ESTA UBICADO EN EL CENTRO DE LA CIUDAD DE DURAZNO

Intentan salvar el único café Sorocabana que hay en el país

Desde entonces la empresa familiar de Doña Rosa es una marca registrada de Durazno a impulsos de lo que fueron sus similares en la capital del país y en otros puntos del Uruguay. Poco a poco la piqueta fatal del progreso los fue clausurando, demoliendo o retocando. Fueron perdiendo identidad primero y existencias después. Pero quedó uno que sobrevivió enhiesto el paso del tiempo, uno que lo siguen manteniendo firme en Durazno sus amigos de siempre, aquellos que cada tarde o noche reviven allí el paso del tiempo.

Hoy el Sorocabana de Durazno está en venta, no la firma, no las existencias, sí el local.

El enorme edificio es ocupado en la planta baja por el café en tanto es residencia particular en la planta alta, y el cien por ciento está en venta desde hace un buen tiempo.

 

Las propuestas, los interesados

Han existido propuestas desde comercios vecinos, desde inversores propios y ajenos pero hasta el momento no se han aceptado las mismas.

Quien vende es Ignacio Martínez. Quien quiere comprar «es un amigo que me considera como su segunda madre, y quiere comprar todo para dejarnos a nosotros con el café abajo, pagándole un alquiler».

La información viene con tono positivo y la aporta la propia Doña Rosa, quien explica que todo se ubica como un mismo padrón inmobiliario.

«Hace 33 años que vengo pagando el alquiler mensualmente y la intención es que alguien lo compre y me lo alquile porque yo no tengo los recursos ni la posibilidad de solicitar crédito alguno».

El interesado, cuya identidad la mantiene en su vigilancia Doña Rosa, ha realizado la propuesta. Sabemos que no reside en la ciudad de Durazno pero ha planteado sus números a los profesionales que manejan la transacción.

«Ignacio Martínez no estaba en Durazno, andaba por Montevideo entonces le dejaron la propuesta a sus asesores», dijo Rosa.

Afirma la propietaria de mesas y sillas, de máquinas de preparar el cortado y de cuadros, de mostradores y de recuerdos, que «yo no me meto en el tema de los números. Yo trabajo aquí con mi hijo y mi nuera y nos da para sobrevivir porque lo hacemos en forma familiar».

Afirma que se trabaja especialmente los fines de semana en tanto los días hábiles «se vende alguna medialuna, da para poco pero nos defendemos».

 

Buscando exoneración

El Sorocabana de Durazno no cuenta con exoneración alguna por el momento, ni en materia de impuestos municipales ni en tarifas. «Hasta ahora no tenemos ninguna exoneración, pero quien ha ofertado ya nos dijo que si compra piensa hablar con el intendente Vidalín para buscar alguna exoneración». El Sorocabana se ubica en la calle 18 de Julio 467, en pleno centro de Durazno y es pleno centro de tertulias habidas y por haber. *

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