SI NO HAY SOLUCION A FALTA DE SERVICIOS HABRA UN IMPACTO SOCIAL INCONTROLABLE

Nuevo París: 5.000 habitantes más

Esto llevará a que se instrumenten mejoras en los diversos servicios, como transporte, salud, liceos, escuelas e infraestructuras diversas, de las cuales se carece actualmente, so pena que ocurra un impacto social incontrolable.

Las expectativas que desde hace diez, ocho o cinco años, según los casos, tenían varias cooperativas de construcción por ayuda mutua, de la zona de Nuevo París al norte, se vieron contempladas en estos últimos meses de gobierno, cuando el Ministerio de Economía (MEF) y el Ministerio de Vivienda (Mvotma), decidieron liberar los fondos para que unas 17 cooperativas comiencen a levantar sus casas.

LA REPUBLICA, se hizo eco tiempo atrás, de las quejas y preocupación que tenían las 12 cooperativas nucleadas en el barrio 26 de Octubre, ubicado en Millán y Juan Bautista Saa, el mayor barrio cooperativo del país, ante las dificultades surgidas con el MEF, que le negaba las partidas para construir la segunda etapa, que comprende 197 viviendas.

Unas 195 viviendas de las 600 que integran este complejo cooperativo, ya están habitadas, faltando la segunda etapa ya dicha, y la tercera, de 208 casas.

Sopresivamente y cuando los cooperativistas no lo esperaban, ambos ministerios resolvieron, sin más trámites, otorgarles todo el préstamo, que posibilita incluso concluir la construcción de las 600 viviendas.

De hecho los cooperativistas del 26 de Octubre, iniciaron las obras el pasado 11 de enero, luego de seis meses de paralización de las mismas.

Gran desgaste

Darío Rodríguez e Ignacio Iraola, directivos del barrio 26 de Octubre dijeron a LA REPUBLICA que toda la situación de incertidumbre vivida por la no concesión de los préstamos, llevó a que «se haya producido un gran desgaste y un problema social muy fuerte».

Como contrapartida a la entrega de fondos, tanto el Banco Hipotecario como el Mvotma exigieron el comienzo de la amortización a las 195 familias que ya están ocupando las viviendas, y que hasta ahora no habían aportado al Banco.

Pero esto plantea serios problemas, ya que muchos de los cooperativistas han perdido su fuente laboral «y se les hace muy difícil poder pagar la cuota estipulada al Banco». Las comisiones directivas de cada una de las 12 cooperativas, están viendo que fórmula de pago propondrán al Banco, y cómo se podrá amortizar.

Aprontan terreno

Entretanto, calle por medio con el 26 de Octubre, otras nueve cooperativas esperan iniciar la construcción de sus viviendas, tras dirimirse un diferendo existente entre la Intendencia Municipal de Montevideo y el Mvotma.

Son 500 las familias que levantarán sus viviendas, en un predio propiedad del Mvotma, sito en los accesos de ruta 5, María Orticochea y Juan Bautista Sáa. El terreno linda con la central de respaldo térmico de La Tablada. La comuna entendió que en ese lugar no se podía construir, por considerar que existe una zona de exclusión alrededor de esta central, por la contaminación sonora que ésta provoca.

Los cooperativistas contratacaron y señalaron que en las inmediaciones, a no menos de 500 metros existen dos núcleos habitacionales de gran volumen: el barrio cooperativo 26 de Octubre y el complejo de Millán y Lecocq. A ello, agregaron el núcleo de viviendas construidos para los realojados por el plomo.

Las cooperativas son: Juan Pablo II, Coviteliz, Coviebenzel, Covium 90, Coviunle, Coviabe, Coviembre, Grupo 64 y Milenium. La Comuna les exigía construir un muro de concreto de dos metros de altura, o en su defecto plantar árboles, como forma de anular en parte la contaminación sonora.

También se les exigió cambios en parte del proyecto original, lo que llevó a que se corrigiera el trazado de las calles internas, se crearan plazas, salones comunales y estacionamiento.

La IMM temía que una vez construidas las casas, los cooperativistas le plantearan algun tipo de juicio por la contaminación ambiental, y la Comuna no estaba dispuesta a correr ese riesgo. Pero los futuros habitantes propusieron a la administración Arana firmar un documento, donde eso quedaba descartado de plano, como manera de agilizar la construcción de las viviendas.

Todo hace suponer que se llegó a un acuerdo, puesto que los trabajos de nivelando del terreno ya concluyeron y comenzó a plantearse alguna construcción primaria.

Empezar a construir

Todo parece indicar que este 2005 les viene «viento en popa» a varias cooperativas por ayuda mutua que esperaban desde hace años por la escrituración, para de esta manera el Banco Hipotecario habilitar el dinero, a fin de iniciar las obras. A los trabajos que se reanudaron en el 26 de Octubre, se debe agregar el inicio de las obras en tres cooperativas. Estas son Itacumbú y Tebelpa III, ambas ubicadas en el predio existente en Carlos María de Pena y Coronilla. En el primero de los casos serán 20 los núcleos habitacionales a construirse, y en el segundo la cifra alcanza a 70. Otras cooperativas que también están en el mismo terreno son Aripuca y 9 de Diciembre. Estas dos también iniciarán prontamente las obras de construcción de sus viviendas.

Tambien a fin de año, más exactamente el 31 de diciembre, la cooperativa 24 de Mayo, sita en María Orticochea y Cayetano de Herrera en el barrio Villa Teresa, firmó la escrituración por lo que a la brevedad se construirán 40 viviendas.

Queda por resolver lo relacionado con otras dos cooperativas: Covicoon y 27 de Enero. Estas dos están en un proceso de definición en cuanto al terreno, pero se estima que también en el correr de este año iniciarán las obras de construcción de sus respectivas viviendas.

Fuerte impacto social

«Si no se busca una solución a toda la problemática que tiene esta zona, la inserción de miles de personas terminará por profundizar aún más las serias carencias que tenemos», dijo un dirigente del Zonal II de Fucvam.

Este Zonal, viene trabajando con organizaciones sociales y vecinos para buscar una solución a problemas graves, como son la superpoblación escolar, la falta de liceos, de un centro de salud, de transporte y de seguridad.

Nuevo París norte fue décadas atrás un «bastión» obrero, ya que buena parte de las textiles y curtiembres existentes en Montevideo estaban enclavadas en ese barrio. Las crisis fueron terminando con ellas, por lo que se generó una fuerte desocupación, que aún hoy persiste en un elevado número. El aumento de asentamientos donde viven hacinados miles de capitalinos, con falta de oportunidades y un alto índice de deserción escolar, pautan las condiciones de vida en este barrio, que se ha deprimido considerablemente en los últimos años.

Un estudio realizado por la comunidad de trabajo de Emaús, asentada en Nuevo París, y de fuerte apoyo solidario en la zona, expresa en parte de sus conclusiones que «la mayoría de las familias que se acercan a la institución en busca de una donación residen en algún asentamiento de la zona, viviendo en forma hacinada, con una situación laboral precaria y en terrenos en donde los servicios escasean. En todos esos casos, es lógico percibir sentimientos de depresión, angustia y búsqueda rápida de soluciones a sus problemas». Una de las carencias mayores es la de centros escolares. En este sentido el director de la Escuela No. 292, Héctor Florit, ha sido uno de los principales impulsores junto a vecinos, de la creación de una nueva escuela, que ayude a solucionar en parte, la falta de locales de Primaria. Los vecinos nucleados en diversas organizaciones, se movilizaron hace dos años y lograron la creación de la misma. Pero hasta la fecha, pese a estar aprobada por el Codicen, su construcción aún no ha comenzado.

Lo sanitario también tiene su problemática
. Las policlínicas, tanto del MSP, como municipales y barriales, son insuficientes para atender a los usuarios que por cientos llegan a estos lugares, pero el cupo máximo de atención diaria ya está completo, por lo que deben esperar semanas para acceder a la atención.

Algunas organizaciones sociales, como el zonal II de Fucvam, ven con buenos ojos que un centro de salud o centro coordinador de salud pueda instalarse en el lugar. Inclusive manejan como edificio posible un local perteneciente al Ejército, ubicado en avenida Garzón y Carlos María de Pena, que estaría en parte en desuso.

La falta de un eficaz servicio de transporte colectivo, es otra de las grandes carencias que los vecinos piensan abordar con las nuevas autoridades municipales que sean electas en los comicios de mayo próximo. *

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