Tiene la palabra

Carta al Director de Médica Uruguaya

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Por intermedio de la presente, quien suscribe Estela Mary Campo Carreras C.I.: 1.400.076-7 en mi calidad de hija de la socia Heredia Carreras Peña C.I. 562.902, se presenta ante Ud. a los efectos de plantear las irregularidades y errores cometidos durante la internación de la socia antes mencionada desde el 09/02/05 al 01/03/05 (su ingreso se debió a una fractura de cabeza de fémur). Después de la intervención quirúrgica realizada el 14/02/05 a las 7 am:

– No se le administró suero hasta las 20.30 a pesar de que la paciente continuaba bajo el efecto de la anestesia y no ingería líquidos y a pesar de solicitarlo repetidas veces en enfermería.

– Se la administraban dosis de Orudis y Dioxadol con demasiada frecuencia, sin necesidad pues nunca sufrió dolores, induciéndola así cada vez más al sueño.

– Se le administraba también 1/2 lorazepan debajo de la lengua (supongo sería la estrategia para despertarla después de 72 hs. de dormida).

– Tuve que solicitarle yo el día 17/2 a la Sra. Mary, de Dirección Técnica, la presencia del traumatólogo que la intervino y el fisioterapeuta ya que solo recibía el control matutino del Dr. Lamas, como así también la colocación de barandas en la cama pues los delirios causados le dieron por querer bajarse de la cama.

– En toda su internación recibió solo en dos ocasiones la valoración del traumatólogo el 17/2 y el 28/2 para darle el alta.

– No se coordinó en sanatorio la evaluación del médico fisiatra para que saliera de alta con el plan de trabajo del fisioterapeuta y no tener que esperar 10 días para el comienzo de la misma, factor fundamental en la rehabilitación.

Estos son apenas los titulares de la situación vivida durante la internación, prevista para una semana y nos llevó 20 días. Todo esto me lleva a hacer una reflexión:

– A dónde fueron a parar los principios médicos y el juramento para salvaguardar la vida…

– En 20 días tuve la oportunidad de observar que el paciente para muchos durante su internación es meramente un trámite administrativo, le hice, le puse, le administré, sin tomar en cuenta que es una persona y valorarla como tal, y en domicilio solo una cuota social paga o impaga.

– Por qué el paciente debe pagar los errores médicos, técnicos, administrativos, de enfermería como se quiera catalogarlos. En este caso y gracias a Dios salió bien la jugada y no le costó la vida pero sí que se la puso en juego, es justo.

– Es justo pensar que a una persona de 80 años totalmente lúcida y activa se la pueda confinar a un sillón o silla de ruedas como si fuera una planta hasta sus últimos días.

De acuerdo a lo antes mencionado es que solicito una investigación del tema, esto no tiene como cometido otro motivo que no sea la aclaración a fondo, el reconocimiento de los errores y que cada uno se haga responsable de la parte que le corresponda.

Agradeciendo desde ya vuestra buena disposición para dedicarle su atención a esta solicitud, se despide de Ud. saludándolo cordialmente.

ESTELA CAMPO – C.I. 1.400.076-7

 

Hay cosas que no me cierran

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Con mucha sorpresa, fue que vi mi nombre en la lista de omisos de una organización tan cristalina como la Comisión Administradora de la Ley Anticorrupción, y digo, sorpresa, porque hay cosas que no me cierran de ninguna manera:

Me imagino que es muy conveniente contrarrestar las denuncias de corrupción que he hecho y que he presentado a dicha comisión, (que como toda comisión fue hecha para simular qué se hace, cuando no se hace nada) con que yo soy un omiso en presentar una declaración jurada que sí presenté, y que es obligación de la administración dar trámite (Junta Local Autónoma y Electiva de Río Branco).

Yo desempeñaba un cargo honorario y no tengo por qué gastar de mi peculio en dar trámite a una actividad burocrática.

Esa declaración yo la presenté a la administración de la Junta, y aunque no tengo cómo probarlo, me tiene muy sin cuidado, ya que los bienes que tenía fueron adquiridos todos antes del 1995, y los he perdido todos a partir del 4 de junio de 2003 que tuve que salir del país amenazado de ser preso y/o muerto por denunciar corrupción.

Es llamativo que se me pregunte un tópico de esta naturaleza, cuando hace 2 años (casi, 21 meses) que tuve que salir del país agredido, amenazado y procesado con documentos falsos por un juez de dudosa actividad y que he denunciado a todo nivel y que nadie (nadie) ha actuado, y me estoy refiriendo al Presidente de la República, a los senadores y diputados, a la Suprema Corte de Justicia, a la Fiscalía de Corte, Uruguay Transparente, Comisión Anticorrupción.

Si es que tengo que dar explicaciones de porqué no hice una declaración que me hubiese correspondido por ser edil de Río Branco (uno de 5), las «Autoridades de la Anticorrupción» no deberían haber actuado en lo referente al borrado de 6 meses de la administración de la Junta de Río Branco, donde no se puede explicar qué es lo que se hizo con U$S 1.000.000 (auditoría del intendente, coronel Ambrosio Barreiro hecha por la contadora Lilián Rodríguez).

Quien borró el nombre del contador de la Junta Local Autónoma y Electiva de Río Branco, que por pura casualidad y coincidencia es también el contador delegado del Tribunal de Cuentas y él mismo se controla los chanchullos que él hace. (Denuncia hecha casi semanalmente al Tribunal de Cuentas desde octubre de 2004).

La denuncia de que habían borrado la contabilidad fue hecha por mí el día 25 de abril de 2001 y este 25 de abril de 2005 se cumplen los 4 años y quien maneje ese dato de que he omitido la declaración jurada a una junta asesora intranscendente sólo está tratando de ganar tiempo para que llegue ese día que libera a los que borraron la contabilidad.

Entre otros el doctor Mauro Suárez, quien a no dudar será el 8 de mayo de 2005 el nuevo presidente de la Junta, pudiendo (con la ayuda de todo el sistema político y judicial) borrar todas las evidencias que puedan comprometer a quien sea.

DR. GONZALO ALZUETA LIMA – C.I. 1.654.126-0

 

Es mentira que la desocupación bajó

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* A pesar de las repetidas informaciones de cierto sector de la prensa, que suele decirnos que la desocupación sigue bajando en Uruguay, ello constituye una mentira falaz.

La desocupación es la misma de siempre (o peor) y el trabajo que se ofrece a la muchachada joven, es realmente «basura». Con muchas horas de trabajo, sueldos irrisorios y casi siempre, sin la figuración en planillas, es decir, trabajando «en negro».

Ejemplo al canto: el de mi nieta que en los últimos días ha recorrido lugares donde se pedía personal femenino.

a) una conocida pizzería de Carrasco que pedía una moza, sueldo: $ 2.500.- Doble horario (lo que supone un gasto mensual de casi $ 1.200.- en boletos), propina repartida entre todo el personal y, la exigencia luego de cumplida la labor, de lavado del local, ¡incluyendo los baños!

b) un conocido restaurante de las inmediaciones de Avda. Rivera y Luis Alberto de Herrera, muy cerca del Shopping de Pocitos, sueldo: $ 2.050.- Horario 8 horas. Propinas a repartir.

Como si todo esto fuera poco, exigencia de que corra por cuenta del empleado, el aporte al BP
S. (lo que queda líquido, es deplorable!) ¡Y después no quieren que la juventud emigre! Saludos.

DON DIONISIO – C.I. 675.342-7

 

BROU: ¡Reintegrar a Rovella ya!

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* El 24 de julio de 2003, AEBU en público manifiesto reclamaba la restitución de Héctor Rovella, funcionario del BROU acusado de violación del secreto bancario y de utilizar información confidencial de la Institución, que habría hecho llegar a un periodista, extremo éste que nunca pudo ser probado. Pese a lo cual, el funcionario fue destituido del «banco país».

El «desliz» de Rovella (que coincidentemente «Brecha» brindó a sus lectores con lujo de detalles), fue revelar qué políticos allegados al gobierno, en esos momentos, habían aprovechado ante el inminente «corralito», para efectuar el retiro de sus depósitos, poniéndolos a cubierto de la reprogramación que, obviamente, a mucha gente le complicó la vida motivando incluso uno que otro suicidio de tenedores de plazos fijos.

Si bien no se pudo probar que Rovella había proporcionado información al periodista Samuel Blixen, cliente del BROU al que las cámaras enfocaron conversando con el cajero Rovella (lo que hacemos todos los clientes del Banco República y de todos los bancos), el empleado fue destituido mientras para los avivados que pusieron a salvo sus depósitos, Correa Freitas, Ronald Pais, etcétera, etcétera, nadie decretó sanción alguna. «Es mentira que existan pruebas de que fue el compañero quien entregó los datos al periodismo sobre los retiros de Correa Freitas y Pais», decía el informe de AEBU. «Sin embargo, agregaba, estos señores no fueron investigados ante la magnitud de su hipocresía y doble discurso».

Pensamos que el nuevo Directorio del BROU, debe cuanto antes rever la dura medida del anterior. Por casos como el de Rovella, a lo sumo puede adoptarse, como máximo, una suspensión de 120 días. La destitución, mientras los «avivados» no tenían ninguna, fue una barbaridad. Por todo eso (y mucho más), se impone restituir a Héctor Rovella. ¡Y cuánto antes, mejor!

H.B.

 

Reclamo a la Intendencia Municipal de Montevideo

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Cuando la gente de la Costa de Oro se queja de los muchos pozos existentes en su calles, los vecinos de Pernambuco y Camino de Las Tropas, aquí en Montevideo, también nos quejamos.

Es porque desde hace muchos años (y van 15 de comuna frenteamplista en la capital) el estado de las calles (?) por estos lugares, ¡es realmente desastroso!

El pésimo estado del pavimento en esta alejada pero populosa zona montevideana, también se extiende a las calles Verdún, Samuel Laffone y otras. Y cuando llueve francamente de nuestras casas, tenemos que salir… en bote

Dicen que cuando se llevó a cabo la obra del saneamiento, todo este desastre se produjo pero no trató de ser reparado. Y día a día se fue agravando, sin que el Centro Comunal, que varias veces fue alertado, nada hiciera.

El adoquín de Las Tropas, retirado hace tiempo (y no sabemos si eso es legal), fue sustituido con bitumen. El que también, está en estado deplorable hoy día.

Dicen los blancos que si ganan la Intendencia capitalina, van a cambiar todo esto! Pero… vaya coincidencia: ¡la Directora del Bacheo de la actual administración municipal, la ingeniera Susana Galli de Long, ¡es blancaza!

Preguntamos: ¿a manera de adelanto, aunque hoy trabaje para Pérez Piera, no podrá ir haciendo algo para que estos sufridos vecinos del Cerro, lo pasen mejor?

Saludos y gracias.

MARCELO DEL CERRO

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