SE TRATA DE UN JOVEN DE 31 AÑOS QUE PADECIO DURANTE 12 AÑOS DE UNA AGRESIVIDAD IRREDUCTIBLE

En hospital de Tacuarembó operaron el cerebro para tratar la agresividad

Es la cuarta vez que se introduce un procedimiento de avanzada para neurocirugía en un hospital público del país. En los últimos tres años el Hospital de Tacuarembó realizó: una neuroendoscopía cerebral, una endoscopía de hernia de disco, de columna vertebral, una neuralgia del trigémino con sonda Balón, una estereotaxia para el Parkinson, siendo la primera a nivel público, y una estereotaxia en radiofrecuencia para tratamiento de agresividad irreversible, siendo la primera a nivel del país.

 

El Cerenet y sus procedimientos de avanzada

El Centro Regional de Neurocirugía de Tacuarembó (Cerenet) ha intervenido más de 800 pacientes al día de hoy, portadores de traumatismos cráneo encefálicos, tumores intracraneanos, aneurismas vasculares, introduciendo técnicas de avanzada para el Uruguay en la neurocirugía, a través de equipamientos adquiridos por la comunidad tacuaremboense, para el Hospital Público del lugar.

Tanto el equipo de radiofrecuencia y el de estereotaxia fueron obtenidos con el dinero del pueblo.

El primer procedimiento de avanzada realizado en el Hospital de Tacuarembó fue la neuroendoscopía intracraneana para tratamiento de hidrocefalia, la primera que se efectuó a nivel público, realizada con un equipo uruguayo – chileno. Otro, también primero a nivel de Salud Pública, fue la endoscopía para hernias de columna vertebral. La tercera fue la estereotaxia con tratamiento por radiofrecuencia para la enfermedad de Parkinson (la cual se hacía en un servicio privado en Montevideo, a un alto costo), y ahora se introduce la sicocirugía por radiofrecuencia para el tratamiento de la agresividad refractaria e irreductible. En este último el Hospital de Tacuarembó fue el que efectivizó un tratamiento indicado hace largo tiempo por la Cátedra de Siquiatría, al paciente portador de una agresividad irreductible, para la cual no se había encontrado solución en ningún lugar del país, incluso habiendo recaudado una suma importante de dinero por parte de su familia.

 

La determinación de la sicocirugía estereotáxica

La operación denominada hipotalamotomía postero-medial se hizo en forma gratuita por un grupo de neurocirujanos, encabezado por los doctores Pablo Hernández, Humberto Prinzo y Fernando Martínez.

La indicación de la intervención al joven surgió del siquiatra tratante, el profesor grado cinco de la Cátedra de Siquiatría de Facultad de Medicina, el doctor Mario Orrego.

El profesional estuvo presente junto a su asistente, tanto en el tratamiento, como en la operación del joven. El doctor Orrego señaló que «este era un recurso providencial, porque es el último después de haber agotado todos los existentes», hablando desde el punto de vista farmacológico.

El joven cumplió 31 años en el día de ayer, y los festejó junto a sus padres y a todo el personal del Hospital. El resultado en el intraoperatorio fue extremadamente satisfactorio, habiéndosele dado el alta a las 24 horas, con el traslado a su domicilio de Montevideo, sin medicación. La Unidad especializada tacuaremboense trasladó al joven desde Montevideo hasta el Hospital, y de éste, nuevamente a Montevideo, corriendo el Hospital de Tacuarembó con todos los gastos.

El doctor Orrego destacó el alto nivel técnico de todos los empleados, ya que la intervención contó con más de 30 funcionarios y con todos los servicios de apoyo del Hospital.

El nivel de la neuroanestesia fue excelente también, supervisando la misma el doctor Esteban Pollo.

 

«Ya no es más morir en la capital»

El padre del treintañero dijo al director del Hospital de Tacuarembó, el doctor Ciro Ferreira, «doctor ya no es más morir en la capital», tomando parte de la canción de Pablo Estramín, y ensalzando de alguna manera los grandes avances de la medicina practicada en el Interior.

El doctor Orrego se veía con el muchacho una vez a la semana desde hacía más de 15 años. El profesional lo va a seguir controlando, durante los próximos seis meses, en los cuales puede haber alguna recaída.

El doctor Ciro Ferreira señaló que «esta intervención se pudo hacer gracias a la complementación público-privada, porque la Cooperativa Médica de Tacuarembó (Comta) cuenta con un tomógrafo de última generación que complementa la tecnología que tiene el Hospital, donde se le efectuó uno de los estudios al joven. Esa complementación permitió que se hiciera en el Interior, y es posible hacerlo en el Interior, donde la gratificación más grande es estar al servicio del prójimo». Ferreira indicó que la familia del joven traía cuatro mil dólares que había logrado reunir para la operación, con las intenciones de volcarlo para el hospital, pero el dinero no fue aceptado.

 

Sicocirugía estereotáxica

La operación se denomina Hipotalamotomía postero-medial. En la misma se utiliza la técnica de la estereotaxia, la cual permite colocar un electrodo en forma muy precisa dentro del cerebro, en el núcleo de neuronas seleccionado mediante una tomografía computada y un software gráfico. El electrodo se conecta a un generador de radiofrecuencia, mediante el cual se hacen estimulaciones del cerebro. Es ahí cuando se obtiene la respuesta más adecuada, cuando se produce el ascenso de la presión arterial y cardíaca. En ese momento los médicos están seguros de que es el lugar correcto y se procede a hacer la termocoagulación por radiofrecuencia del núcleo que está disfuncionando. El procedimiento permite encontrar lesiones bien localizadas con un margen de error de más menos 0,2 milímetros. Si hay un error de aproximación, no es del aparato sino del profesional que erró el blanco.

Todos los objetivos se cumplieron, todos los médicos y funcionarios que participaron de la operación se encuentran satisfechos pues la cirugía cumplió correctamente con todos las pautas del procedimiento. «Ahora se deberá esperar a cómo evoluciona el paciente, en los primeros seis meses», dijo el doctor Pablo Hernández. Las posibilidades son la desaparición de la agresión, o que el joven se pueda controlar con dosis más bajas de medicación. En cualquier caso el seguimiento está a cargo del siquiatra tratante, el doctor Orrega.

Como reflexión de todos los participantes en tan increíble avance de la medicina uruguaya, ayer por la tarde cumplió 31 años, un joven que padeció de una agresividad irreductible, la cual por más de doce años no pudo controlar con ninguna medida terapéutica, tomando valientemente tanto él como su familia, el último escalón, la cirugía. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje