Gastaron más de 360 mil dólares para la refacción de un viejo edificio de Antel
La denuncia fue presentada por el edil encuentrista Antonio Benítez, basándose en un informe que le fuera proporcionado por los propios funcionarios de Antel Mercedes, pidiendo que se realice una auditoría para investigar los hechos. El edil Benítez expuso los hechos en la Junta Departamental de Soriano, basándose en dicho informe, recordando que en los primeros días de febrero de este año las oficinas de Antel Mercedes se mudaron para el local de Roosevelt 679, que fuera remozado para tal fin.
«En dicho lugar, hasta 1972 funcionó la vieja central telefónica y desde ese entonces hasta febrero de este año, todas las actividades se desarrollan en el de 18 de julio 267″, recuerda el informe. Agregando que «todos estos años, el edificio de la calle Roosevelt estuvo cerrado, para el público y para los funcionarios. Por 1997 se comenzó la obra para hacer las instalaciones que se tienen hoy, es decir las mencionadas y el Aula Virtual, en donde se llevan gastados, sólo en la parte edilicia alrededor de U$S 360 mil».
El informe presentado por el edil advierte que «no se puede perder de vista que estamos hablando de un edificio que se remozó, que no fue construido desde los cimientos y en cuya circunstancia el gasto podría ser mayor». En la reforma de este inmueble, advierte el informe «desfilaron durante la misma alrededor de tres o cuatro arquitectos. Si por ejemplo, el arquitecto de turno disponía que debían hacerse ductos para el enhebrado de los cables eléctricos y telefónicos, aparecía el gerente de la zona, el Cr. Dacol, y daba la orden de que primero se debía comprar el piso e instalarlo».
Pero cuando el piso estaba instalado e incluso lustrado «aparecía el arquitecto con la empresa que enhebraría los cables» comprobando que no existían los ductos. Por lo que «había que levantar todo el piso, o simplemente se rompía y se hacía todo». Agregándose además que «se tiraron paredes interiores sin discriminación» donde el edificio «corría riesgo de derrumbe». Por lo que se tuvo que hacer «un gran pozo en el medio donde hoy está el telecentro, precisamente en donde está el mostrador central de la cabinera» rellenándose de hierro y hormigón.
«Se hicieron allí tres grandes vigas -agrega el informe-, apoyadas en la más grande que es la mencionada (para ello se tuvo que volver a levantar el piso nuevamente), para darle estabilidad y seguridad a la estructura. A consecuencia de todo esto, la caída quedó toda mal. Hoy las limpiadoras no pueden lavar el piso» ya que la caída «está para los ductos y registros enhebrados. La última vez que se lavó comenzó a salir humo por todas las bocas y desde entonces está terminantemente prohibido lavarlos». Agregando que «en la pared lateral del piso superior, se instalaron unos registros testigos con un sistema de bulones, que si el edificio se desplaza (ya que aún persiste el riesgo), éstos lo registran al desplazarse las marcas que están señalando».
El informe agrega que también el techo del edificio tuvo inconvenientes, ya que «en alguna parte estuvo agrietado y gastaron un platal para repararlo.
Cuando se instaló el aire acondicionado, el drenaje de los mismos se hizo más arriba de donde iban a funcionar los aparatos» y para corregirlos se encontró como solución que desagüen hacia un comercio vecino. Pero las desinteligencias en la remodelación del edificio no terminaron ahí, ya que «las mochetas de la escalera de madera quedaron torcidas, una iba en declive de derecha a izquierda y la otra tenía el mismo defecto pero de izquierda a derecha. La puerta corrediza del piso superior, al abrir lo hacía con marco y todo. Las terminaciones finales de los pisos superiores están torcidas y fuera de escuadra». Agregándose que cuando se hicieron los ductos «no previeron que por allí debían pasar líneas telefónicas, pues nunca hubo un sobrestante que controlara la obra, entonces aparecían las empresas a instalar, por ejemplo las alarmas y tomaban cualquier ducto, otras a instalar la parte lumínica y tomaban el que se les ocurría».
«Como consecuencia de todo esto, cuando apareció el propio personal de Antel a instalar los servicios telefónicos, los ductos tenían tantos cables que hubo que improvisar tirando algunos por fuera del edificio o levantando el cielo raso para llevarlos a donde iba a funcionar el servicio». Después de relatar otra serie de irregularidades, como por ejemplo que en dicho edificio no existen registros para el embutido de los cables del teléfono, o que la mayoría de las cisternas de los baños no funcionan, este informe presentando por los funcionarios de Antel cataloga como «un gasto inmoral para un país fundido y con tantos problemas», toda esta suerte de desinteligencias en la remodelación del local. Agregando que el enrejado exterior del edificio «costó alrededor de 52 mil pesos» y salta a la vista que están amuradas con tacos fisher. «El piso de madera del piso superior, el de la sala de conferencias, se mueve todo y hay una parte que se arquea con el peso de una persona obesa».
Todo esto «sin contar las veces que se pintó y se repintó la fachada exterior por parte de la empresa Graña, que fue una de las empresas que más trabajó». Donde para comenzar a trabajar se compraron numerosas sillas con un costo de alrededor de 96 dólares cada una». A todas estas irregularidades se suma el hecho que «al mudarse, se pensó que el horario del telecentro volvería al viejo régimen de atención desde las 7 a las 23 hs, el que fue modificado durante la última administración Sanguinetti, desde las 9,30 a las 20hs.
Esto no ocurrió y de esa manera no podemos competir con los telecentros o call center privados, que hay dos, ya que éstos funcionan las 24hs. Se dice que en todo esto está la mano del Cr. Dacol ya que es colorado y de los dos call center locales, el concesionario es un ciudadano de ese pelo».
Tras la denuncia presentada por el edil, la Junta Departamental de Soriano investigará el tema que seguramente implicará una investigación también por parte del ente telefónico. *
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