Joven intervenido en Tacuarembó hace vida normal
El joven montevideano de 31 años intervenido en el cerebro bajo la técnica de estereotaxia en el Hospital de Tacuarembó hace cinco días se encuentra libre de la medicación, luego de haber padecido de agresividad refractaria durante la mitad de su vida.
Aunque la evaluación se realizará a los seis meses, se adelantó a LA REPUBLICA que el joven se encuentra en una muy buena condición de salud, según el director del Hospital de Tacuarembó el doctor Ciro Ferreira.
El muchacho había permanecido encerrado por más de quince años en su hogar, debido a sus irrefrenables ataques de agresividad. Luego de la intervención, y su alta médica a las 24 horas, se le retiró la medicación que recibió durante tanto tiempo. Durante años necesitó de una dosis máxima de antisicóticos. Con estos avances se cumple con lo previsto por el siquiatra tratante, el profesor grado cinco de la Cátedra de Siquiatría de Facultad de Medicina, el doctor Mario Orrego, quien dijo luego de la operación «el recurso de la estereotaxia con hipotalamotomía postero-medial es providencial». Se ha logrado mejorar al paciente y a todo su entorno, integrándole nuevamente a su familia y a las actividades de la vida cotidiana, incluso en salidas al barrio. Para esta familia hay un antes y un después, ya que era impensable volver a salir con su hijo a pasear, sin que el mismo sufriera un ataque de agresividad. Desde hace menos de una semana esta familia cuenta otra historia de vida.
La sicocirugía estereotáxica se hizo en forma gratuita por un grupo de neurocirujanos, encabezado por los doctores Pablo Hernández, Humberto Prinzo y Fernando Martínez. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad