Celulares y bases "no provocan riesgos de salud" pero falta "información", según informe de Medicina
El informe fue solicitado por la Junta Departamental de Florida, que al igual que otras JJDD del país ha recibido la preocupación de vecinos por los posibles perjuicios para la salud. Se solicitó asesoramiento a la Universidad de la República la que, a través de la Facultad de Medicina, elaboró un informe a cargo de la doctora Elizabeth Chaves, del Departamento de Salud Ocupacional de la Facultad de Medicina.
El estudio establece en su introducción que se realizó «una revisión bibliográfica» sobre el tema, del cual se desprende que «al momento actual no hay pruebas concluyentes con respecto a los daños a la salud en relación al uso de teléfonos celulares y a sus bases».
La doctora Chaves sostiene que en la medida de que «el uso de celulares es una nueva situación que involucra a un gran número de personas, se necesitan estudios epidemiológicos que brinden más información al respecto».
Chaves afirma que de acuerdo con la información disponible al momento actual, el uso de «teléfonos celulares no es fuente radiactiva», y por lo tanto los móviles «no emiten radiaciones ionizantes. Son trasmisores de ondas de radio de bajo poder, no habiendo evidencia científica suficiente de que las ondas de radio provoquen efectos adversos a la salud debidos al calentamiento o afecciones como cáncer».
«Con respecto a otras fuentes de radiaciones no ionizantes como ser campos eléctricos y magnéticos de fuentes como cables o radiotransmisores no tienen la energía suficiente para causar daños a nivel del ADN, aunque también es necesario realizar mayores investigaciones», agrega el informe recepcionado por la Junta Departamental de Florida.
En referencia a las antenas de las radiobases, la doctora Chaves dice que «emiten haces de radiofrecuencia que generalmente son muy estrechos en la dirección vertical pero relativamente anchos en la dirección horizontal, debido a este angosto haz vertical la intensidad del campo de radiofrecuencia en el suelo ubicado directamente debajo de la antena es baja.
La intensidad de dicho campo se incrementa ligeramente según se va alejando de la estación base para luego decrecer a grandes distancias».
Instalar cercas próximas a antenas
Continúa el informe indicando que «para antenas montadas en techos, se recomienda instalar cercas dentro de los 2 a 5 metros, con el fin de mantener alejadas a las personas de los campos de RF que exceden los límites de exposición.
Puesto que las antenas orientan su energía al exterior y no irradian cantidades significativas de energía desde las superficies posteriores o hacia la cima o la base de la antena, los niveles de energía de RF.
Dentro o en los lados del edificio son normalmente bajos».
En uno de los tramos más importantes del estudio la doctora Elizabeth Chaves sostiene que «ninguna de las recientes revisiones ha concluido en que la exposición a campos de RF debido al uso de teléfonos móviles o a las estaciones base de los mismos tengan algún tipo de consecuencia adversa en la salud». Pero advierte a renglón seguido que «se han identificado vacíos en las investigaciones que han determinado que se plantee una ampliación de dichas investigaciones para hacer mejores evaluaciones de los riesgos contra la salud».
Recomendaciones
La doctora Chaves sugiere por último adoptar las siguientes medidas hasta tanto no existan «pruebas científicas más concluyentes».
Con respecto a las personas: La información científica actual no indica la necesidad de algún tipo de precauciones para el uso de teléfonos móviles.
Si las personas tienen interés al respecto, se les recomienda reducir la duración de sus llamadas, tanto para que ellos y sus hijos disminuyan la exposición a campos de RF, o utilizar equipos hand-free para mantener el teléfono móvil separado de la cabeza y el cuerpo.
Medidas Simples de Prevención: Cercos, barreras, u otro tipo de medidas de protección son necesarios en algunas estaciones base (principalmente, aquellas localizadas en los techos de edificios) para evitar el acceso no autorizado a áreas en donde los niveles de exposición pueden estar por encima de los límites permisibles. El emplazamiento de las estaciones base debe ofrecer buena cobertura para la señal y debe ser de fácil acceso para su mantenimiento.
Tener consideración hacia la susceptibilidad del público
El informe también recomienda que «si bien los niveles de los campos de RF en torno a la estación base no deben ser considerados un riesgo a la salud, la decisión sobre su emplazamiento debe considerar tanto la estética como la susceptibilidad del público.
Por ejemplo, la ubicación cerca de jardines de infancia, colegios y parques debe tener especial consideración».
La autora del estudio, hoy en manos de la Junta Departamental floridense, concluye en que «la comunicación abierta y la discusión entre los operadores de la telefonía móvil, los municipios locales y el público en general durante la etapa de planificación para una nueva antena o estación puede ayudar a lograr la comprensión del público y la aceptación de la nueva estación». *
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