Inseguridad en el liceo de Paso Carrasco

Escasez de focos, agresión a docentes, alumnos y directores es la causa de la suspensión de las clases decretada en las últimas horas por el personal docente del Liceo 32 de Paso Carrasco.

El miércoles pasado un grupo de jóvenes ajeno al Liceo Alberto Candeau agredió con una bujía a la subdirectora del mismo, siendo este hecho «la gota que desbordó el vaso» de la paciencia de todos, frente a una serie de hechos similares que preocupan a toda la comunidad.

Ayer los profesores se reunieron en asamblea para decidir si continúan con la medida de no dictar clases. A la hora de edición de este matutino no tenían aún resuelta la medida.

Manuel Oroño, secretario general de la Federación Nacional de Profesores de Enseñanza Secundaria (Fenapes), señaló a LA REPUBLICA que «el liceo presenta una inseguridad muy grande: falta de iluminación y ausencia del servicio 222. Los profesores lo han planteado a la Intendencia de Canelones, la vigilancia en la zona y el servicio 222 al Consejo de Secundaria». Además, hace dos días mantuvieron una reunión con el nuevo Consejo de Secundaria y se comprometió a estudiarlo».

Por otra parte, José Olivera, miembro ejecutivo de Fenapes, señaló que «el liceo queda a tres cuadras de camino Carrasco, es una zona muy oscura y ha habido desde hace varios años agresión a docentes, alumnos y directores de la institución»

Entre las soluciones que se plantean a las autoridades para permitir normalizar la situación se establece una mejor iluminación en los alrededores del instituto, así como pavimentación e iluminación de la calle de acceso al mismo, desde Camino Carrasco.

Desde mucho tiempo atrás ha habido arrebatos, agresiones, e incluso en más de una oportunidad intentos de ultraje al pudor en perjuicio de algunas trabajadoras docentes.

De acuerdo con lo informado a LA REPUBLICA por vecinos de la zona, e incluso algunos padres de alumnos que concurren al referido instituto secundario, la inseguridad campea en el lugar, pero de todas formas, es parte de una situación muy similar que afecta a toda la zona circundante, por lo que desde hace mucho tiempo se vienen efectuando denuncias ante las autoridades públicas y municipales sin que nadie aporte una solución al tema.

A ciertas horas, refirieron los mismos vecinos, la zona se convierte en una especie de «tierra de nadie», donde es muy difícil salir indemne si se intenta transitar por ella sin alguna seguridad o compañía. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje