La Columna Amarilla

Municipales

El hijo de Bordaberry no quiere que la gente se acuerde de su parentesco y por eso, dicen, la campaña como candidato a la Intendencia de Montevideo se hará utilizando su nombre de pila: Pedro.

Solamente Pedro.

Mucha gente dice que hizo una buena gestión en el Ministerio de Turismo porque convenció a su santo tocayo de que no hiciera llover en Punta del Este durante la temporada.

¿Nos asegurará a los montevideanos que va a llenar las playas de tan cuidadas y perfectas colas como allá? Porque fue por él que vinieron al Este, ¿no?

No estoy diciendo que esto vaya a suceder pero no sería raro que en algún muro, al lado del nombre Pedro, le escriban: «¿y el lobo?».

Y ya que estamos con esto de los nombres me cuentan que al candidato blanco a la misma Intendencia le llaman «Ciro Peraloca».

Y no sólo porque tiene cierto parecido con aquel personaje de Disney que se pasaba inventando cosas rarísimas, sino porque el tempranero candidato tiene soluciones municipales hasta para hacer que el Papa parezca lúcido.

Se dice también que debemos esperar propuestas asombrosas de estos candidatos, García ya tiró algunas, porque tienen bien claro que no van a tener oportunidad de cumplirlas.

«Total –dicen sus asesores– si ya saben que no van a ganar… prometan cualquier cosa».

Ehrlich, candidato progresista, no tiene problema en usar su apellido a pesar de que tiene dos haches en él.

Siendo un científico no anda proponiendo fórmulas extrañas para hacer avanzar los logros de estos últimos 15 años.

Y se dice que se sabe a «ciencia cierta» que será un buen y renovador intendente.

De cualquier manera vamos a tener que bancarnos nuevamente una campaña electoral. Qué alegría, ¿no?

Porque… ¿sabías que esto todavía no se terminó?

Hay que dar un paso más. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje