Tiene la palabra
A las mujeres en su día
Señor Director de LA REPUBLICA Dr. Federico Fasano Mertens
* Más de un cuarto de siglo, veintinueve años para ser exactos, celebramos desde el año 1976, cada 8 de marzo, el Día Internacional de la Mujer. Como todos los años, se realizan múltiples actos. Infinidad de discursos. Cantidad de enfoques. Se resalta, y es una absoluta realidad, la cada vez mayor integración de la mujer en todas y cada una de las diferentes áreas existentes en la vida, laboral, familiar, social, profesional, entre muchas otras. Hoy día, cada vez más, y a pasos agigantados, estamos terminando la discriminación de antaño. La mal llamada «sociedad machista». Hombres y mujeres valen, saben, y hacen todo, por igual. Igualdad de sexos. Igualdad de condiciones, conocimientos, estudios, preparación, profesión, trabajo. Tal vez (y muy seguramente) existen sociedades con los perfiles equivocados de antaño. Cambios, llevan su tiempo. Pero se conquistan, llegan. Además de considerar la igualdad como un todo, me permito sí hacer una diferencia. Es de justicia y es real. Y es a favor de la mujer. Existe una diferencia.
Es que la mujer tiene un rol complementario. Unico. Principal. La única, mágica, y milagrosa resaltación de una mujer. Quiero subrayar, resaltar, destacar dos palabras sublimes. Sagradas. Indisolubles. «Mujer-Madre». La que da vida. La que hace vida. Recordando con afecto a una maravillosa mujer, que ya partió, pero igual está, mi madre, me permito saludar a todas las mujeres, de aquí y de todo el mundo, augurando un feliz aniversario. Feliz día. Feliz vida. ¡Siempre!
Atentos saludos,
CARMI RAUCH C.I. 866.784-6
Himno a la mujer
Señor Director de LA REPUBLICA Dr. Federico Fasano Mertens
* Aspira mi ser su venia, para trasladar «Himno de la Mujer» en su día 8/3 en LA REPUBLICA que usted con fervor dirige, y nos encamina ver transparente, el justo concierto, que vestirá nuestro país Uruguay. Le agradezco lugar de poesía «Maravilloso». Me dejó feliz, como ver un oasis. Ramillete de flores místicas inacabables, incrementa su accionar. Le ruego acepte mis palabras, de sincero decir. Gracias mil.
Amanece, aún arabescos hay
de sedas carmín, en el añil cielo
baila luz, en color miel de tus ojos
dentro gemelas lunas lechosas.
La risa en tu cara destella
danza en las alas rojas de
tu arcón
y ensueños coloreas y caloras
desgranando racimo de besos.
Desde tu sacro hogar atesoras
movimiento de horas, con tenaz esfuerzo
y trepando en el tiempo, vas tactando
del universo cosas, y navegas en paz.
Desde verdes ramajes,
balancean frutas
y es deleitable, suave remanso;
dulzura lícita de tu vida
constelas
por nacer con sello humano.
MARUJA TALALLER
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