Más de la mitad de las empleadas domésticas trabajan en Montevideo
A nivel nacional están registradas, aproximadamente, unas 80 mil mujeres trabajando en el servicio doméstico. Más del 60% de ellas trabaja y vive en Montevideo. Con expectativas de conseguir empleo, son cientas las que a diario viajan desde distintos puntos con destino a la capital.
Los avisos de las agencias de colocaciones son publicados en distintos medios de prensa. Los requisitos por lo general son los mismos. Tener experiencia, referencias, preferentemente del interior del país y disponibilidad a trabajar con cama.
Susana Guerrero, tiene 52 años, desde Carmelo viajó a Montevideo para cobrar los 1.300 pesos correspondientes al saldo de sus haberes por un trabajo que realizó hace un par de meses en una casa ubicada en la zona de Tres Cruces. Esta no es la primera vez, es una de tantas, y ella siente ser vocera de cientos de mujeres de su edad que sabe, no pueden conseguir otro trabajo, y terminan en manos de estas agencias de colocaciones, que conocen cuál es su necesidad.
En diálogo con LA REPUBLICA, Guerrero denunció que muchas de estas agencias de colocación son un fraude. Según expuso, el modus operandi de las mismas es publicar la solicitud, emplear por período de un mes o 15 días, y luego de que los solicitantes del servicio pagan y la agencia cobra su porcentaje, las empleadas son despedidas. «No trabajamos en negro, pero el juego es que te ponen en la caja y después te despiden y nos envían a cobrar al ministerio de Trabajo. Vivimos a más de 250 kilómetros de Montevideo, eso nos genera gastos, además nos insume tiempo para venir al Ministerio a cobrar lo que nos corresponde, porque el trabajo era en Montevideo. Lo poco que logras cobrar se te va en trámites», dijo.
Sin registros, sin papeles
Guerrero manifestó que en este momento en Montevideo existen 13 agencias de colocaciones. Registradas, con matrículas y aportes al día, únicamente existen dos.
«Para las mujeres de 45 años para arriba se le hace muy difícil conseguir trabajo, y los que ponen agencias de este tipo lo saben. Cada día son más las agencias fantasmas que aparecen. Muchas operar dentro de la casa particular de la persona que toma la iniciativa de mediar entre el servicio doméstico que solicita una familia y la trabajadora que lo solicita».
La ganancia radica en el arancel que se cobra a la persona empleada, una vez colocada en el lugar donde se solicitó su servicio. Dicho arancel, varía de caso a caso, pero asciende aproximadamente a un 30 o 40% del salario que recibirá la persona empleada.
«Lo que me interesa es expresar lo que sufrimos todas las mujeres que venimos desde el interior del país a solicitar trabajo en Montevideo. Somos discriminadas, maltratadas, despedidas arbitrariamente, no nos abonan lo que hemos generado realizando las tareas.
Nos tratan como si no supiéramos donde estamos paradas. Conocemos nuestros derechos y queremos hacerlos valer», concluyó. *
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