 69 mil millones de dólares a la asistencia para el desarrollo. Ese mismo año, el gasto militar ascendió a un billón de dólares. “Frente a esa disparidad, es evidente que el costo de alcanzar los objetivos del milenio es más una cuestión de voluntad y compromiso político que una falta
    de recursos”. *

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