Escrito por: HORACIO BUSCAGLIA
–Buenos dÃas, ¿aquà es donde dialogan los lÃderes?
–Cuando usted dice diálogo, ¿a qué se refiere?
–Bueno… a dialogar. ¿un diálogo no es un diálogo?
–SÃ, pero si prestamos atención a sus sinónimos nos encontramos con: perorata, cháchara, parrafada, cotorreo.
–SÃ, pero también dialogar quiere decir: departir, parlamentar, conferir, intercambiar.
–Y discutir, deliberar, plantear y, fÃjese qué extraño, también puede significar: razonar.
–Eso ya es más difÃcil. Yo simplemente me refiero a eso que uno dice blablablá y el otro dice blablablá. Y luego se sacan una foto sentados en sillones o parados dándose la mano en la puerta de entrada.
–¿Y si uno en vez de blablablá dice blablablà o blablablú o, lo que serÃa mucho peor, blablabluta?
–Ah, pero eso no se hace. Queda feo. Se estarÃa rompiendo un código.
–O los dos códigos. Porque mire que a veces los códigos se le llenan a uno y le quedan como aguavivas.
–Extraña comparación, nunca la habÃa escuchado.
–Porque usted nunca fue lÃder y tuvo que dialogar.
–¿Cómo sabe que yo nunca fui lÃder?
–Por la mirada.
–Yo no sufro de miopÃa.
–No me referÃa a eso, sino a que usted no tiene las marcas de los chichones.
–¡Chichones en los ojos! Nunca vi.
–Es que si los tuviera, justamente, no los verÃa.
–Je je.
–Digo, los chichones en la cabeza, en la frente, porque los lÃderes están obligados a andar por la vida con la mirada puesta en el futuro, y dos por tres se dan terribles cocazos con las columnas de este terco presente.
–Brava la vida del lÃder, ¿no? Y no sólo por aquello de las aguavivas. Bueno, en definitiva ¿es aquà donde dialogan los lÃderes?
–No. Aquà sólo se dialoga sobre la posibilidad de dialogar sobre el diálogo de los lÃderes.
–Ah. *
OTRAS NOTICIAS EN LARED21



