Jóvenes uruguayos demandan al Poder Ejecutivo seguridad vial

Todos los fines de semana fallecen con una estadística continua y sin excepción, por accidentes de tránsito, 34 personas sin contar los lesionados. La ONG La ruta de los jóvenes Uruguay aprovechó la presentación del anteproyecto de ley que crea el Consejo Nacional de Seguridad Vial, hace una semana en el auditorio de la Torre de las Comunicaciones de Antel, para exigir respuestas entre otros, al Poder Ejecutivo sobre una legislación más contundente, ya que en Uruguay son dos por día las personas que mueren y cinco quedan inválidas de por vida, la mayoría jóvenes.

La ruta de los jóvenes Uruguay, es la primera filial en el mundo de La route des jeunes de Francia, una organización apolítica y sin fines de lucro, creada por y para jóvenes que viene trabajando desde 1996 en ese país, en el tema de prevención de accidentes de tránsito, siendo los jóvenes los primeros culpables y las primeras víctimas de los mismos. Desde diciembre de 2004 la ONG inició la actividad aquí en Uruguay, contando con un grupo de jóvenes uruguayos que tomaron como suya la propuesta.

 

Reglas claras para evitar más muertes

En la presentación del anteproyecto, el presidente de la ONG, Javier Berrutti, indicó: «No estamos en condiciones de seguir perdiendo el tiempo en discutir sobre el tema. Creemos que el Poder Ejecutivo y el Legislativo tienen la responsabilidad ética y moral ante la sociedad de legislar de una vez por todas sobre este tema, evitando así que sigan muriendo más personas, dándole la importancia que el mismo amerita. Y que la Organización Mundial de la Salud reclama».

También se puso el énfasis, en que los medios de comunicación deben hacer conocer a toda la población el problema de la inseguridad vial, ya que nadie está libre de ser víctima de un accidente de tránsito.

Los jóvenes postularon además, que sería un gran avance que la seguridad vial apareciera como materia curricular desde la educación inicial, exhortando al Ministerio de Educación y Cultura a tomar cartas en el asunto también.

Javier Berrutti señaló a LA REPUBLICA que la ONG continuará haciendo un trabajo de sensibilización y concientización, manteniendo una mirada crítica sobre los avances que tenga este tema.

Rectificaron su apoyo a la creación del Consejo Nacional de Seguridad Vial (Conasev), indicando que «hay que ponerle punto final a toda la desorganización que hoy impera en materia de seguridad vial en el país». El Conasev, según el presidente de la ONG, tiene que ser el punto de partida para poner el tema en discusión en todos los ámbitos y generar las políticas de Estado que la sociedad hoy reclama.

Finalizando su postura, la ruta de los jóvenes compartió con los presentes, como forma de dejar explícita la magnitud del problema, una carta de origen desconocido, de una adolescente a su madre, titulada «Mensaje de una hija»:

«Fui a la fiesta y me acordé de lo que me dijiste, Me pediste que no bebiera alcohol. Por eso, bebí un refresco. Sentí orgullo de mí misma, tal como me dijiste que sentiría. Me dijiste que no debería beber y conducir, al contrario de lo que algunos amigos me dijeron. Hice una elección saludable y tu consejo fue correcto, como todos los que me das siempre. Cuando la fiesta finalmente se acabó, la gente empezó conducir sin estar en condiciones de hacerlo. Fui hasta mi auto con la certeza de que volvería a casa en paz. Nunca me imaginé lo que me esperaba, mamá…

Ahora estoy tirada en la calle y oigo a un policía decir: «El chico que provocó este accidente iba borracho». Mamá, su voz parece tan distante. Mi sangre está derramada por todos lados y estoy intentando con todas mis fuerzas no llorar. Puedo oír a los médicos decir: «Esta chica va a morir». Tengo la certeza de que el joven, que manejaba a toda velocidad, decidió beber y conducir; y ahora yo tengo que morir.

¿Por qué las personas hacen esto, mamá? Sabiendo que esto va a arruinar muchas vidas. El dolor me está cortando como un centenar de cuchillos afilados. Dile a mi hermana que no llore; dile a papá que sea fuerte. Y, cuando vaya al cielo, estaré velando por todos ustedes. Alguien debería haberle enseñado a aquel chico que está mal beber y conducir.

Tal vez si sus padres se lo hubieran dicho, yo ahora no estaría muriendo. Mi respiración se está debilitando, cada vez más. Mamá, estos son mis últimos momentos y me siento tan desesperada. Me gustaría que me pudieras abrazar mamá, mientras estoy tirada aquí muriendo. Me gustaría poder decirte lo mucho que te quiero, mamá. Por eso… Te quiero… y… adiós.

Estas palabras fueron escritas por un reportero que presenció el accidente. La joven, mientras moría, iba diciendo estas palabras y el periodista anotaba. Este periodista empezó una campaña de difusión, que hoy La ruta de los jóvenes apoya sin dudar, afirmó Javier Berrutti. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje