INVOLUCRAN A UN EX EDIL ZONAL DEL PARTIDO COLORADO EN VENTA FRAUDULENTA DE TERRENOS

Jerarca de la Intendencia revela una cruel estafa contra humildes familias sin techo

Fue una estafa del propietario del terreno, realizada a través de testaferros», acusó Espósito y añadió que ha presentado una denuncia penal contra un ex edil zonal del Partido Colorado, Hugo Acuña, quien tuvo notoria partipación en hechos directamente relacionados con este episodio.

El predio, ubicado en el noreste de Montevideo, es un área rural protegida y por lo tanto no urbanizable. Sin embargo el dueño lo fraccionó y vendió lotes a familias que estaban buscando un lugar donde construir sus viviendas.

Ignorando que habían sido engañadas, esas y otras familias que llegaron después fundaron un barrio en el predio, que ahora cuenta con 105 casas en las que viven unas 500 personas.

El propietario del predio está sujeto a una acción judicial de la IMM, indicó el jerarca comunal, quien hasta el pasado miércoles fue coordinador de la comisión municipal ejecutora del Programa de Integración de Asentamientos Irregulares (PIAI).

De acuerdo con datos recogidos por LA REPUBLICA la acción judicial que la IMM inició contra el dueño del terreno es un embargo genérico de bienes por 350.000 pesos. Según vecinos de la zona, el propietario sometido a juicio por la IMM es el empresario José María Tiscornia, también conocido como Juan María Tiscornia.

El terreno tiene unos 30.000 metros cuadrados y

 

Los hechos denunciados

Según relató Espósito, el «negocio» de Tiscornia cobró notoriedad porque «ponían avisos en el Gallito Luis y vendían los terrenos en un bar que está ubicado en la terminal de ómnibus de Villa García».

Según se supo, Tiscornia había tasado su terreno en 50 mil dólares pero calculó que si la fraccionaba en 150 lotes y los vendía a mil dólares cada uno obtendría tres veces más, coincidieron en afirmar fuentes comunales y vecinales consultadas en la víspera.

No obstante, la venta estuvo sujeta a negociaciones, como si se tratara de una transacción normal, aunque no incluyó ningún documento jurídicamente válido que amparara a quienes compraban los lotes, indicaron las fuentes.

En ese marco, el poblamiento del lugar fue iniciado por unas 20 familias. Este grupo comenzó de inmediato a sentar las bases de sus casas y generó así un proceso de urbanización que aunque todavía incipiente y precario motivó la intervención de la IMM.

Tras ser enteradas por la IMM de que se habían instalado en un área no urbanizable, muchas de las familias aceptaron un plan de realojo y fueron trasladadas a viviendas municipales ubicadas en Sabastopol y Luis Braille.

Esas viviendas son las llamadas «cáscaras» porque sólo la construcción de su parte exterior está a cargo de la IMM. Las familias que las reciben deben hacer la parte interior, con materiales que les aporta la comuna.

Mientras se ponía en marcha el realojo, otras familias se sumaron a las que no habían aceptado ir a las viviendas «cáscaras» que les ofreció la comuna. «Unas se iban y al mismo tiempo otras entraban», recordó Graciela Martínez, secretaria de la Junta Local.

Según Espósito, el ex edil zonal colorado Hugo Acuña promovió el ingreso de más personas. «En este tipo de cosas juegan a veces intereses políticos y también económicos», sugirió el jerarca comunal, quien el pasado miércoles 6 informó a LA REPUBLICA que presentó una denuncia penal contra Acuña.

Fuentes confiables dijeron bajo reserva a LA REPUBLICA que Acuña fue uno de los testaferros de Tiscornia o al menos «sacó algún dinero de todo lo que pasó». Comentarios muy similares se hacen públicamente en la zona y no son ignorados por el Centro Comunal ni la Junta Local ni las autoridades de la Intendencia. El ex edil colorado ha dicho, también públicamente, que todas esas acusaciones son calumnias porque nadie puede aportar pruebas que lo involucren. Según Acuña, lo que se está buscando es desprestigiarlo.

 

Las consecuencias

El barrio nacido cuando Tiscornia empezó a vender los lotes se llama La Rinconada y está habitado por personas de distintas procedencias. «No toda la gente que vive aquí compró los terrenos, pero cada una de las familias que llegó precisaba un lugar para vivir, para tener su casa, para darle techo a sus hijos. Eso nos trajo», dijeron a LA REPUBLICA en el barrio.

Nadie pone en duda que las personas de este barrio están allí porque no tenían otro lugar donde instalarse. En este aspecto, su situación es casi idéntica a la de muchísimos otros sectores de hombres y mujeres sin techo que se aferraron a la oportunidad que se les presentó.

La Rinconada necesita mejoras. Entre ellas, obras de saneamiento y calles. «Eso nos ayudaría a mejorar nuestra calidad de vida», dijo ayer el presidente de la comisión del barrio, Marcelo Dall’Oglío.

Lo mismo opina Rosa Píriz, quien también integra la comisión. «Las calles son indispensables porque lo que tenemos son caminos de tierra. Cuando llueve, esto es un desastre porque los caminos son puro barro», señaló.

Los vecinos y las vecinas que entrevistó LA REPUBLICA denunciaron que cuando los caminos están en mal estado las ambulancias de Salud Pública no entran en La Rinconada.

«Los choferes dicen que el barro les impide entrar. Esto nos crea problemas graves, sobre todo cuando se enferman chiquilines. La ambulancia se para a cinco cuadras de aquí y tenemos que ir caminando hasta donde está. Fíjese que a veces tenemos que llevar niños a pie o en los brazos hasta donde para la ambulancia, aunque llueva o haga mucho frío», afirmaron.

Sin embargo, como el barrio está ubicado en una zona no urbanizable se plantea una situación que a juicio de IMM impide satisfacer las aspiraciones de los vecinos, sin perjuicio de considerarlas justas.

«La Intendencia no puede avalar y mucho menos alentar la violación de las disposiciones que rigen para las áreas protegidas y lo estaría haciendo si por cualquier vía toma medidas que traigan como consecuencia mantener, consolidar y eventualmente ampliar un barrio que no debería estar allí», explicaron fuentes de la comuna. El propio juicio contra Tiscornia subraya esa posición de la Intendencia. No sería coherente enjuiciar a quien violó las normas vigentes en la materia y paralelamente contribuir a que se continúen quebrantando, comentaron en la IMM.

Para Gerardo Saracho, asistente social del Comunal 9, contra ese juicio choca cualquier solicitud que tienda a afianzar al barrio. «Por ejemplo, si se pide que la Intendencia aporte a La Rinconada materiales para reparar o mejorar las viviendas de sus habitantes, el juicio aparece como un obstáculo que no permite que eso tenga andamiento y sucede otro tanto con muchas cosas más», indicó.

Según Espósito, la solución que tienen a mano las gentes de La Rinconada es gestionar un realojo. «Eso es lo más adecuado en estas circunstancias y por supuesto que la IMM estará dispuesta a estudiar y atender la solicitud que en ese sentido formulen los habitantes del barrio», adelantó.

Por otra parte, el director de Espacios Públicos y la secretaria de la Junta Local sostienen que La Rinconada está en una zona inundable. «Por eso es inhabitable y este es otro elemento de juicio que se debe tener en cuenta», destacaron.

Pero Dall’Oglío advirtió que casi toda la población del barrio no está de acuerdo con el realojo. «Me animo a asegurar que la inmensa mayoría de quienes viven aquí no están dispuestos a dejar las viviendas que hicieron con tantos sacrificios. Ya tenemos ocho años viviendo en este lugar y contamos con servicios de UTE, OSE y Antel, lo cual demuestra que La Rinconada ya se consolidó. El realojo no
s llevaría a abandonar todo lo que hemos conseguido y construido con muchísimo esfuerzo», opinó.

También negó que el barrio sea inundable. «Lo era antes, cuando en el arroyo Toledo había una represa para riego construida clandestinamente por una persona que tiene una quinta muy cerca de donde estamos nosotros, un poco más allá del límite con Canelones. La represa alteraba el curso del arroyo y provocaba las inundaciones que teníamos.

Pero logramos que la sacara y ya no pasa nada. Si llueve mucho, de 105 casas que hay aquí el agua sólo inunda 4, y eso se puede solucionar si contamos con apoyo de la Intendencia». La Rinconada está considerando la posibilidad de plantear sus problemas al intendente Ricardo Ehrlich. «No nos vamos a quedar con los brazos cruzados», anunció Dall’Oglío. *

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