Hogares del Plan de Emergencia accederán al agua por 50 pesos
A comienzos del mes de abril LA REPUBLICA informó que como una de las primeras tareas de implementación del Panes, las noveles autoridades de Desarrollo Social habían iniciado negociaciones con los ministerios de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente e Industria y Energía, para crear mecanismos que permitieran a los hogares de más bajos recursos acceder al agua potable y a la energía eléctrica.
Al día de hoy esa «canasta energética» está prácticamente conformada, y según informó la directora general del Mides, Diana Marco, comenzará a aplicarse en los primeros días de julio.
Los mayores avances se registraron en la vinculación con OSE, a través del Mvotma, cuyo Directorio ya tiene lista una resolución que se espera será firmada en los próximos días en la que se aprueba la extensión del plan para asentamientos irregulares a los beneficiarios de Panes.
Una vez aprobada esa decisión, las más de 12 mil familias incluidas en el Plan podrán acceder al agua potable abonando una tarifa mensual de 50 pesos.
Por otra parte, las conversaciones con el MIE son más complejas debido a que incluyen los servicios de UTE y Ancap. De acuerdo a lo señalado por Marco, las negociaciones con el subsecretario Martín Ponce de León, también implican la protección de los intereses de las empresas participantes.
Fuentes del Directorio de UTE, explicaron que la discusión a la interna se focaliza en el arribo a la opción más adecuada dentro de una gama de posibilidades que incluyen tarifas sociales, subsidios y cupos mensuales de kilowats gratis. Pero además la elección debe incluir la coordinación con «el resto de los actores del equipo energético porque es la forma de trabajar de este Directorio».
Entre las opciones manejadas por UTE también se encuentra la extensión del programa para viviendas en contexto crítico (que también se aplica en hogares de jubilados), que supone facilidades de pago de la conexión y reducción de la potencia.
También la provisión de supergás resulta complicada en su aplicación, por lo que el Directorio de Ancap aún no ha resuelto el mecanismo por el que se llevará a cabo. La mayor dificultad radica en la forma en cómo se hará llegar las garrafas a los hogares. Entre las ideas que se manejan como posible solución, se evalúa la entrega de un vale canjeable en los locales comerciales de la empresa. *
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