D’Elía: Estamos en el camino de resolver las iniquidades del sistema educativo
Unos de los temas que están ocupando portada desde ayer es el vinculado a la decisión de las autoridades de la enseñanza de suprimir 89 contratos en los programas de los mejoramientos de la enseñanza en primaria y secundaria, que eran solventados en parte por fondos del BM (Banco Mundial) y del BID.
El Codicen contó con un informe de la Universidad de la República, acerca de Mecaep y Memfod y la pregunta es porque se suprimieron los 89 contratos y como seguirá la articulación de esos organismos en lo que tiene que ver con los planes para el mejoramiento de la Enseñanza Primaria y Secundaria.
Sonia Breccia- ¿Cómo resumimos esto Lilián?
Lilián D’Elía- Bueno, esto fue el resultado de un largo proceso de análisis de los proyectos involucrados en esta toma de decisiones. Análisis que pasa por una serie de definiciones de carácter general tomadas por el Codicen, desde el inicio de su gestión en cuanto apunta a la institucionalización, el redireccionamiento y la independencia creciente respecto de aquellos préstamos generadores de deuda externa. En ese marco, es que analizando cada uno de los proyectos y cada uno de los componentes de los mismos, se procedió a la institucionalización de buena parte de estos, determinándose una reducción en aproximadamente unos 89 cargos entre ambos.
En algunos casos, se transfirió a la órbita de los Consejos respectivos las potestades de la supervisión y el direccionamiento de estos programas. «Porque todos estas actividades han sido generadoras de deuda externa»
SB- En ese sentido, la supresión de 89 contratos de los programas de mejoramiento, contratos que han sido objeto de mucha polémica por otra parte, durante años. ¿Qué supone en cuanto al contrato en sí? En figura, a la ejecución del contrato, al modo de selección de los contratados. ¿Qué supone todo esto?
LD- Por una parte, en tanto contratos de obras obviamente estos tienen una fecha de finalización lo que cabe aclararlo, acá no se ha cesado personas sino que no se han renovado contratos en virtud de entender que no era necesaria esa renovación. En algunos casos, por ejemplo el área de infraestructura, todos los informes que nosotros manejamos coincidían en que eran áreas sobredimensionadas, esto es que había más personal del que era estrictamente necesario. Entonces, en virtud de ese análisis y considerando también lo que había sido la gestión y los informes con relación a los desempeños respectivos, se resuelve la no-renovación de muchos de ellos. En otros casos se trata de personal de la ANEP, que estaba trabajando con una compensación y que vuelve a su lugar de origen, perdiendo la compensación que estaba cobrando hasta el momento.
SB- Junto con esta decisión, ¿el aumento progresivo del presupuesto de la Educación, va a colaborar o va a permitir no depender tanto de los préstamos del BID o Banco Mundial?
LD- Bueno, eso es a lo que apostamos. En este proceso de institucionalización que hemos hecho de algunos de los componentes de Mecaep y del Menfod, esperamos que puedan ser incorporados en el presupuesto quinquenal para ir eliminando el endeudamiento externo.
Sobre el último trimestre de este año se va hacer un llamado público, abierto, de aspiraciones, pruebas y méritos, para cubrir todos aquellos cargos que hubieran sido en su momento objeto de designaciones directas
SB- De cara al presupuesto quinquenal, la ANEP puede hacer su propia previsión presupuestal como parte del artículo 220 de la Constitución de la República. En síntesis, ¿cuáles son las grandes líneas de ese presupuesto que deberá estar aprobado en setiembre de este año?
LD- Estamos trabajando en esto y una puntualización con respecto a estos programas. Nosotros estamos definiendo las líneas de política educativa. Pero en el entendido, de que estos programas de financiamiento externo son un instrumento a través del cual se procesen las nuevas políticas educativas y no fines en sí mismos. Lo que significa un redireccionamiento conceptual de organismos que venían actuando hasta ahora de manera autónoma, como organismos paralelos de conducción de la Enseñanza. Eso no va a operar, vamos a seguir transfiriendo potestades a los consejos desconcentrados y cada uno de estos componentes quedará bajo la supervisión ya sea directamente del Codicen, por ejemplo en lo que hace al área de infraestructura, o directamente de los Consejos desconcentrados; el técnico Profesional, Secundaria, Magisterio, Primaria, en lo que hace a los componentes educativos. Una cosa importante, nosotros definimos, en este marco de toma de decisiones, que sobre el último trimestre de este año se va hacer un llamado público, abierto, de aspiraciones, pruebas y méritos, para cubrir todos aquellos cargos que hubieran sido en su momento objeto de designaciones directas. De manera que todos aquellos que queden involucrados con los proyectos porque así se entiende necesario, para no afectar las obras o programas en curso, tengan legitimada su pertenencia y puedan procederse después a la presupuestación de los mismos. En estos meses habrán informaciones importantes precisamente en lo que tiene que ver con definición de políticas educativas y también de hacer un seguimiento de cómo se va procesando esta institucionalización, que personalmente creo que podía haber sido mayor pero esto es un órgano de dirección colegiada, las cosas se debaten y después se definen, y bueno, las mayorías son las mayorías y así se toman las decisiones.
SB- ¿Qué quiere decir «institucionalización que creo que podía haber sido mayor»?
LD- Claro, creo que había algunos componentes que podían haber sido ya institucionalizados. Esto es que se podrían haber suprimido más contratos de los que llegamos a suprimir. Hubo otros criterios muy respetables que no compartía, de sustento técnico también que hicieron que la mayoría del Consejo entendiera por ejemplo que en el caso de la Comisión TEMS (Transformación de la Educación Media Superior) se considerara pertinente mantener la contratación de los integrantes de la misma, yo discrepaba con eso porque entendía que el programa estaba maduro para ser institucionalizado pero bueno.
Con la reestructuración de los dos programas se suprimieron casi 200 cargos y se ahorrará más de 3.000.000 de pesos mensuales
SB- ¿Cuántos contratos había, cuántos se suprimieron y cuántos quedaron?
LD- Tengo delante de mí un cuadro donde tengo la comparación con relación a diciembre, 31 de diciembre 2004 y 1º de junio 2005. En el caso de Menfod, teníamos 112 contratos y ahora hay 65, había 114 funcionarios compensados y quedan 32. lo que hace un abatimiento con relación a diciembre de 130 cargos, un 55%. Desde el punto de vista del costo del personal afectado al programa, significa una reducción de $2.087.000 mensuales. En el caso de Mecaep, hay 15 contratados menos con relación a diciembre, 38 compensados menos, hay un abatimiento total de un 30%, desde el punto de vista de costo, la reducción es de $1.182.000 mensual en cifras redondas.
SB- ¿Qué promedio de costo tenían los contratos?
LD- En términos generales, si los comparamos con lo que es el salario promedio que se paga en la Administración Nacional de Educación Pública, por ejemplo, un auxiliar de servicios tiene un salario de unos $3.500, un docente grado $5.100 aproximadamente. Nosotros teníamos salarios en comparación, no en términos absolutos pero sí en términos relativos de $25.000, $30.000. Resultan salarios significativamente superiores, que generan situación de gran iniquidad en relación fundamentalmente a los escalafon
es más bajos de la ANEP. Esto ha sido un factor de irritación y sigue siéndolo sin duda. *
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