Se va cerrando un concurso de excelente nivel
La presencia de los conjuntos contó en todos los casos con una enorme adhesión de público que disfrutó cada actuación, más allá de hinchismos o preferencias, habida cuenta de las excelencias de cada actuación.
Magazine
El primer gran impacto lo marcó en la apertura la revista Magazine. El rendimiento general de la revista determinó un espectáculo de altísimo nivel artístico, con excelencias en todos sus extremos.
La orquesta liderada por César Agelelli sobre arreglos del propio Angelelli con Roberto Giordano, resultó una atracción en sí misma por la justeza de sus ejecuciones, que se transforman en el gran soporte para todo el desarrollo de la actuación de la revista.
La sola mención de los técnicos que integran la plantilla de Magazine, sirven para dimensionar en buena medida las razones del armónico y atractivo desempeño alcanzado por la revista de Fernando Couto.
Jorge Velázquez en los textos, Fernando Couto con Gabriela Barboza al frente del cuerpo de baile y en las coreografías, la escenografía muy funcional de Carlos Saavedra, los diseños de vestuarios de Paula Villalba, los maquillajes de Rosario Viñoly y una estupenda puesta en escena de Ruben Coleto, resultan otras de las claves de la excelencia alcanzada por Magazine.
Si a ellos sumamos las voces estupendas de Daniel Sastre, Mariela Cocino y Nino Ibáñez y las actuaciones por momentos desopilantes de Carlos Banana González y Félix Correa junto a Nino Ibáñez o las de Sabrina Rizzi, Stella García Fernando Imperial entre otros, bailando, junto a Couto y Baboza, puede pautarnos las claves de esta gran actuación de Magazine que lo posiciona en forma envidiable, en la búsqueda del primer premio entre las revistas.
Falta y Resto
En total sintonía con lo que fuesen sus dos primeras presentaciones, esta tercera de Falta y Resto entiendo consolidó el espectáculo, con una exuberante demostración que hizo delirar a su hinchada.
Con buenos textos de Felipe, Raúl y Soledad Castro, con un alto contenido de denuncias y críticas, cantados con muchísima fuerza por un coro muy equilibrado en cuanto a la presencia de voces potentes y agudas, y una sólida cuerda de segundos, que por lo general se balancean muy bien.
Falta y Resto es innegablemente una presencia que mucho bien le hace al Carnaval, con una mística que rebrota toda vez que se abre el telón, que contagia y logra esa mágica comunión con el público, que apenas un grupo de elegidos alcanza.
Difícil enfrentar a la actuación de Falta y Resto y sentirse ajeno a ella.
La Falta atrapa no solamente a través de su mensaje, por lo general directo y sin concesiones, sino por su canto, por su actitud y por un sentido estético que hace a sus presentaciones siempre atractivas, más allá de lo fundamental, la categoría, el canto y los textos.
La ambientación y su puesta en escena, responsabilidad de Jorge Denevi, funcionó muy bien y fueron importantes aportes a la actuación de la Falta.
Nuevamente muy buen trabajo de Felipe Castro en la dirección escénica y en los arreglos corales, también de Orlado Da Costa, dentro de un plantel parejo integrado en su totalidad por primeras figuras.
Con una emotiva despedida dedicada a Raúl Sendic, muy bien cantada y con una «bajada» en su mejor estilo, Falta y Resto completó esta participación en el concurso, al que volvió luego de un año de ausencia que innegablemente se sintió.
Zíngaros
Si de impactos emocionales hablamos, lo de Zíngaros en la noche del sábado, alcanzó un grado superlativo.
El rosado, color dominante en los vestuarios de Zíngaros, fue también el color dominante en las tribunas y no solamente en niñas o jovencitos, sino en muchísimos adultos, mujeres y hombres, consustanciados con el título, que con tanto acierto maneja Ariel Pinocho Sosa.
La de Zíngaros, innegablemente fue una estupenda presentación enmarcada con magnificiencia, por un conglomerado de elementos técnicos plantados con buen gusto en el escenario y que pasa por su escenografía, su vestuario, su maquillaje, el juego de luces, además de una serie efectos especiales que funcionaron muy bien.
Zíngaros viene de dos primeros premios consecutivos y programó su participación, teniendo seguramente como premisa no apearse de esa posición en este Carnaval.
Los textos que hacen al contenido de las parodias reconoce varios aciertos, magníficamente interpretados por un plantel de grandes figuras, pero donde sobresale por peso, por presencia, Aldo Martínez, que entiendo es la gran figura de Zíngaros 2005.
Los diseños de vestuarios de Lita y Mirta Reyes, los maquillajes de Rosario Viñoly, resultaron también puntales de la actuación de Zíngaros.
Dos extremos por demás trascendentes de la exitosa actuación de Zíngaros resultaron un notable coreografía pautada por Gustavo Pérez y la también excelente puesta en escena de Ramiro Perdomo.
Dentro de un gran plantel debemos destacar a Daniel Batista y Ricardo Gaitán cantando notablemente y, desde luego, en la actuación junto a Ariel Sosa y Aldo Martínez, la siempre vital presencia de Miguel Pendota Meneses, un verdadero maestro.
Definitivamente Zíngaros es de las agupaciones de parodistas de más significación en este Carnaval y serio candidato al primer puesto.
Acontramano
Tal lo previsto, Acontramano conformó una tercera rueda tan espectacular como las anteriores, demostrando una regularidad notable. Sin lugar a dudas, Acontramano es de las mejores murgas de este Carnaval que aúna excelencias en textos, cantos y presencias destacadas como cupleteros que hacen a un gran espectáculo y también marcan las diferencias.
Pablo Barrios, Pinocho Routin y Albino Almirón conforman un trío espectacular, que habida cuenta de sus antecedentes como solistas indiscutidos, figuras principalísimas en cuanta murga hayan integrado, puede sorprender la notable complementación entre ellos a lo largo de toda la actuación que verdaderamente deleita y atrapa.
Todo el plantel rinde al máximo, dejando el alma en el escenario, con absoluta convicción.
Los textos de Acontramano, pertenecientes a Albino Almirón, Pablo Routin y Gustavo Cabrera, son excelentes, a los que da gusto seguir, que tiene todo lo que la murga exige, de forma particularmente bien expresada y que remata con una brillante despedida que desata la ovación del público a partir de las excelencias vocales de toda la murga, con arreglos y dirección escénica estupenda de Federico Alberti, otro de los grandes triunfadores de la jornada.
Acontramano jugó todas sus posibilidades y verdaderamente planteó una soberbia actuación que confirma a la murga como de las más serias candidatas al título, como cierre de una gran etapa donde casualmente todas las agrupaciones que actuaron previamente fueron o son primeros premios.
Acontramano aún no lo ha conseguido, pese a haberlo arañado más de una vez.
¿Será éste su año…? *
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