Tener déficit atencional o tomar Ritalina
Para muchas familias esto se ha convertido en un desafío desalentador: el combatir el déficit atencional de sus hijos que son etiquetados como «niños con problemas de aprendizaje, déficit atencional e hiperactividad, entre otros tantos desórdenes», afirma María Isabel Cárcamo de Rapal (Red de Acción en Plaguicidas y sus Alternativas para América Latina).
Parece ser una epidemia conductual pues a cada vez más niños se les diagnostican deficiencias atencionales que provienen de interferencias en el neurodesarrollo, traduciéndose en dificultades en el aprendizaje y perturbaciones en el comportamiento.
Estudios realizados en Estados Unidos han demostrado que un porcentaje importante de niños sufren de una o más deficiencias de aprendizaje, desarrollo o comportamiento. El llamado déficit atencional -asociado con la hiperactividad- afecta entre el 3 y el 6% de los niños en edad escolar y evidencias recientes sugieren que puede llegar al 17%.
El número de niños en programas de educación especial clasificados como con problemas de aprendizaje se incrementó en un 191% en un período 7 años.
El año lectivo 2005, las madres, padres, niños y maestros aprontan sus útiles escolares y la mochila tal vez tenga un componente nuevo, junto con sus útiles, una pastilla llamada «Ritalina».
Este medicamento será administrado por la maestra o por la enfermera del establecimiento al cual concurren, previa autorización expresa de los padres.
La Ritalina: herramienta polémica
El déficit atencional es un diagnóstico que se repite a los padres de muchos niños al principio y al final de cada año escolar. Este comportamiento está siendo tratado con Ritalina, que los calma, pero sin embargo ya hay quienes piensan que esta pastilla se asemeja peligrosamente a las anfetaminas y que conlleva un problema de adicción.
En los EEUU son 1,5 millones de niños que toman Ritalina, y se ha duplicado desde 1971. Uruguay no escapa a esta influencia pues en los colegios y escuelas cada vez hay más niños con problemas de aprendizaje y relacionamiento y en casi todos los casos se indica Ritalina.
«No todos los padres ni maestros son informados de los efectos secundarios que puede traer consigo su uso y en muchos casos ni siquiera son advertidos de manera suficientemente clara, que la Ritalina es un sicofármaco», afirma María Isabel.
Con su prescripción se busca que el niño pueda estar en condiciones físicas y mentales adecuadas para enfrentar los desafíos tanto escolares como sociales, pero sin buscar las causas que le han causado su desorden.
Las causas pueden ser múltiples
El aprendizaje, el comportamiento y las deficiencias del desarrollo en los niños, son el resultado de un conjunto de complejas interacciones entre factores genéticos, sociales y ambientales que actúan durante los períodos vulnerables del desarrollo infantil.
Las proporciones casi epidémicas del problema parecen estar indicando que los factores más importantes no serían los genéticos, sino los socio-ambientales, en particular la presencia de alguna sustancia química tóxica en el ambiente en el que el niño se desarrolla.
Estudios realizados en animales y en seres humanos demuestran que una variedad de sustancias químicas, comúnmente utilizadas en la industria, agricultura y en los hogares, pueden contribuir a deficiencias en el desarrollo, el aprendizaje y en la conducta.
Las sustancias químicas que actúan sobre el neurodesarrollo afectan el desarrollo del cerebro. Así el plomo y el mercurio, plaguicidas organoclorados y orgafosforados utilizados tanto en el hogar como en la agricultura; las dioxinas, furanos y PCB (aislante utilizado por la industria eléctrica), que se bioacumulan en la cadena alimenticia.
Los solventes, pegamentos y soluciones para limpieza también están incluidos, pues en concentraciones inusuales pueden interferir en el funcionamiento de las hormonas, los neurotransmisores u otros factores de crecimiento.
Las sustancias químicas afectan a los niños de manera distinta que a los adultos. Los niños generalmente comen más, beben más agua y respiran más aire en relación a su tamaño (y peso corporal) y en consecuencia están más expuestos a daños provocados por contaminantes químicos.
Las actividades normales de los niños, como llevarse las manos a la boca y jugar en la tierra, pueden resultar en una exposición a contaminante a la que los adultos no se ven enfrentados. Peor aun, como su sistema inmunológico no está totalmente desarrollado y su organismo está inmaduro, la influencia es mayor.
Atacar las causas
La exposición de los niños a sustancias tóxicas merece un especial análisis, y se debe intervenir activamente en la eliminación de productos químicos contaminantes en el medio urbano. En caso contrario, los niños seguirán sufriendo de epidemias de desórdenes en el neurodesarrollo, sufrirán problemas de aprendizaje y comportamiento y seguirán siendo etiquetados como niños incapaces de aprender y relacionarse adecuadamente con sus pares y adultos.
María Isabel Cárcamo afirma que es «deber de todos exigir a los legisladores» que cada ciudadano votó que se cumpla y vigile «la aplicación del Convenio de Rotterdam y también el Convenio de Estocolmo, en el cual los países ratificantes se comprometen a eliminar ciertos plaguicidas y disminuir emisiones de dioxinas y furanos».
Diferenciar sustancias
Consultado el magister en Química doctor Fabián Benzo, profesor adjunto y responsable de la Unidad Académica de Seguridad de la Facultad de Química, Universidad de la República, señaló que «de las sustancias tóxicas que se mencionan: plomo, mercurio, PCB, dioxinas y furanos, es verdad que son muy tóxicas pero hay que diferenciar caso por caso».
Respecto del plomo dijo «véase lo que ocurrió en La Teja» y del mercurio afirmó que la principal fuente de contaminación es a través de la cadena alimentaria (ingesta de pescado), pero en nuestro país no tenemos grandes industrias que contaminen cursos de agua con mercurio. Los PCB están prohibidos en Uruguay. La principal fuente de dioxinas y furanos es la incineración de residuos biológicos o químicos. En Uruguay no hay una planta incineradora de estas características funcionando».
En lo relacionado con los convenios «de Rotterdam y Estocolmo, que Uruguay suscribió, justamente en mayo de este año será la primera conferencia de las partes del Convenio de Estocolmo, en Punta del Este, con la presencia del presidente, doctor Tabaré Vázquez». *
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