El huracán que convirtió a los vidrieros en psicólogos y trabajadores sociales
En un momento en que la ciudad ha sido convertida en un desastre y miles de vidrios estallaron a causa del vendaval se registra una curiosa situación, ya que por un lado las ventas de vidrios para reposiciones se han incrementado en un 300%, por otro se registran conflictos a dos puntas.
Los mayoristas distribuidores de vidrios en Montevideo se reunieron en asamblea ayer hasta las 15 horas, por lo cual los comercios quedaron esperando sus grandes pedidos y lo que es peor, la gente.
La medida de paro se había anunciado hace quince días dijo a este diario un vendedor.
Con respecto a lo más pedido en vidrio, los ventanales, claraboyas, y las vidrieras fueron las víctimas de este temporal.
Las vidrierías de la zona de la Aguada tuvieron un incremento en sus ventas de un 300%, y alrededor de unas cien personas por día se acercaron a comprar vidrios, en especial ventanales de cinco milímetros, luego del temporal.
En la zona de la Teja, la vidriera Abatti se quedó sin vidrios. La encargada del comercio, la señora Lemos, dijo a LA REPUBLICA que «se llegó a un nivel nunca vivido hasta el momento, de quedarnos sin vidrios».
Contó que la noche del temporal comenzó a recibir llamadas desde las siete de la tarde. «Ese día contesté más de mil llamadas», «hice de psicóloga y de psiquiatra de la gente que estaba desesperada».
Ayer se encontraban sin vidrios por causa del paro. «Los mayoristas hicieron una asamblea hasta las tres de la tarde y no se pudo vender, porque los distribuidores no llegaron», dijo la señora dueña de Abatti.
«Mañana los camiones van a tener cola».
Por su parte Leonardo, el encargado de «A Reparar 24 horas», comercio ubicado en la zona de la Ciudad Vieja, dijo a modo de chiste a este diario: «Lo vamos a catalogar como el Día del Vidriero». Dijo que desde el día del temporal ha recibido alrededor de unas 50 llamadas por día y que trataron de atender los casos de más urgencia. *
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