EN UNA ETAPA CON BUENAS ACTUACIONES...

Serenata Africana, brillante presentación

En la apertura misma, volvimos a disfrutar de uno de los platos fuertes de la jornada y seguramente del Carnaval todo. Esta situación, aunque casual, al repetirse en varias etapas, dan razón a que en nada se desluce el espectáculo cuando se pautan a primera hora agrupaciones con gran despliegue escénico y por lo contrario, la jornada así abierta gana en atractivo y convocatoria en la medida que se encare su destaque y promoción.

Será seguramente para considerarlo con vistas al futuro, atendiendo a las posibilidades ciertas de mejores recaudaciones con la presencia de conjuntos de gran convocatoria, desde la apertura de las etapas.

Por otra parte, marcando la apertura con igual criterio que los cierres se profundiza el proclamado principio de igualdad de oportunidades para todos los participantes, evitando la estigmatización de determinados horarios y por extensión, de los conjuntos que los ocupen.

Serenata Africana

La comparsa de José de Lima volvió a deslumbar con su espectáculo candombero, tal como lo había hecho en la primera rueda, lo que en primera instancia y más allá de las consideraciones personales o las que pueda realizar el jurado para el concurso, estas actuaciones son un claro espaldarazo revitalizador para la categoría y desde luego para el Carnaval.

Seamos realistas, con proyección internacional, nuestro Carnaval 2005 no debe haber generado más de cuatro o cinco grandes espectáculos, más de la mitad de ellos provenientes de la categoría negros y lubolos y una de ellos, es precisamente la de Serenata Africana.

En el comentario radial a través de CX 42, inmediatamente de concluida la etapa manifesté que además de la muy sólida conformación del elenco y el planteo global del espectáculo, donde jugó un rol principalísimo la puesta en escena, Serenata Africana cuenta con individualidades que por sí solas son un gran aporte de calidad y belleza.

La comparsa cuenta con un buen libreto de Eduardo Outerelo quien por su parte aportó su experiencia, conocimiento del género y buen gusto, en el montaje escénico.

También con actores que en esta oportunidad rindieron mejor que en la primera rueda, haciendo más ágil la actuación. Este ajuste revela humildad para reconocer fallas por menores que sean y voluntad, trabajo e inteligencia para superarlas.

Con también buenos temas, cantos gratos bien ajustados, musicalmente atractivos, Serenata desgrana su actuación con agilidad, sin apuros, en un collar ininterrumpido de excelencias en sus solistas, sin que el todo pierda armonía.

Cada uno de los rubros tiene un destaque particular, habida cuenta de las personalidades a quienes se responsabilizó de los mismos.

Jorge Brum un reconocido y elegante gramillero, es además el hilo conductor del espectáculo que lleva con acierto y convicción.

Junto a él, un grupo de jóvenes actores no profesionales conforman un equipo que trabaja muy bien, entre los que destaca Patricia Misa, quien se adapta muy bien a su rol en un claro ejemplo de superación, jugándose al espectáculo.

Como bailarines debemos destacar al talentoso Rafael Valeire, también exitoso coreógrafo de Serenata y a Jorge Céspedes, típico bailarín comparsero, realizando su faena con enorme simpatía y excelencias técnicas.

Las voces solistas de Serenata están entre la más importantes del género, destacándose las de Carmen Abella, Tama Ríos, también Martín Yarzábal.

Otro de los pilares de Serenata resultó Julio González, un escobero de lujo, con un trabajo perfecto, plásticamente impecable, haciendo que parezca muy fácil lo que en la realidad de los hechos es muy complicado y sólo se logra con trabajo, dedicación y talento.

La cuerda de tambores de Serenata también es uno de los puntos más sólidos del espectáculo, comandada por Alejandro «Churrasco» Simone que impone su firmeza y liderazgo. José de Lima, el director responsable de la agrupación lo es también del diseño y confección de su vestuario, uno de los más destacados y atractivos del Carnaval, que aporta espectacularidad a cada cuadro. Arreglos corales de Maork Techerira y María Victoria Riñón se lucen a partir de voces estupendas como ya señalamos. Por su parte la excelente musicalización es responsabilidad de Cesar Canessa, Pablo Esquio y Fernando Mieres.

Párrafo destacado merece la actuación de Daiana Rodríguez, una de las dos hermosas vedettes de Serenata.

Daiana asume protagonismo este año, precisamente en la comparsa de De Lima a la que ingresa en este 2005, demostrando su valía y elegancia, poseedora de una simpatía contagiosa además de ser bellísima y que sin duda la sindica como una de las más espectaculares vedettes jóvenes de la categoría.

Yessy López por su parte, cumple también una labor estupenda, que obviamente no se empalidece por la de Daiana.

Serenata Africana sin lugar a dudas, será de las comparsas liguilleras de este Carnaval y protagonista de una rueda final, que en materia de negros y lubolos promete ser espléndida.

Feelings

La revista Feelings fue otro de los muy buenos espectáculos de la noche en el Ramón Collazo, que no hizo más que refrendar las bondades expuestas en su primera actuación.

Feelings tiene a su favor todos los elementos que juegan en la categoría, apuntando muy alto a la totalidad de los rubros.

Hay un excelente cuerpo de baile llevando adelante atractivas coreografías planteadas por Katia Zakarian, también excelente bailarina al frente del grupo.

En este caso no es más que la reafirmación de muy buenos antecededentes, tal vez el más inmediato su trabajo en Feelings, el año anterior. El rubro libreto y actuación está igualmente muy bien cubierto por Feelings.

El texto de Pablo Benítez, resulta ágil y divertido, mientras que en la actuación se destaca la presencia de Carlos Nípoli, que no solo actuó con la jerarquía reconocida sino que cantó y lo hizo bien.

La actuación es compartida por Graciela Villar, una brillante cantante, pero también excelente actuando. Junto a ella se destaca Matías Pereira, todo un acierto su inclusión, que además integra el grupo de músicos que acompaña a Feelings.

Musicalmente también Feelings resulta atractiva, con una orquesta muy afinada dirigida por Diego Picardo, aun cuando debamos reprocharle el volumen con que interpretaron, generando por momentos dificultad para la audición de los cantantes.

La escenografía, que cobra relevancia en el puntaje de la revista, está muy bien realizada, representando el celdario donde se desarrolla la actuación titulada Nuestra Celda de Todos los Días.

Hay momentos muy gratos del coro arreglados por Andres Atay. La puesta en escena de Charly Alvarez y Victoria Rodríguez, juegan una papel preponderante en la actuación de Feeligs, aportándole agilidad, Otro de los puntos altos de la actuación de Feelings es la de Víctor Cocina, una de las más importantes voces de nuestro Carnaval y las de Natalia Ferreira y Lourdes Perez, súmandose al núcleo de estupendas voces el grupo.

Feelings, la revista de Cacho De León, es de las mejores de la categoría, por lo que su presencia en la tercera ronda para disputar la primera ubicación es un hecho, en mi opinión, justo e irreversible.

Falta y Resto

En nuestro comentario de la primera rueda de Falta y Resto hablábamos del magnetismo y la magia que siempre rondan la actuación de Falta y Resto y que genera una adhesión impactante del público.

Esa sensación nos vuelve a ganar a partir de esta segunda instancia, que apuramos a opinar, me gustó más que la primera, en especial a nivel del coro y su afin
ación, pero además porque sin perder la garra, la fuerza insólita que marca su actuación, me resultó más entendible. Además de dos puntas excelentes, donde se luce coralmente la murga arreglada por Felipe Castro y en especial muy bien dirigida escénicamente, me gustó el popurri donde se destaca nítidamente el trabajo solista de Coca Vidal. Otro de los muy buenos textos de la Falta los disfruté en el Cuplé Imposible, con mucho humor, en un divertimento que se traslada al público.

Nuevamente las voces de Freddy Bessio, exuberante, Coca Vidal, Javier Dewalli, el trabajo de Orlando Da Costa o Andrés Lazaroff, demostrando pasta de cupletero y en particular la muy buena dirección escénica de Felipe Castro, conforman esta vuelta de Falta y Resto en sus veinticinco años, que hizo delirar a su público en el cierre de la séptima etapa. *

 

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