Tiene la palabra

Resignación: se busca

Señor Director de  LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Cuando todavía resuena la sin par voz de Mercedes Sosa, interpretando la premonitoria canción «Cambia, todo cambia», que el pueblo frenteamplista hizo suya entre mares de tricolores banderas, llantos y esperanzas se coronó la alegría y el cambio se produjo.

Ya nada es igual, los que estaban abajo subieron, y los que estaban arriba, ¡Ay! se estrellaron contra una realidad impensada, indeseada y por lo que estamos viendo, negada enfermiza y tozudamente.

De los colorados no me voy a ocupar hoy, los dejo asidos a un inútil respirador, mientras sus malolientes cadáveres políticos, inundan la comarca de los blancos sólo referiré un solo asunto puntual.

Ellos están sufriendo mucho, víctimas de su propia inocencia, ya que ignoro en base a qué, tenían la certeza de ganar y cuando perdieron están convencidos que fue por poco. Un verdadero fiasco y enredo de malos entendidos.

Pregunto si será porque han perdido contacto con la realidad fruto tal vez de un excesivo culto a viejos fetiches, que aparecen cada vez más difusos en el tiempo y que interesan a cada vez menos gente.

Lo cierto que un día sí y otro también, salen a la prensa, que los acoge maternalmente, para con rostros desencajados y ojos destellantes, hacer como el cuzco rabón que le ladra al viento.

Todos los temas son buenos al efecto, y cuando alguno esboza diferencias en el Frente Amplio, por irrelevante que sea, allí la prensa no puede ocultar su glotonería y les da una mano adicional.

Un martilleo pertinaz por estos tiempos es su empecinada victimización referente a la ausencia en los diferentes estamentos del Estado con el afán, dicen, de controlar la gestión del gobierno.

Todos sabemos la génesis del problema, que pasa por un cargo más en el BROU; aprovechando una distracción por inexperiencia del Frente Amplio, que le había prometido dos en lugar de uno, la consabida falta de cintura política de los blancos, hizo el resto y los metió en un callejón sin salida.

Y aunque parezca paradojal todo el mundo lamenta con aflicción que el Partido Nacional no esté cumpliendo con su inigualable rigurosidad, los controles del Estado, a que nos tiene acostumbrados, y que han llevado a evitar catástrofes que hubieran significado cargos de millones de dólares, en las espaldas del sufrido pueblo uruguayo.

Los ejemplos, sabemos son muchos, casi imposible ennumerarlos todos, mencionemos tal vez los más emblemáticos: Banco Central, Ancap, OSE, BROU, Corporación Nacional para el Desarrollo, Banco Hipotecario y un largo, etc. que todavía va a dar que hablar (y tal vez actuar a la Justicia) por mucho tiempo.

En este plano, el del rechazo de los cargos de control, hay quien tal vez con no poca mala fe, aseguraba que los mismos ya no son atractivos al no disponer generosamente de: autos, secretarias, celulares, viajes, viáticos, etc. y como si todo eso fuera poco, los directores actuales se fijan jornadas de trabajo de 10 a 12 horas diarias…

La frutilla de la torta (aunque con esta gente, nunca se sabe cuándo es la última), es el desparpajo de pretender la mayoría de los organismos de contralor.

Es decir, el mundo del revés, en una versión desopilante. Un exabrupto intragable para cualquier persona sensata.

Pretender hacer valer sus necesarios votos para las venias y negarlos con los objetivos reseñados, me retrotrae a la imagen de una fullería utilizada por un tahur en la cantina de un pueblito del lejano oeste, donde estos episodios son frecuentes con el epílogo propio de películas de 4º categoría.

Muchachos, bajen a tierra, busquen serenamente resignación y acepten el lugar que les corresponde, de lo contrario, van a terminar todos enchalecados en un manicomio y para las próximas lecciones, no los van a votar ni los marcianos.

R.G.FULCHI – C.I: 781.518-5

 

Un ex preso político menos:murió Carlos Hafliger

Señor Director de  LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Que difícil se nos hace escribir cuando la «Parca» se lleva a seres queridos, entrañables e inolvidables como el «Muñeco».

Apodo de niño que trasciende su familia para ser patrimonio de la UJC y luego del partido al cual sirvió con décadas de militancia sin igual. De ahí que la cárcel fuera durante años su residencia forzosa.

Chiquito, locuaz. Inquieto, inteligente, hombre de masas como político y de masas por oficio, era oficial confitero de gran nivel.

Trabajador de largas jornadas, de un oficio que exige manos rápidas y piernas firmes, por lo tanto físico resistente, era chiquito, pero de aguante. Hay mucho para hablar y más aún para recordar, de un hombre maravilloso, de un obrero, de un jornalero, de un trabajador, padre de familia y militante de primera línea.

Como tantos de nosotros en una encrucijada que no la deseamos a nadie, tuvo que asumir una decisión y ahí estuvimos de la mano, renuncies sin negar nuestro pasado, manifestando la esencia de una idea que cada vez más utopía y cada vez menos realidad, no por ello bajamos los brazos.

Era un idealista maravilloso, pero era un práctico en su celda 1 piso 1 A 23 derecha, puso una frase de una novela de Gorki «Aquí no se Gime». Jugaba al fútbol, en la cancha chica, llena de pedregullín descalzo, «fue el único preso que vi jugar descalzo» -le decíamos no tenés championes?-

me gusta jugar así, me hace sentir «botija» me contestó y se reía, con esa sonrisa bonachona que te atrapaba y enseguida te sentías camarada. Murió lejos, en el Este, en Rocha, en el Balneario La Paloma, ahí trabajó por última vez, es bueno decirlo que quisiéramos que la muerte lo encontrase a él y a su compañera con una jubilación decorosa acorde con la mínima reparación que el Estado puede hacer con los perseguidos, torturados y encarcelados por defender la democracia, por luchar por un país mejor.

El Réquiem para Carlos Hafliger, es también un grito de lucha, y sobre todo de esperanza para que los sueños se materialicen para que nuestro Uruguay como el Ave Fénix resurja de sus propias cenizas.

DARI MENDIONDO – [email protected]

 

Carta abierta al ministro de Economía

Señor Director de  LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Señor Ministro de Economía contador Danilo Astori. Nos permitimos reiterar nuestro agradecimiento en nombre de todos, también jubilados de avanzada edad de 89-90 años largos ya cumplidos. Por su intersección, de los mismos en la elaboración del presupuesto quinquenal.

Al mismo tiempo los compatriotas mayores de 85 años aspiran a que se les elimine el IRP en razón de su edad y precaria salud, achaques, depresión, angustia (no son muchos) por lo que el rubro no aumentaría en demasía.

Lo que el doctor, grado 5º considera podría originarles el resto de su vida, esperanza y deseos de seguir viviendo, es un tonito mental importante.

Yendo al tema fundamental, y que usted tuvo intervención importante: por ser un economista de nota.

En el discurso en que el Presidente de la República delineó su programa por el quinquenio, por supuesto fundamental, con tantas variables en los distintos niveles: importantes exportaciones, etc. El señor Presidente maneja el timón de todos los problemas, no sólo presentes, y los avances suelen ser muy encontrados y de muy difícil solución, como las ideas renovadoras planteadas, no como ambiciones en el aire sino a flor de tierra.

Las que van a hacer posible el ansiado cambio,
y son ya una realidad tangible.

Todo llega, no bajemos los brazos las discrepancias internas no tienen importancia. La tradición perjudicó, se equivocaron, en el cambio está la renovación.

Gracias, gracias. Doctor Fasano siga colaborando y a su secretario Gustavo Viera muchas gracias por todo.

DOMINGO CARTAZZO SALDIA – C.I: 346.870-0

 

Carta abierta al intendente Ehrlich

Señor Director de  LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Estas líneas son para expresar dos quejas a la Intendencia de Montevideo y ver si el Dr. Ehrlich cumple con lo prometido de revisar el impuesto de contribución inmobiliaria.

1ª queja: el importe de contribución inmobiliaria que pagamos por el padrón 32106 de Montevideo (Barrio Punta Carretas) es exorbitante.

Pagamos más de $ 18.000 (dieciocho mil pesos) por una casa que si bien está en esta zona no es una casa nueva, sino una casa de principios del 1900 que ha sido arreglado el frente, pero que pueden venir a ver los inspectores y van a corroborar que el interior es antiguo con techos altos, con banderolas -dormitorios ciegos- motivo por el cual no la he podido vender.

Hay casas en el barrio más modernas y amplias con más terreno que pagan la tercera parte de la nuestra, ¿Se tomarán el trabajo de revisar esos aforos y que paguemos lo justo?

2ª queja: en la vereda hay plátanos cuyas raíces nos rompen las veredas (ya estamos cansados de hacerla arreglar y gastar), además obstruyen el caño colector y seguido tenemos que llamar a la Intendencia para destaparlo, (aclaro que los obreros en este caso son competentes y vienen el mismo día).

Nos cansamos de iniciar expedientes para que después vengan los arquitectos y digan que «los árboles están en perfecto estado de vegetación» y seguimos en lo mismo. Gracias por publicar esta nota. Lo saluda atentamente.

OLGA – C.I. 542.250-2

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