Escrito por: DANIEL PORCIUNCULA

Todos los extremos fueron coincidentes. Las entradas agotadas varios dÃas antes, daban la dimensión de la respuesta que esas actuaciones y esos conjuntos iban a desatar, apenas Mario RÃos anunciase su presencia para concursar.
Por otra parte las actuaciones, en particular de las dos agrupaciones de mayor convocatoria, Contrafarsa y ZÃngaros, estuvieron acordes a los antecedentes de ambas en justa medida, lo que sus seguidores pretendÃan.
A primera hora y en medio de este clima festivo participó la comparsa Ruanda, que también aportó muchos hinchas del Buceo, que se han nucleado en torno a la agrupación desde su creación y sus primeras participaciones del concurso oficial.
No desentonó en lo que a espectáculo se refiere, para satisfacción de hinchas y público en general.
Ruanda habÃa realizado ya una atractiva presentación en la primera rueda, no obstante lo cual quedaron de ella cabos sueltos a corregir, con miras a una segunda ronda.
Precisamente en esta actuación del lunes, Ruanda planteó un trabajo más ordenado, con cuidados en los coros y en el despliegue escénico, que mejoró sensiblemente la imagen de su primera rueda.
Entiendo que la agrupación de Pablo Cuna cumplió con el objetivo de mantener su vigencia comparsera, el entusiasmo de su gente y la consideración del público, por los buenos frutos que el seguro esfuerzo realizado logró plasmar en el espectáculo.
Ruanda presentó vestuarios lucidos, responsabilidad de José de Lima y Laura Cuña, buenos y atractivos temas compuestos por Ricardo Cabrera y Julio Di Bartolomeo, con libretos excelentes de Leonardo Pereira y Di Bartolomeo.
Gran trabajo de la cuerda de tambores comandada por Luis Páez y hermosas presencias de sus vedettes, Bethania Salas, Ana Laura Fernández y Vilma Acosta.
La segunda instancia de Contrafarsa me resultó tan grata, tan disfrutable como la primera.
Tanto que como en mi comentario de entonces, deberÃa concluir sin trepidar en ello, que Contrafarsa sigue siendo uno de los mejores exponentes murgueros ya no de lo que va del Concurso, sino del Carnaval 2005.
No creo haber notado déficits en esta segunda ronda con relación a la primera.
No obstante, seguramente la ausencia del factor sorpresa que muchas veces uno recibe en las primeras actuaciones, hizo que la primera parte de la actuación no me generase el impacto de la primera rueda.
Fue sin embargo una sensación fugaz, ya que apenas comienzan en el popurrà “las peticiones”, la actuación de la murga vuelve a subyugarme por lo que me transmite coralmente y a divertirme gracias a un texto satÃrico inteligente y muy bien escrito.
El ritmo de la murga es vertiginoso, pero sin apuro y su cantar, prácticamente sin solución de continuidad. Engancha una multiplicidad de temas musicales de estructuras melódicas disÃmiles, pero todas agradables y en tiempos medidos, que le aportan agilidad además de variedad.
Habida cuenta de esta actuación, del placer con que la seguà y más allá y desde luego, con una valoración subjetiva que es producto de la formación cultural que me condiciona, Contrafarsa la sigo considerando entre las muy pocas, con aspiraciones reales de ubicarse a la cabeza de la categorÃa.
Es muy difÃcil sustraerse al clima de fervor, de simpatÃa y de enorme adhesión que despierta en buena parte de los carnavaleros, la presencia de parodistas ZÃngaros.
Este es el fruto de un trabajo de años de Pinocho Sosa, que ha logrado primero hacia su persona, tanto en el Carnaval como en los consumidores del pop latino, una consideración preferencial.
Todo ese carisma lo ha volcado a su conjunto, que actúa tal como su director, vibrando y sintiendo más allá de los componentes que en cada oportunidad lo pueda integrar, al ritmo de la hinchada para la que vuelca todo su entusiasmo a la hora de cantar, a la hora de actuar y también de agitar…
Porque, vaya que agitan en cada espectáculo los componentes de ZÃngaros.
ZÃngaros ya me habÃa impresionado en la primera rueda con una propuesta de enorme despliegue escénico, que impacta al espectador apenas se abre el telón, conjugándose vestuarios excelentes, de bella concepción y realización y un marco escenográfico impresionante creando un jardÃn espectacular con más de un millar de flores multicolores, diseñado y realizado por Diego Spósito y Edgard Iglesias.
Las actuaciones solistas y colectivas, en cantos, resultaron de gran nivel. Las parodias escritas por Tabaré y Yamandú Cardozo(debutando en parodia), tienen momentos muy celebrados, con muchos merecimientos en ambas.
De ellas, más allá de lo que se pueda argumentar sobre los personajes representados y la dimensión que de ellos se haga por parte de los autores o espectadores, la referida a Frida me resultó la más sólida, aún cuando para el público tenga menos impacto emocional que la segunda (muy bien resuelta), sobre la vida de Alfredo Zitarrosa.
ZÃngaros volvió al Ramón Collazo a defender con muy serios argumentos artÃsticos, el primer premio del Carnaval anterior.*
OTRAS NOTICIAS EN LARED21



