DENUNCIAN IRREGULARIDADES EN LA ADJUDICACION DEL SERVICIO DE LIMPIEZA DEL CAMPING

Contaminación irresponsable en costas de Santa Teresa

El encanto de las blancas arenas y aguas azules que rodean las históricas murallas del Fuerte de Santa Teresa son el atractivo principal para alrededor de 10 mil turistas, principalmente uruguayos, que eligen el camping de ese parque nacional para disfrutar de unas merecidas vacaciones con la familia o los amigos.

La dirección de esta área, como la de otros reconocidos parques, está a cargo del Servicio de Parques del Ejército, que efectúa los llamados a licitación para adjudicar la provisión de servicios esenciales para la temporada turística.

Es por ello que numerosos vecinos, reunidos en una ONG, así como empresarios de la zona, se han dirigido a esta dependencia del ejército para trasmitir sus inquietudes respecto a algunos cambios en el paisaje de las costas de Santa Teresa.

La ONG ambientalista Ecochuy presentó una nota al director de este parque, coronel Tanco, en la que aseguró que las deficiencias en la empresa adjudicataria del servicio de mantenimiento de baños y ducheros provoca que las aguas servidas sean «directamente arrojadas a la playa formando riachuelos».

En la misiva de Ecochuy, los activistas aseveran que quienes conocen el parque «de toda una vida, sabemos que con excepción de Las Achiras los demás (riachuelos) son formaciones ocasionadas por las aguas servidas de los baños cuando se desbordan las cámaras sépticas y no se usan las barométricas para el evacuado de las mismas».

La preocupación de los ambientalistas radica en que en estas lagunas -aseguran que datan de tres años- las madres (ignorantes de la procedencia del agua) permiten a los más pequeños jugar en ellas, debido al poco riesgo que representan.

«No le extrañe oír de una epidemia»

La nota enviada por la ONG en noviembre de 2003 parece no haber causado ningún efecto en la dirección del parque, ya que este año nuevamente se llamó a licitación y por tercer año consecutivo, la empresa denunciada volvió a ganar. Por ello, Osmar Da Fonseca, un empresario de la zona que participó del llamado, motivado por el interés que el tema causó entre los habitantes de Santa Teresa y poblados vecinos, presentó ante el Sepae un recurso administrativo solicitando la revocación jerárquica y anulación ante el Poder Ejecutivo del resultado de la licitación.

A más de dos meses de iniciado el trámite, afirma que ha encontrado «intenciones dilatorias» en las autoridades que «el día antes de vencer el plazo avisaron que faltaba un timbre de 23 pesos, que no iba, pero que igual se compró, porque evidentemente fue una chicana para enlentecer el proceso porque no les conviene».

En la licitación para entregar los servicios de la temporada 2004-2005 se presentaron empresas de todo el país que estaban dispuestas a cumplir con el pliego de condiciones. Incluían la posesión o arrendamiento de una barométrica de 10 mil litros, y un equipo de limpieza de 40 ó 45 personas en dos turnos para mantener la higiene de los ocho cuerpos de baños con 20 servicios cada uno, así como antecedentes en la prestación del servicio y conocimiento de la problemática del parque. Además de brindar la mejor calidad y el precio más conveniente.

«En este momento la empresa adjudicataria no tiene barométrica y trabaja con menos de la mitad del personal requerido, además de evadir las leyes sociales. Se presentaron interesados de todo el país, pero el costo de ellos es el más bajo porque no se ajustan a ninguna de las condiciones. Yo ya me presenté tres veces y me retiraron, aún cumpliendo con todo, por temas de precio. La diferencia entre ellos y mi empresa es de 300 mil pesos», dijo Da Fonseca.

Da Fonseca, quien conoce el área del parque en profundidad gracias a que prestó el servicio de limpieza del mismo durante 10 años, coincidió con la ONG respecto al origen de los riachuelos, y añadió: «Siempre está lleno de niños porque el agua está calentita, es llanito, y no hay peligro. Cuando la gente pregunta se le dice que son vertientes, pero es agua de los baños y de las piletas. Es un lugar propicio para el desarrollo de bacterias, por eso no le extrañe si escucha, por ejemplo, de una epidemia de hepatitis en Santa Teresa».

De esa afirmación también se desprende la importancia de contar con una barométrica que traslade las aguas residuales de los baños y piletas -destinadas al lavado de ropa y vajilla- a un predio sito a 10 kilómetros del camping. De acuerdo a lo indicado por el empresario hace dos años las aguas servidas recogidas por su personal se depositaban en el basurero de Santa Teresa, ubicado detrás de la escuela pública del balneario, en esa época llegaron a transportar 70 mil litros en una jornada.

¿Optimismo u otra cosa?

Entre las pruebas presentadas por la ONG respecto a las irregularidades en la concesión del servicio, figura una nota de venta de Ancap a la empresa adjudicataria por 15 mil litros de gasoil (que se utilizará para el encendido de las calderas), cuya fecha corresponde a dos días antes de la apertura del llamado. Por lo que se podría suponer que existía un acuerdo previo para entregar la licitación. «Está todo arreglado, no se cumple nada, el pliego está de adorno, y no hay quien los mueva ni que les diga nada», resaltó el empresario.

Da Fonseca aseguró que el 1º de diciembre pasado esta empresa, «cuando no se sabía cuántas iban a cotizar, esta firma ya había desembolsado una importante cantidad de dinero en la compra de materiales para comenzar el trabajo».

Respecto a la cantidad de funcionarios, el empresario afirmó que la lista no cubre la cantidad necesaria ya que son 28 operarios, pero además resaltó que «en la lista se incluyen cuatro menores de edad, lo que resulta antirreglamentario en estas tareas de limpieza, ya que está prohibido en forma expresa».

En la propuesta de trabajo presentada por esta firma se plantea que los operarios se repartirán en dos turnos de ocho horas para cada cuerpo de baños, los mismos deben permanecer abiertos las 24 horas. Para Da Fonseca cumplir este requerimiento con ese personal es imposible, porque cada instalación sanitaria necesita por su tamaño de al menos cuatro funcionarios por turno, y además debe haber uno de guardia entre las 23 horas y las siete de las mañana. Siguiendo esa línea de razonamiento se puede presumir que el estado de los baños, utilizados por más de 10 mil turistas, no será el más adecuado, como ya lo indicó Ecochuy, quien calificó la situación de «deplorable».

Da Fonseca reconoció más de una vez que es parte interesada en la entrega de la licitación, y que la divulgación de esta información podría perjudicar la temporada turística del Chuy, sin embargo afirmó: «El recurso interpuesto va a llevar años, pero la población tiene derecho a saber, por su salud, a qué se enfrenta cuando acampa en Santa Teresa». *

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