Reconocen gesto del presidente Jacques Chirac en repatriación de los restos de Vaimaca Perú
El acto contó con la presencia del embajador de Francia en nuestro país, Joseph Laurent Rapin, quien recibió el testimonio de manos de integrantes de Adench, que concurrieron a tales efectos.
Respecto a este acto, el embajador Laurent dijo a LA REPUBLICA, que el reconocimiento hacia el presidente Jacques Chirac por esa colaboración era hacia un hombre que «tiene desde muchos años un interés muy particular para los primeros habitantes de cada región del mundo, los indígenas. Después de su elección a la presidencia hizo algunas cosas para conmemorar la resistencia de estos pueblos y esencialmente su cultura que, desgraciadamente, muy a menudo ha desaparecido».
El mandatario galo decidió edificar en París, un museo especial que está en proceso de construcción, para mostrar las culturas de los pueblos primitivos».
«Su acción respondió a un tipo de revolución mental para integrar el reconocimiento de la humanidad de nuestras culturas hacia las culturas más antiguas, y el reconocimiento de sus descendientes».
«Este acto de agradecimiento tiene un sentido muy especial, que corresponde a la revolución mental que yo he mencionado. Pienso que esto es muy importante, y creo que el presidente francés estará muy agradecido por este gesto de los descendientes de los charrúas.
En tanto el presidente de Adench, Enrique Auyanet indicó que «esto para nosotros ha sido muy importante porque es un homenaje a un principio, a un valor, que por mucho tiempo tratamos de trasmitirle a los niños de las escuelas, el respeto y el compromiso de la palabra, un real valor que tenían los charrúa, Haciendo honor a eso concurrieron hasta Salsipuedes para volver a pelear, empeñaron su palabra.
Y el presidente Chirac empeñó sus palabras de que los restos de Vaimaca Perú regresarían. Luego de muchísimas vicisitudes se hizo posible el regreso».
Repatriación: una realidad
Los dirigentes de Adench expresaron que «hace casi ocho años en que nos dirigimos por carta al señor presidente de Francia, como descendientes de la Nación Charrúa, pidiéndole, en base a un hondo sentimiento de honor nacional, la devolución de los restos de nuestros seres queridos. Declaraciones públicas del señor presidente nos dieron la certeza de que nuestros más caro anhelos, el de la repatriación de dichos restos, se haría realidad.
Trabajamos con ahínco durante diez años para lograr la promulgación de la Ley de Repatriación de los restos de los Charrúas que murieron en Francia, y dos años más de trabajo para que se cumpliera la inhumación con honores de estado, el 19 de junio de 2002. El señor presidente de Francia cumplió con su palabra, y nosotros supimos cumplir como descendientes con la última voluntad del cacique charrúa, Vaimaca Perú, de volver a su tierra».
La leyenda que lucía en la plaqueta entregada al embajador de Francia, Joseph Laurent, para que se la hiciera llegar al presidente Jacquet Chirac, expresaba: «La Asociación de Descendientes de la Nación Charrúa, agradece al Excelentísimo Señor Presidente de Francia, Jacques Chirac, y por su intermedio al hermano pueblo francés la devolución de los restos mortales de quien en vida fuera el Cacique Vaimaca Perú, consagrando así la plena vigencia de la dignidad humana. Montevideo, 20 de abril de 2004″. La fecha corresponde a una resolución tomada ese día y año por la comisión directiva de Adench. *
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