Proponen rehabilitar las escuelas rurales clausuradas en todo el país
El diputado por el Encuentro Progresista, Aníbal Pereira electo por el departamento de Rocha, propone reestablecer un viejo convenio de 1997 suscripto entre la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) y el Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca (MGAP) para reabrir las escuelas rurales de todo el país.
Dicho convenio establece la preservación de los locales educativos cuyos padrones pertenecientes a la cartera de ganadería constan de muchas hectáreas.
La propuesta que surge por una iniciativa del diputado encuentrista plantea la actual situación de las escuelas rurales, las cuales en su mayoría se encuentran cerradas y sin uso en varios departamentos del país.
El diputado indicó a LA REPUBLICA que solo en el departamento de Rocha hay 15 locales cerrados.
Cada uno de esos locales tiene un predio de 6 hectáreas que le pertenecen a la escuela y actualmente están deteriorados.
Un convenio que nunca se aplicó
Tomando como iniciativa un convenio firmado en 1998 entre ANEP y el MGAP por el que se autorizaba al Ministerio a celebrar convenios con asociaciones de productores para que esas escuelas no se cerraran y no fueran rematadas posteriormente, el diputado lo trae al tapete para que se re-establezca. «El país se ha caracterizado por crear herramientas y después dejar que se oxiden», dijo en ese sentido Pereira.
El diputado se refirió a manera de ejemplo sobre una propuesta realizada en el año 2002 por la Asociación de Cerdos «Papa» junto con la Facultad de Agronomía, el proyecto que nucleaba a la escuela Nº 10 del Ceibo, nunca fue tomado en cuenta. El local fue rematado en 2003 y el proyecto quedó sin respuestas y sin saber si era viable o no.
«Entendemos que esos proyectos más allá que son viables porque nuclean a la gente del campo son necesarios. La escuela en el campo cumple una función social muy importante».
A consideración del diputado encuentrista, esta «herramienta» puede ser llevada adelante por el Ministerio de Ganadería con diferentes asociaciones, de manera que esos foquitos chiquitos no se vayan apagando».
¿Por qué se cerraron?
La solución que brindaron los gobiernos anteriores fue que si había menos de 4 niños inscriptos la escuela se cerraba.
Luego de un tiempo varios centros rurales fueron rematados por el valor de 60 mil pesos a grandes productores rurales.
«De esa manera se perdió la posibilidad de que ese local cumpliera su función como escuela y como nucleador de toda la gente del campo», señaló el diputado y agregó que, «la escuela en el medio rural cumple una función de aglutinamiento de la gente y cerrarla no es solo dejar sin escuelas a esos chicos es mucho más».
Reconociendo la situación en que está el país y teniendo en cuenta que para el país el sector agropecuario es el motor más importante de la economía, estas cuestiones no pueden estar aisladas del proceso. La educación está atada de la mano a la función productiva de la zona. *
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