Terapia Sexual

Encontré por accidente su libro entre unos documentos y revistas del lugar donde trabajo. Comencé a leerlo y me pareció muy interesante, e importante. Me tomo el atrevimiento de hacerle una consulta por este medio, que sinceramente no sé si es el que usted utiliza para recibir las consultas. Lo que yo le quería preguntar es sobre el sexo anal (de un hombre a una mujer). Hace un año y medio que estoy con mi novio, y los dos deseamos tener sexo anal. Lo hemos intentado varias veces, pero a mí se me hace imposible por el dolor que me causa, en el momento que intentamos la penetración y más aún luego (cuando voy al baño).

Yo soy consiente que esto nos puede estar pasando por múltiples factores, pero a mí, lo que me interesaría saber, es si puede ser un problema físico o de anatomía el cual no me permita lograr nunca una penetración anal. Mi edad es 19 años. Le agradecería mucho si me pudiera, orientar sobre este tema.

Primero que nada queremos felicitarte por tu libro, está muy bueno, como los anteriores. Deseamos consultarte también de esta manera, ya que obtuvimos tu casilla en el libro, lo cual nos resulta muy cómodo y práctico, porque vivimos en la ciudad de… y no tenemos tiempo para una consulta personal, nuestro problema: somos dos jóvenes de 18 y 19 años y hemos intentado tener relaciones anales pero no hemos podido ya que resulta muy doloroso. Queríamos saber si tú nos podrías ayudar con este tema sugiriéndonos algún tipo de lubricante o algo por el estilo. Nosotros hemos probado con vaselina, ya que en una oportunidad un ginecólogo nos la indicó, no para esto precisamente, pero la hemos aprovechado y no nos ha dado ningún resultado. Desde ya agradecemos tu amabilidad y esperamos tu respuesta

El coito anal no es para todas las personas… sólo un 45% de las mujeres y un 25% de los varones que son penetrados lo llegan a disfrutar y logran el orgasmo por esta vía. Los demás lo permiten por darle gusto a su pareja. El esfínter anal está hecho para controlar la expulsión y no la introducción, de ahí que, su primera reacción ante esa circunstancia sea contraerse lo más posible para evitarlo. Intentar forzarlo en este momento, no sólo suele ser muy doloroso sino que puede causar daños a ambos, por lo que, hay que esperar unos segundos a que esta contracción ceda antes de intentar el coito. La vaselina es un derivado del petróleo y no es aconsejable en ninguna práctica sexual porque, al ser de base grasa, cuesta retirarlo, favoreciendo así el trasiego de bacterias que en el intestino son normales, a la vagina o las vías urinarias donde no lo son. El lavado excesivo para retirarla también puede ser causa de descamaciones y lastimaduras de la piel. Se debe usar algún lubricante íntimo que se puede comprar en cualquier farmacia o alguna crema de base acuosa.

Me alegra que mis libros hayan llegado a manos de ustedes y que les sirvieran para comunicarse conmigo.

 

En primer lugar, saludarla y felicitarla por su columna, soy asiduo lector suyo. Tengo 53 años y 29 de casado y siempre fui un buen marido, fiel, trabajador, honesto y hoy me puedo considerar una víctima del desinterés por parte de mi esposa del sexo. De dos años a esta parte ya se terminó todo, no puedo ni siquiera tocarla. Pienso que no es justo que a esta altura de mi vida tenga que autosatisfacerme o salir a pagar amor. Además no me satisface. Salí con una compañera de trabajo e hice un papelón porque no se me paró. ¿Qué hay de mis derechos? ¿Qué hay de los famosos deberes conyugales? Estoy en un período de frustración sexual. Mi mujer dice que me quiere, yo no le creo. Mis interrogantes están ahí. Le agradezco la atención y alguna respuesta.

Cuando dos personas forman una pareja se suelen realizar tres tipo de contratos: el primero, llamado «explícito» busca programar algunas cosas de cómo va a ser esa vida en común, es lo que se habla, ambos se comprometen, pero a la vez existen dos contratos implícitos con las aspiraciones que cada uno tiene sobre esa relación que no se han hablado y que, pasado un tiempo, ocasionará grandes decepciones porque cada cual » creía que…» y la realidad no se da así…

Las alternativas que quedan son: intentar hablarlo, recurrir a una terapia ambos o al menos tú solo, para ver si es posible solucionar las diferencias, el aceptar las cosas así como son y conformarte con una vida que no te resulta gratificante o la separación. No creo que te haga feliz tener relaciones sexuales con quién no lo desea y crees que no te quiere, sólo porque en algún lugar está escrito algo sobre «deberes conyugales» o los «derechos» que sean… También sería lamentable que desearas continuar con ella sólo porque con otras no puedes…

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