Sarabanda cautivó con un gran despliegue
La jornada tuvo en lo previo la actuación de Jerry, presentando su espectáculo de humor y magia, para continuar con una gran presentación de Sarabanda, que se inició con sensible retraso y que desencadenó un apercibimiento reglamentario aún en proceso y del que damos cuenta en nota aparte.
Sarabanda
La presentación de Sarabanda resultó la confirmación puntual de los notables merecimientos que anotamos en su primera rueda, con un despliegue espectacular en todas sus líneas que hicieron de su actuación una de las más espectaculares y hermosas del presente Carnaval y no solamente dentro de la categoría.
Ya desde la apertura del telón Sarabanda nos impacta, tanto auditiva como visualmente.
La hermosa voz de Mariel Barboza, uno de los pilares de la comparsa, debutando en Carnaval, nos introduce, cantando en forma estupenda, en la propuesta de Sarabanda. Paralelamente, con un despliegue magnífico y al mejor estilo de las tradicionales cuerdas del Cordón, los tambores marcan la rítmica del tema, que se va desplegando con la presencia del coro y la orquesta, logrando al cabo una conjunción que impacta y atrapa.
A partir de allí Sarabanda, con un ritmo impresionante, sin solución de continuidad, plantea una actuación magnífica, plena de luminosidad, de musicalidad por momentos exquisita.
Los vestuarios diseñados por Angela Farías, la gran artífice de esta fenomenal demostración de Sarabanda, resultan estupendos, algunos francamente lujosos pero en especial, de muy buen gusto. Su confección es también una muestra de calidad artesanal destacable.
Hay una más que cuidada propuesta escénica, que contribuye a la agilidad general del espectáculo, que responde a un texto con contenido y mensaje, tomando como pretexto, tal como Angela lo titula, un Album de fotos para Internet.
Cuando hay talento creativo, ningún tema está vedado para una comparsa y cuando esa comparsa está compuesta por un plantel como el de Sarabanda, no resultan extraños espectáculos de esta jerarquía, que enriquecen la categoría y seguramente amplían el espectro de adherentes al género.
Los temas escritos por Angela Farías y musicalizados por Gustavo Montemurro, Ariel Colacho Rodríguez, Nicolás Ibarburo, Nicolás Sarser y Néstor Silva resultan muy atractivos, enriquecidos en la mayoría de los casos, con estupendas interpretaciones. Cuentan éstas además con el respaldo del mejor coro de la categoría este año, por su sonoridad por su afinación, bajo la dirección de Néstor Silva.
El otro soporte de estas interpretaciones es la orquesta, integrada por Betina Martínez, Javier Castillo, Pablo Silva, Pablo y Mateo Arellano, que suena en forma muy afinada y que también dirige Néstor Silva.
El baile de Sarabanda sobre coreografías de Gabriela Barboza juega un rol preponderante muy bien resuelto, integrado por chicas que lucen estupendas físicamente, pero también bailando, de acuerdo con las exigencias de la categoría muy ajustadamente, destacándose además el bailarín Jorge Acosta.
El repaso puntual de todos los extremos del espectáculo de Sarabanda será necesariamente un repaso de aciertos y de cosas muy bien hechas.
La cuerda de tambores participa activamente a lo largo de toda la actuación y la presencia de la totalidad de la cuerda en el escenario está muy bien regulada, con más de una presentación que le permite un mayor lucimiento, en la medida en que no significa, en ninguna de sus participaciones, un quiebre a la dinámica del espectáculo.
Debemos puntualmente destacar aunque más no sea en titulares, las voces de Sarabanda, todas de gran nivel.
Néstor Silva cantando refleja lo que es como músico y director, pilar de la gran actuación de Sarabanda.
Mónica Ramos impone su presencia y personalidad en el canto, haciéndolo muy bien.
En igual nivel de excelencia lo hicieron Alicia Alvarez, Diego Heredia y Paola Correa.
La responsabilidad confiada a Mariel Barboza, que no fue poca, tuvo por parte de la exquisita cantante una respuesta magnífica, tanto que siendo la primera oportunidad en que participa en Carnaval, su nombre seguramente será recurrente en las marquesinas carnavaleras del futuro, habida cuenta de su notable participación este año junto a Sarabanda.
Luces (notables), sonido, efectos especiales, incluyendo los fuegos artificiales del cierre, fueron un canto a la regularidad.
Un apunte especial para la participación de la encantadora Paola Correa (la fotógrafa), cantando, actuando y compartiendo el rol de vedette, con la bellísima Viviana Gutiérrez.
En suma, Sarabanda resultó un soberbio espectáculo, de los mejores de este Carnaval, candidato firme a la obtención del título para el que se preparó con mucho profesionalismo, bajo la sabia conducción de Angela Farías, que tal como lo expresamos líneas arriba es, sin dudas, la genuina generadora de esta gran actuación.
Joker’s
Humoristas Joker’s, la agrupación de mayor antigüedad de las que participan en este Carnaval en su categoría, venía en esta segunda oportunidad con la necesidad de superar lo hecho en la primera ronda, que resultase muy deficitario.
Y Joker’s cumplió.
Entiendo que su actuación en esta segunda ronda superó largamente lo hecho en la primera rueda, seguramente no en base a sus actuaciones en los escenarios, sino gracias a un trabajo serio y a todas luces efectivo.
Hubo en esta oportunidad una respuesta del público que no se obtuvo en la anterior, lo que generó mayor confianza en el grupo que redundó en un desenvolvimiento sin errores y con fluidez.
En la humorada del manicomio Stress… días locos, creo que se logran los momentos que más llegan al público, con buenas actuaciones de Augusto Tuala, Waldemar Melcon, Cintia Caballero y Romina Soto.
Joker’s mantiene una tradición de buen canto que se explota inteligentemente.
Además de los nombrados se destacan en la actuación de Joker’s Uriel Correa, Néstor Scoliok, Michel Correa y Walter Tuala como conductor y respaldo de todo el grupo muy joven que compone el conjunto.
Sin dudas, este no ha sido un buen año para Joker’s, que de todas maneras fue capaz de, en esta segunda instancia, demostrar su fibra carnavalera.
Araca la Cana
Dijimos días pasados a propósito de la segunda actuación de otra agrupación, que muchas veces la pérdida del factor sorpresa de una actuación que nos impacta en la primera rueda nos hace ver distinta y de pronto menos efectiva la segunda instancia, cuando la realidad es que el espectáculo mantiene los niveles de jerarquía de la primera actuación. Más allá de la ausencia de sorpresa, la actuación de Araca la Cana en el cierre de la etapa del miércoles volvió a gratificarme tanto como aquélla, nuevamente cantando muy bien, con fuerza, con convicción, con mucha garra, que incluso le hace superar una instancia muy perjudicial para cualquier artista, que significa cantar prácticamente sin retorno. Fue notoria la dificultad que enfrentaba la murga y los reclamos de ésta, que ambientaron posteriores protestas de varios de sus componentes y hasta un irónico agradecimiento de uno de ellos en el micrófono de escena, en el momento de dejar el escenario.
Las figuras de Araca vuelven a ser Gabriela Gómez, Oscar Lezcano, Mónica Santos, Kleber Molinari, Memo Cortez, dentro de un plantel parejo que trabaja con convicción.
Los textos de Catusa Silva aúnan la crítica, la sátira, con la risa, muy bien dosificada, que cuenta en especial con Momo, Kleber y el negro Lezcano como puntales para transmitirla.
En definitiva, Araca la Cana se ganó un lugar privilegiado en la definición de la cate
goría. *
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