Crece el apoyo solidario
Según se afirma, esta comunidad surgió hace unos 100 años, cuando algunas personas se asentaron alrededor de la cachimba (voz africana que significa «pozo de poca profundidad del que mana agua») que aún está allí, a pocos metros del merendero.
Cuentan que antes de ese asentamiento un hombre apodado El Piojo vivía en soledad junto a la cachimba. «Porque él estaba ahí, surgió lo de ‘La cachimba del Piojo’, y así se llamó el lugar hasta hoy. Eso es lo que se dice», cuenta Luis.
La cachimba data de 1860, de acuerdo con lo que afirman varios investigadores. Fue punto de encuentro de lavanderas y mucho después calmó la sed de los obreros del Frigorífico Castro. Hay quienes aseguran que también Carlos Gardel bebió agua de ese pozo.
Sólo cinco cuadras separan a este lugar histórico de la coqueta plaza cuya denominación oficial rinde culto oficial al tristemente célebre traficante de esclavos y usurero británico Samuel Lafone.
No hace mucho, organizaciones populares rebautizaron a esa plaza. Quitaron la placa identificatoria que tributaba homenaje al esclavista y en su lugar pusieron otra que recordaba a Raúl Sendic, fundador del Movimiento de Liberación Nacional (Tupamaros).
El merendero de Cachimba del Piojo se llama «Profe Basilio» en honor de uno de sus habitantes más queridos y admirados, el profesor Basilio Salvia, ya fallecido. Salvia es recordado como un incansable luchador social de alto nivel intelectual.
El veterano militante político y sindical Washington Rodríguez Belleti se acercó a Cachimba del Piojo hace algo más de cinco años y desde entonces desarrolla allí una intensísima labor solidaria. Belleti propulsó la creación en esta comunidad del Movimiento de Lucha por Trabajo, que ha canalizado muy importantes movilizaciones y propuestas vecinales.
La población de Cachimba del Piojo ha recibido y continúa recibiendo apoyo de muchas organizaciones y personas. Ese apoyo ha contribuido a sostener y ampliar su constante búsqueda de soluciones que le permitan salir de la difícil situación en que se encuentra. Ahora, por ejemplo, la actriz uruguaya Marisa Montana, de larga y brillante trayectoria en el teatro, la radio y la televisión de nuestro país, encabeza una campaña de ayuda a los niños y las niñas de esta comunidad.
En este marco, el proyecto que se reseña en la nota central de este informe cobra una importancia que es innecesario subrayar. Por su orientación y contenidos es tal vez el más destacable de todos los que en los últimos tiempos han elaborado grupos vecinales de Montevideo.
Ese plan exigirá respaldo de las autoridades comunales y de quienes desde diversos ámbitos puedan colaborar para que se ponga en práctica cuanto antes. Si esto sucede, Cachimba del Piojo saldrá adelante. «Este plan es vital para las familias que viven aquí porque puede definir su futuro», dicen los vecinos. *
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