LA COLUMNA AMARILLA

Oficialista ¿y qué?

A los pocos días de las últimas elecciones yo escribí sobre el problema de pasar de la oposición a ser oficialista.

Jugué con eso porque era una preocupación cierta que yo tenía y que -medio en joda, medio en serio  nos planteábamos con otros colegas y compañeros.

Hoy en día lo de medio en joda ha desaparecido y muchos se lo plantean en serio. Sucede que algunos por tratar de demostrar su independencia (?) se desesperan por entrar en los primeros puestos del ranking de opositores.

Yo siempre he despreciado y sigo despreciando a los obsecuentes, a los «sí señor», a los que aceptan sin discusión lo que dicen sus líderes, sus jefes o los referentes que han ganado su prestigio por cualquier razón . Claro que esto no quiere decir que todo lo que digan o hagan esos líderes, jefes o referentes tiene que ser malo o equivocado. Pero también me molestan los que montados en el caballito de calesita de la «independencia» siempre quedan del otro lado de donde salpica el barro. Yo me considero independiente, pero no lo soy de mis convicciones, de mi manera de ver el mundo y, fundamentalmente, de mi propia historia.

Hoy parecería que ser «oficialista» es pecado. Es cierto que todas éstas últimas décadas no estaba bien visto serlo, pero la razón es muy simple: el llamado oficialismo actuaba en contra de nuestros objetivos progresistas. De nuestras convicciones.

Pero resulta que muchos de los que hoy se protegen de no ser tachados como tales suelen ser «oficialistas» cuando se trata de Cuba, por ejemplo, o de Venezuela, o del Brasil de Lula, o de Zapatero o Lagos, cosa que a mí no me parece mal pero que ellos suelen olvidar.

Después de todo, compañeritos, podríamos decir que a lo largo de todos estos años hemos estado luchando, con sangre, sudor y lágrimas, por llegar a ser «oficialistas». Es decir: llegar al gobierno para poner en práctica nuestras ideas sobre los cambios que esta sociedad necesita.

Y en eso estamos.

Yo confieso que elegí, con total independencia, ser oficialista. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje