"Uruguay podría determinar el futuro de los cetáceos del planeta"
El 20 de junio en Corea se decidirá si se protege o se reabre la captura comercial a gran escala de las ballenas. El destino queda en manos de la CBI, que se definirá por pocos votos. Cabe señalar que Japón es uno de los países que ha promovido suspender la prohibición de la caza de ballenas para fines comerciales en el mundo, además de Islandia y Noruega. Para ello ha catalogado de «cucarachas de los mares a las ballenas Minke, que es la especie que posee más ejemplares. Asimismo, Japón ha elaborado campañas que intentan convencer al público de que las ballenas exterminan los peces, y también compran votos en la CBI otorgándoles apoyo económico a los países que lo sigan».
Situación de Uruguay
Actualmente, Uruguay no cuenta con el derecho a voto, debido al incumplimiento del pago de la cuota anual desde hace casi 20 años, y su reintegración a la CBI «es indispensable para fortalecer una posición de conservación regional que garantice la efectiva protección de las poblaciones de ballenas del Cono Sur». Uruguay debe abonar para su incorporación U$S 30.000, lo que comprende parte de la cuota anual que oscila de acuerdo al PBI entre U$S 13.000 y 14.000, más parte de las cuotas atrasadas que alcanzan los U$S 80.000.
La campaña ambientalista presentó, en diciembre de 2004, ante el Ministerio de Relaciones Exteriores, una declaración que procura el reingreso de Uruguay a la CBI. La declaración intenta impulsar la negociación de la deuda acumulada desde 1985 y el pago de la cuota anual. Asimismo, la campaña apunta a la adhesión de ONG de la región y el mundo, y de la ciudadanía en general que podrán mostrar su apoyo a través de una firma que podrán depositar en la página web: www.ballenafranca.org . En el día de hoy se realizará una conferencia sobre el asunto en el Ministerio de Relaciones Exteriores, a partir de las 13.00 horas.
La Dirección Nacional de Medio Ambiente del Ministerio de RREE, a través de su directora, Alicia Torres, confirmó su interés a favor de la propuesta. Resta la emisión de la resolución por parte del Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, comunicaron las organizaciones involucradas.
Algunas cifras y razones
Aunque la caza comercial de ballenas está prohibida desde 1986 se calculan más de 20.000 las ballenas cazadas desde entonces. Consultados respecto a la relevancia de la protección de las ballenas las organizaciones consideraron lo siguiente. «Las ballenas merecen protección porque existe en el planeta una enorme diversidad de hábitat y especies amenazadas, tanto animales como vegetales, muchas de las cuales nunca llegaremos a conocer. Y las ballenas son parte irremplazable del Patrimonio Marino. Sin embargo, ballenas y delfines, como ninguna otra forma viviente, con su alta empatía al ser humano y especial carisma, son fuente de inspiración y logran simbolizar el interés por la conservación de toda la diversidad biológica marina, movilizando más de 10 millones de personas alrededor del mundo. Además, sus extraordinarias capacidades las hacen especiales, como por ejemplo: componen canciones de hasta 60 minutos, provocando sonidos de más de 180 decibelios. Se relacionan y colaboran con el ser humano desde épocas inmemoriales (griegos y tribus). Poseen la migración más larga entre los mamíferos (7.000 km). Tienen un gran desarrollo cerebral y el mayor de la creación en tamaño, además de ser altruistas. Antes se las cazaba por necesidad de alimentación y sobrevivencia, tal como hoy hacen aborígenes del Artico; después fue por su aceite y, hoy es sólo por ganancia y codicia del hombre. Vaciaron los océanos de ballenas y de continuar podrían desaparecer las especies al borde de extinción».
La matanza continúa
Aunque la caza comercial de ballenas está prohibida desde 1986, los países balleneros aprovechan «huecos» legales en las propias reglas: «Cualquier decisión adoptada por la CBI puede ser objetada por sus miembros, lo que no los obliga a cumplir con tales decisiones. De esta forma, varios gobiernos han objetado en contra de la moratoria y continúan con la caza comercial».
Los países balleneros utilizan la ciencia como excusa para su cruel negocio. Este es otro de los huecos legales de la CBI que refiere a la autorización a cada miembro de «permisos» para la captura, matanza y procesamiento de ballenas para fines «científicos» (párrafo VIII de los estatutos). La meta principal de la industria ballenera contemporánea es maximizar las ganancias, vendiendo la carne y la grasa para el mercado de consumo japonés. El interés comercial radica en los precios a que se llega: desde US$ 17 el Kg de carne hasta US$ 800 el Kg de grasa». *
Compartí tu opinión con toda la comunidad