La uruguaya Roxana Blanco, premio a la mejor actriz en Festival de Biarritz
«Es mi primera película, mi primer premio, me acordaré de ustedes para toda la vida», declaró Blanco, en un francés tembloroso, al recibir el premio.
En el filme, Blanco encarna a Pamela, una mujer solitaria y tímida con una vida opaca que ve su existencia invadida por un súbito misticismo cuando cree que es la elegida para traer al mundo al Salvador del próximo milenio.
«Siempre me negué a hacer cine pero ‘Alma mater’ es un proyecto muy personal, algo muy mío, un papel para el que fui escogida por Buela antes de que el guión estuviera listo», reconoció la actriz, procedente del mundo del teatro. Blanco superó el miedo a quedar inmortalizada para siempre en una cinta y ha quedado encantada con el cine para siempre.
«Ya le perdí el miedo. El cine y el teatro no son tan diferentes. En el teatro tienes que conquistar al público en ese momento y en el cine, la cámara te conquista irremediablemente», declaró.
El jurado, presidido por la escritora Florence Delay, miembro de la Academia Francesa, destacó sobre todo la capacidad de Blanco de pasar de la «belleza a la fealdad» y convencer al público en su emotiva interpretación. Según la actriz, con este premio, los franceses muestran su «curiosidad intelectual» con respecto a América Latina. «La gente me paraba por la calle en Biarritz en estos días y me decía que iba a ganar, pero nunca pensé que el jurado me eligiría a mí», aseguró la actriz, apresurándose para llamar por teléfono a sus padres en Uruguay.
«Alma mater» es el segundo largometraje de Buela, que no pudo acudir a Biarritz por motivos personales. «Con la película quise sintetizar una visión personal sobre determinados cambios en la sociedad uruguaya, en especial los relacionados con una nueva religiosidad», declaró el director recientemente.*
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