Productores rochenses del norte denuncian obras de represamiento en el predio de un particular
En casi todo el departamento se reportó ayer una lluvia intensa desde la madrugada y por todo el día, lo que complicó considerablemente la situación. Decenas de productores ganaderos del norte rochense están en un monitoreo permanente de situación, mientras son cada vez más los animales que deben ser removidos de sus campos. La situación de alimentación para los animales es la principal preocupación y ese es uno de los motivos por los que se registró la presencia del responsable de los servicios ganaderos del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, doctor Francisco Muzzio. El funcionario se entrevistó con productores y recorrió la zona en un ámbito donde el tema sanitario quedaba en un segundo plano ante la emergencia alimenticia para el ganado que se está registrando actualmente.
La complicación que se está generando por la cantidad de agua precipitada en las últimas dos semanas se agrava además por las anormalidades del terreno, producto de las obras de represamiento de las aguas. Buscando proteger sus campos, productores de la zona han encarado distintas obras para evitar que el agua llegue a sus predios. Durante años, los controles sobre estas obras han sido inexistentes, y la proliferación de las mismas han agravado aun más las situaciones porque el recorrido de las aguas cambió considerablemente.
En este marco, y cuando se está registrando una de las situaciones de mayor complicación por la cantidad de agua que hay sobre el terreno, vecinos de la zona de «Costa de Pelotas», antes de llegar a Cebollatí hicieron pública su queja por importantes obras realizadas por un productor que dejaron bajo agua casi 700 hectáreas.
«El campo de él está sequito, mientras nosotros somos unos diez productores pequeños y medianos que tenemos varias hectáreas bajo agua», comentó a LA REPUBLICA Pilar López, cuyo establecimiento está en el kilómetro 182 de la Ruta 15, refiriéndose a las obras señaladas. Ayer mismo había una máquina retroexcavadora en predios del productor denunciado que estaba haciendo una ronda de tierra (muros de más de un metro de altura) lo que desviaba notoriamente el curso de las aguas.
Según vecinos, con estas obras que actualmente están realizando desviaron totalmente el curso de la cañada «de cuatro palmas». También se formularon cortes en un canal de riego que atraviesa los campos de la zona.
Por esta situación hay unas 700 hectáreas de unos 10 productores inundadas. La vecina consultada indicó que en su caso hay unas 80 hectáreas de su propiedad que están inundadas, de las cuales 32 son plantíos de eucaliptos y el resto se utiliza para ganadería. Pero esta situación se registra en otros tantos productores que en total supera los diez con situaciones similares.
Las obras de represamiento son consideradas «importantes» por parte de los productores que están acostumbrados a ver, y a sufrir, la construcción de obras de represamiento en la zona. Estas obras en particular se ven desde la Ruta, ya que los muros de tierra llegan hasta la misma en dirección transversal a la vía de tránsito.
Hace 20 días, antes de las lluvias importantes, vecinos de Cebollatí se quejaron por una obra de represamiento existente en Ruta 15.
Se trata de un muro paralelo a la Ruta que tiene una extensión de unos ocho kilómetros y que permite que el campo de quien lo construyó esté en buenas condiciones frente a otros campos totalmente anegados.
Las obras que deben hacerse en estos lugares demandan una inversión importante, lo que sumado a la falta de controles del organismo encargado que debería velar por el interés común, somete a varios productores a la injusticia de que sufre más quien menos tiene. *
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