El Estado recaudaría US$ 380 millones anuales por cada 1% de aumento del precio del tabaco
Las políticas sobre control del tabaco fueron eje de un taller que reunió, entre anteayer y ayer en el anexo del Palacio Legislativo, a expertos internacionales en la materia. Las jornadas finalizaron en la víspera con la exposición de ocho especialistas que abordaron el tema desde diferentes ángulos: económico, social, político y sanitario.
La oficial técnica para el Control del Tabaco de la OPS, Rosa Sandoval, lo desarrolló de una manera particular ya que se propuso desterrar los mitos que surgen cuando un gobierno decide encarar una severa política antitabaco. «Desde el 99 el Banco Mundial y la Organización Mundial de la Salud (OMS) recopiló evidencias para demostrar que las medidas que se aplican para controlar el tabaco no perjudican a la economía de los países».
En este sentido, la especialista sostuvo que existen medidas para reducir el consumo de tabaco, como la prohibición de la publicidad, las advertencias en las cajillas de cigarrillos y los ambientes ciento por ciento libres de humo de tabaco. No obstante afirmó que la medida más efectiva es el incremento del impuesto al tabaco porque «logra lo que se quiere a un menor costo, como la vacunación».
Si todos sabemos que los aumentos a los impuestos son efectivos, ¿por qué no lo están aplicando todos los países?, se preguntó la experta ante el auditorio, quien inmediatamente respondió a su interrogante. «Justamente porque existen cinco mitos en relación con la suba de los impuestos». Entre esos cinco mitos se encuentra el que supone que el gobierno perderá recaudación porque esa medida provocará una suba de precios y eso hará bajar el consumo.
«Es cierto que al aumento el tabaco la gente compra menos. Pero hay que preguntarse cuánto menos. En el caso del tabaco, que es un producto adictivo, la reducción del consumo será menor al aumento del precio porque no todo el mundo puede dejar el tabaco o porque no lo desea», señaló.
A la hora de analizar qué pasaría en Uruguay con un aumento de impuestos, Sandoval sostuvo que un estudio realizado por el economista uruguayo Alejandro Ramos si el precio del tabaco aumentara un diez por ciento el consumo se reduciría a un cinco por ciento. Y por cada uno por ciento de aumento en el precio final de tabaco la recaudación aumentaría en 380 mil dólares anuales. Según opinó la experta, ese dinero podría destinarse a un impuesto específico para programas de cesación de tabaquismo u otros fines relacionados con esta problemática.
Otro mito al que se refirió se centra en el criterio de que el control al tabaco traerá pérdidas de puestos de trabajo. En este punto la especialista hizo una diferencia entre los países importadores de tabaco y aquellos que exportan. «Uruguay es básicamente importador, por lo que no afecta significativamente una política de control del tabaco». Pero algo diferente sucede en países como Argentina y Brasil, que exportan el producto.
Tabacaleras, el blanco
Si bien durante las exposiciones se detallaron las cifras de mortalidad, las sustancias perjudiciales y las enfermedades que causa el consumo de tabaco, la mayoría de los expertos se encargó de apuntar los dardos contra las tabacaleras. Para Patricia Sosa, integrante de Campaign for Tabacco-Free Kids (Estados Unidos), «el tabaquismo es una enfermedad promovida por la industria tabacalera, que tiene una manera de operar conspiratoria».
Es que según Sosa, las campañas son diseñadas para seducir a niños y jóvenes. «Son sumamente efectivos a la hora de influenciar al sistema político a través de estrategias confusas y participan en el contrabando y en este punto se comportan igual que un cartel de drogas», señaló la especialista.
Silvyane Ratte, de Francia, dejó en claro que las restricciones parciales de la publicidad son ineficaces porque «sirven para que la industria busque otra forma de hacer publicidad. Sólo la prohibición completa reduce el conocimiento de productos de tabaco.
Los expositores, al igual que el presidente Tabaré Vázquez y el director para Latinoamérica de Framework Convention Alliance, Eduardo Bianco, viajaron ayer con destino a Buenos Aires para desarrollar este temario. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad