Terapia Sexual
Mi esposa tiene 26 años. En dos oportunidades quedo embarazada y a pesar de hacer reposo relativo por sangrados, en ambos casos tuvo abortos espontáneos. No quiero que pase eso otra vez ¿Me podría decir cuales pueden ser las causas y qué tratamiento se puede hacer para evitarlo? Espero ansioso su respuesta en la columna
Las causas pueden ser de diferente índole. Pueden tener su origen en problemas que impiden el desarrollo del embrión, o deberse a infecciones locales o generales de la madre, o a trastornos endocrinológicos o metabólicos, como es el caso de la diabetes. La presencia de fibromas puede ser otro motivo posible. Impresiones fuertes, golpes grandes e incluso se piensa que el rechazo psicológico al embarazo pueden ocasionar su interrupción.
Creo que la primer medida es, antes de que exista un embarazo, que haya un/a ginecólogo/a que esté al tanto de lo sucedido y que haga un estudio completo de tu esposa para ver si existe alguna causa para que se sigan repitiendo los abortos y luego, al menor indicio de embarazo, comenzar el tratamiento que él o ella considere el más adecuado.
¿Qué es el clítoris y dónde se encuentra?
Los genitales femeninos externos (vulva) incluyen el pubis, los labios mayores, los labios menores, el clítoris y el vestíbulo que contiene la abertura de la uretra y la de la vagina.
Los dos labios menores o interiores se fusionan arriba, formando una especie de capuchón que cubre el clítoris. El mismo es un órgano de gran sensibilidad, cuya única función es recibir sensaciones eróticas. Se compone de dos cuerpos eréctiles: el glande y el capuchón que, durante la excitación sexual se llenan de sangre, aumentando su tamaño. Antes del orgasmo, el clítoris se retrae y se coloca dentro del capuchón para protegerse de la estimulación directa. Está compuesto de tejidos similares a los del pene. Tiene gran cantidad de terminaciones nerviosas que lo convierten en un órgano sumamente sensible al tacto, la presión y la temperatura.
¿En la relación anal, el semen puede ocasionar algún daño? ¿Existe algún tipo de contraindicación?
El semen es vía de transmisión de muchas enfermedades, más en una zona tan sensible a las lesiones como son las mucosas del ano. Si se trata del semen de una persona sana, no existen contraindicaciones.
Tengo 60 años y mi marido 64. Hace ya más de 6 meses que no tenemos relaciones sexuales porque las dos últimas veces él no pudo y no lo volvió a intentar. Mi pregunta es si esto puede revertirse o si ya tengo que pensar que se terminó definitivamente.
La relación sexual puede abarcar todo tipo de juegos, caricias, centrarse en la búsqueda de dar y recibir placer entre los integrantes de la pareja. Puede ser también una forma de comunicarse afecto. Por lo mismo, no tiene por qué terminarse por el hecho de que el varón no logre una erección. Lamentablemente muchas veces sólo se conoce la relación sexual coitocéntrica, es decir, basada en la penetración, que depende más del varón que de la mujer, cuando en realidad es una actividad de ambos y para ambos.
Cuando el varón siente que el peso de la relación cae sobre él, no lograr una erección se vive como una «falla» individual que avergüenza y autodesvaloriza. Si esto se repite, puede generarle ansiedad y ésta jugarle en contra y por lo mismo, no querer volver a intentarlo.
Es importante que hable con su marido sobre lo que usted siente y desea y también sobre lo que él siente y desea en este sentido y vean si pueden resolverlo solos o si necesitan ayuda. Sería bueno que viera un urólogo y, si todo está bien, podría ayudarles la consulta con un/a sexólogo/a.
Mi esposa se compró un vibrador y me propuso usarlo juntos. A mí me resultó ofensivo que quiera suplirme por un aparato y tuvimos una discusión. Me gustaría saber su opinión sobre lo sucedido y si cree que estoy equivocado en sentirme molesto.
Agregar cualquier tipo de elementos en los juegos sexuales, puede servir de variación, de enriquecimiento, de diversión, puede permitir experimentar diferentes sensaciones de las habituales, siempre que los dos estén de acuerdo. No hay ningún objeto que sea malo en sí, depende del uso que se le dé y de los motivos con que se los emplee. De todos modos, tanto Ud. como su esposa tienen derecho a negarse a hacer o usar lo que no les agrada, lo que les molesta o rechaza en las actividades sexuales y que por lo mismo pueda impedir que sean placenteras. Pero sería bueno que analizaran juntos los porqué de esa compra y también por qué cree que querría suplirlo.
Compartí tu opinión con toda la comunidad