Centro Atómico de Ezeiza sería responsable de alta contaminación en napas bonaerenses

Una pericia judicial estableció que en el 74 por ciento de los pozos de agua analizados en una zona densamente poblada del sur de la provincia de Buenos Aires, en Argentina, el agua no es potable, debido a la contaminación que se atribuye al Centro Atómico de Ezeiza (CAE). Los valores de contaminación superan las cantidades de referencia aceptados por el Código Alimentario Argentino y la Organización Mundial de la Salud, según datos aportados por el Greenpeace.

La pericia oficial exhorta al juez a interceder ante las autoridades competentes para que se disponga «la provisión urgente a la población de agua desprovista de contaminantes».

A fines de diciembre de 2004, el juez Federal Alberto Santa Marina, concluyó que basado en las apreciaciones del Perito, hay pruebas que «identifican al Centro Atómico Ezeiza como fuente generadora de la contaminación de radionucleidos y causa principal de la contaminación con nitratos», en una importante zona aledaña a ese Centro.

Entre otras cosas, se determina que de 46 pozos muestreados, 36 de ellos, el 74% del total, presentan niveles de contaminación por uranio y nitratos por encima de los valores aceptados.

Las muestras realizadas señalan tres focos de contaminación en particular: Conuar SA (una sociedad entre la CNEA y el Grupo Pérez Companc, donde se fabrican los combustibles de Atucha y Embalse), el sector denominado «Campo 5″ (lugar en donde se ubicaba la Fábrica de Uranio Metálico, cuyo desmantelamiento originó el sitio actualmente contaminado de Campo 5) y las Trincheras de Infiltración de Residuos Líquidos(donde se arrojaban residuos líquidos hasta que esa práctica se suspendió).

En el informe preparado por el perito de oficio para el expediente caratulado «Actuaciones Instruidas por Averiguación Presunta Infracción Arts. 200 y 207 del CP» (causa número 5452), puede leerse que se detecta una «extensa e intensa contaminación de uranio disuelto que supera los límites para el agua de bebida en dos grandes áreas, una de las cuales tiene aproximadamente 2.500 Hectáreas». En estas áreas la concentración de uranio excede el valor guía de 0,015 mg/L según se recomienda en la tercer edición de las «Guidelines for Drinking Water Quality», de la Organización Mundial de la Salud (OMS). El uranio presenta dos tipos de riesgo, por un lado es un elemento cancerígeno por ser radiactivo y además es tóxico por sus propiedades químicas, además de ser un emisor alfa, y presentar especialmente toxicidad renal.

El director de campañas de Greenpeace Argentina, Juan Carlos Villalonga, dijo que «estos resultados implican responsabilidades de autoridades presentes y pasadas en el Centro Atómico, en CNEA y, muy especialmente, en la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN)». Otro dato dado a conocer indica que el Centro Atómico es una fuente de contaminación con nitratos, la cual podría tener diversos orígenes. Más del 52 por ciento de las muestras de agua superan el límite establecido, para el agua para ser bebida, considerado por el Código Alimentario Argentino. El contenido máximo admitido en el agua de bebida por el Código Alimentario Argentino establece un máximo de 45 mg/L para el Nitrato en el Agua Potable (Código Alimentario Argentino, Capítulo XII, Art.Nro.982). Los nitratos son tóxicos y pueden causar metahemoglobinemia en lactantes, existiendo además una conexión entre la ingesta de nitratos y el incremento del riesgo de cáncer gástrico.

La pericia solicitada por el Juez Santa Marina recomienda: «La provisión urgente a la población de agua desprovista de contaminantes». Por su parte Villalonga señaló que «estamos ante una situación que exige de las autoridades actuar precautoriamente y evitar que se continúe exponiendo a la población a ingerir agua contaminada».

La ubicación del Centro Atómico de Ezeiza en un área densamente poblada, cercano al Aeropuerto Internacional de Ezeiza y sus polémicas instalaciones de gestión de residuos radiactivos, han estado bajo el ojo de la tormenta durante algunos años. Durante la dictadura argentina, en este lugar se desarrolló el laboratorio de reprocesamiento para la obtención de plutonio que debió abandonarse en la década del 80.

Desde hace un tiempo, el CAE ha estado en el centro de las polémicas porque en sus laboratorios se planea acondicionar los residuos de un reactor nuclear de Australia, en clara violación a la constitución argentina y con una fuerte oposición de la zona local. *

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