Más de un primer premio pudo haber quedado plasmado el viernes

La Liguilla mantiene calidad y espectacularidad

Serenata Africana

Como de espectáculo finísimo catalogué en mi comentario radial la actuación de Serenata Africana.

Es en definitiva el concepto básico con que me sigo quedando cuando rememoro su presentación en el certamen carnavalero que tiene a la agrupación de José de Lima como una de sus principales animadoras.

Una muy buena y cuidada puesta en escena de Eduardo Outerelo con la participación de Julio González, hacen del espectáculo un todo armónico y disfrutable, con un excelente aprovechamiento de los espacios que permite lucir un vestuario magnífico, de muy buen gusto tal y como nos tiene acostumbrados De Lima.

Los temas de Serenata son de gran belleza, musicalmente atractivos y por sobre todo muy bien interpretados por un grupo de cantantes excepcionales que hace las delicias del espectador.

Otro de los muchos e importantes puntos de atracción de Serenata resultan sus bailes con coreografías de Rafael Valeire que por su parte hace gala de su calidad como bailarín.

En este plano bueno es destacar una vez más a Jorge Céspedes por lo plástico y elegante de su baile, netamente candombero. El aporte de las bellísimas vedettes de Serenata, Daiana Rodríguez también gran bailarina y Yessy López por su parte de espectacular presencia resultaron otro aporte estético de gran valor para la comparsa. Si a ello agregamos una excelente cuerda de tambores comandada por Alejandro «Churrasco» Simone y un libreto atractivo, bien escrito cuyo hilo conductor fue estupendamente manejado por Jorge Brum, debemos concluir que Serenata está peleando con sólidos argumentos la cabeza de la categoría, que luego de cerrada precisamente con su actuación, deja tremendamente complicada su resolución, por la gran paridad y lo diferente de los espectáculos expuestos.

 

Nazarenos

Los parodistas de Miguel y Leonardo Villalba volvieron a brindar uno de los mejores espectáculos globales de parodismo, pleno de belleza, de emotividad, de excelencias en las actuaciones con un libreto muy bueno, fácilmente entendible, respetuoso con las figuras y situaciones que parodia y también muy divertido.

Por lo demás su ambientación, tanto escenográfica como a través de vestuarios, máscaras y maquillajes es realmente notable.

Una joyita resulta la apertura del telón, viendo a todos esos personajes queridos y recordados de los cuentos infantiles, magníficamente caracterizados y además actuando, bailando y cantando las melodías originales (musicalmente hablando) que desde siempre los identificaron.

Tanto Shrek como Los tres Chiflados, cautivan al público, tanto que el tiempo máximo de actuación para parodistas se va «volando» y transcurre entre aplausos, risas y alguna que otro lágrima, con un hermoso y emotivo saludo final, con todo el Teatro de Verano de pie saludando con entusiasmo esta notable propuesta artística.

Difícil hacer distinciones en la actuación. Habitualmente apenas de ello hacemos mención en la tercera rueda.

De todas formas es de justicia destacar la significación de Carlos Viana, una incorporación vital para Nazarenos, por su aporte en experiencia y también como gran actor.

Junto a él, desde afuera de la escena, la presencia de Willy Quimpos, otro pilar de esta actuación con una puesta en escena excelente.

Brillante tercera rueda de Nazarenos que pegaron primero y muy bien en esta ronda definitiva del concurso.

El primer premio tiene sin dudas a Nazarenos como uno de sus principales aspirantes.

 

Sociedad Anónima

Vaya que se complicó la categoría humoristas.

Sociedad Anónima, en forma a mi entender por demás contundente, dio cuenta de por qué durante cuatro años se corona como el mejor humorista de nuestro Carnaval y que de esa posición no está dispuesto a apearse fácilmente.

Su actuación del viernes resultó absolutamente redonda, que contó a su favor además de una muy inspirada noche de todo el grupo, de una notable coordinación y complementación sobre el escenario, con un público al que lograron volcar a su favor desde las primeras de cambio y permitió un desarrollo fluido y divertido de su espectáculo.

El planteo escénico fue inteligentísimo, con un Cleber Esteche brillante, que generó las mayores risas de la jornada, en una actuación completísima, incluyendo una gestualidad por momentos impactante.

Hasta los golpes de efecto sorpresivos, una característica de Sociedad Anónima desde su aparición en el Carnaval montevideano, funcionaron impecablemente.

Otro de los grandes aciertos de los maragatos fue el muy bien explotado rubro a rubro, sacando el mejor partido de cada uno de ellos, lo que en un concurso de las características del actual, puede ser definitorio.

Sociedad Anónima apuntó con todas sus baterías al quinquenio.

Gran expectativa por una definición cabeza a cabeza…

 

Agarrate Catalina

Si algo necesitaba la noche para cerrarse al mejor nivel, acorde a las grandes actuaciones previas, era una actuación del nivel artístico y emocional como la que brindó Agarrate Catalina.

Difícil que alguno de los habituales espectadores del Carnaval hubiese podido imaginar un par de años atrás, la significación que en medio de tantas estrellas carnavaleras, integradas a conjuntos de peso y calidad, una agrupación juvenil alcanzase la significación que hoy tiene la Catalina.

Estamos además refiriéndonos a una novel agrupación que debe sobrellevar todas las limitaciones de quienes no cuentan ni de cerca, con el respaldo logístico y económico que sí tiene la inmensa mayoría de quienes hoy disputan las posiciones más encumbradas del concurso y entre los cuales ha logrado posicionarse. Agárrate Catalina se ha transformado en la más popular de las agrupaciones de este Carnaval, por obra y gracia de un fenomenal planteo artístico, para muchos, candidata de primera línea para hacerse del título.

Otra de las características distintivas de la Catalina y que la acerca a la gente es su postura que no va por una modestia «pour la galerie», sino real y lo más importante, siendo plenamente conscientes de sus reales aptitudes.

No hay en esta agrupación ningún «injerto», ninguna estrella incorporada para reforzar tal o cual cuerda, sino que todos sus integrantes son producto de la cantera propia, a la que seguramente y a no dudarlo, resultará tentador acceder desde otras tiendas.

Lo de la Catalina, haciendo abstracción de individualidades y más allá de resultados, fue una actuación consagratoria que concitó el entusiasmo y la adhesión del gran público, que varios minutos antes que la murga dejase el escenario siguió de pie sus últimos minutos de espectáculo haciendo palmas, estallando en una de las mayores ovaciones escuchadas en lo que va del concurso. Personalmente fui uno de los que me paré para aplaudir, saludando no solamente una magnífica actuación, sino a un grupo humano excepcional, que puede marcar el inicio de nuevos caminos, seguramente muy saludables dentro del Carnaval. *

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