
Porque en la misma religión no todos siguen la misma lÃnea, ayer habÃa muchos templos apostados sobre la arena, ninguno tenÃa que ver con el otro, pero unidos por una misma religión se congregaron para hacer culto a Yemanjá, Yemojá o Diosa del Mar, según sea la tradición que sigan, afroumbandista o tradicionalista. Mujeres, hombres y niños de todas las edades, creyentes y personas que tan solo llegaron para observar el festejo y otras “despachando las ofrendas” a tempranas horas ya estaban allÃ.
Por la tarde entre la gente que tomaba sol, los afroumbandistas vestidos, la mayorÃa de blanco, comenzaban de a poco su culto a la reina.
Sobre la playa muchas sandÃas, barcas, imágenes, perfumes y muchos olores podÃan sentirse y ver. Por unos momentos el mar, por otros el incienso, la música, los tambores y sobre la arena los pai y las mae santiguando a las personas que se acercaban a ellos.
Las ofrendas iban desde prendas de personas enfermas, flores, cartitas con pedidos, joyas valiosas y todas aquellas cosas que agradan a una mujer.
Sentado en una silla, con camisa y pantalón blanco, los pies descalzos, piel negra, sus ojos solo mirando el mar, estaba el pai Boroco de Yangó. Lleva en la religión cincuenta años, Su abuelo de origen africano y su hijo, el padre de Boroco, llegaron a Brasil con la esclavitud a cuestas y una religión que se trasmitÃa desde los ancestros.
“Toda mi vida he estado en la religión, porque yo vengo por sangre”, dijo el pai en la tarde de ayer.
“Yemanjá es la madre de todos los santos después de Dios para la Iglesia Católica y luego del pai Oxala en su religión.
Yemanjá la madre de todos los santos, la Yemanjá vieja vive en el mar, concede todo lo que tú le pidas, claridad, paz, alegrÃa, bienestar, trabajo, salud”.
Boroco cuenta que en la playa su espÃritu es pai JoaquÃn de Angola y hace 20 años que baja y despacha barcas. “El pai baja para atender a la gente, él hace trabajos, cura; mujeres que no podÃan tener familia, el pai trabajó para ellas y luego ellas traen su bebé a la playa para mostrarle la crianza que le ha dado al pai”.
Por su parte la mae Marisol lleva 17 años dentro de la religión, para ellos Yemanjá significa “alegrÃa, significa todo lo que muchos no hacen: la caridad. No queremos solo demostrarle a su reino sino a la gente”. En el templo de mae Marisol se encontraban muchos obsequios para darle a la gente y en especial a los niños, “ahà está la palabra Yemanjá cuyos hijos son los peces”. *
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