Visitas poco frecuentes
Un movimiento no común en el Teatro de Verano fue dable observar previo al inicio de la etapa del domingo.
En efecto, con singular expectativa, los directores y componentes de los parodistas sanduceros Antifaces aguardaban en los accesos del Ramón Collazo, la llegada de una serie de personalidades especialmente invitadas a presenciar su actuación.
Para alegría de los muchachos, la mayoría de sus invitados se hicieron presentes para testimoniar la exposición artística carnavalera.
En la actuación que comentamos en la crónica central, Antifaces parodia además de La Caída de Paysandú, el libro testimonial de Fernando Butazzoni «Mano a Mano», poniendo en escena entre otras, las figuras del propio Butazzoni, de Mauricio Rosencof, del general Liber Seregni y a Lilí Lerena de Seregni.
Tanto Butazzoni como Rosencoff, y la señora del general junto a sus hijas, ya habían estado en el estreno de la actuación 2005 de Antifaces, y su positiva valoración de aquella, recogida en varios testimonios periodísticos, de seguro deben haber viabilizado además de esta segunda presencia suya en el teatro, la de buena parte de los invitados especiales que asistieron.
Así fue dable ver entre otras personalidades a la periodista Blanca Rodríguez, que acompañó en todo momento a la señora de Seregni y junto a ella las dos hijas del general.
También se destacó la presencia del candidato de la izquierda a la Intendecia Municipal de Montevideo, Ricardo Ehrlich, el economista Mario Vergara, el Arq. Mariano Arana, Benjamín Liberoff, además de Mauricio Rosencof y el periodista y escritor Fernando Butazzoni.
Los invitados ocuparon la primera fila de la platea del Ramón Collazo, donde habitualmente se ubican los invitados especiales de la IMM, que también ocupó junto a ellos la directora de la División Turismo y Recreación Lilián Kechichian.
No hubo anuncio ni saludo especial a estas personalidades, algunas de ellas próximas autoridades nacionales, desde el escenario.
Según se habría explicado por parte de Daecpu, tal medida responde a evitar que la adhesión que estas figuras recogen del público, pudieran eventualmente resultar en presión para el jurado, a la hora de juzgar al conjunto anfitrión.
De todas formas, el saludo emotivo del teatro de verano prácticamente en su totalidad de pie y aplaudiendo, se produjo cuando la pantalla gigante a un lado del escenario, proyectó sus imágenes, en el momento de retirarse, al cabo de la actuación del conjunto.
En próximas ediciones daremos cuenta de testimonios previos a la actuación, que recogimos de cada uno de los visitantes. *
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