La columna amarilla

Extranjería

«EL BOSQUE Y EL MAR I

Estos rumores…

Estos rumores, estos

leves susurros conocidos

de cielos, hojas, vientos y oleajes

son mis aires mejores, ya felices

o confesadamente melancólicos.

Vuelvo a encontrarlos, vuelvo

a sentirlos tan míos

después de tan alegres y cansados

recorridos por tierras veneradas

que eran mi vida antigua,

la clara vida cuando mis cabellos

al sol volaban libres, sin temores.

Aquí están prolongados

en lamentos que fueron mi lenguaje,

en onduladas sílabas o en largas

conversaciones o en subido llanto.

Nada como sentirse comprendido,

enlazado, mezclado, arrebatado

por este misterioso idioma de los bosques,

de la mar, de los vientos y las nubes.

Ya es una sola voz, una garganta

sola la que susurra,

la que viene y se va rumoreando.

Uno el sonido del total concierto.

Vuelve el poeta al aire de sus aires.»

 

Este hermoso poema pertenece al poeta español Rafael Alberti («Poemas de Punta del Este» 1945   1956) y refieren a su destierro en estas tierras que supieron acogerlo con su «geografía luminosa» tanto en lo humano como en el paisaje.

 

Como a él, Uruguay supo recibir a muchos españoles (como mi abuela y seguramente la tuya) que se sintieron «…comprendidos, enlazados, mezclados, arrebatados por este misterioso idioma de los bosques, de la mar, de los vientos y las nubes».

¿Qué poema escribiría Alberti hoy que a tantos uruguayos les niegan «el aire de sus aires» en su patria, que hasta no hace mucho era «Madre»? *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje