EEUU: otra vez el fantasma del racismo
Cuatro de los que se acercaron también fueron baleados mortalmente por Vang, quien poco después se entregó a las autoridades. El cazador dijo que se había sentido humillado por las bromas y que el propietario lo había amenazado con su rifle, para añadir que lo demás fue parte de una dinámica de combate y que cuando la situación se tranquilizó, dejó su rifle y se entregó.
Pero las reacciones no se hicieron esperar. Algunos residentes hmong de Minnesota declararon haber recibido insultos y amenazas; activistas de esa comunidad pidieron a los cazadores hmong que se abstengan temporalmente de esa práctica y hasta apareció una calcomanía con el texto «Salve un venado, mate un hmong».
Originarios de Laos, muchos hmong participaron en la guerra secreta que Estados Unidos libró en ese país durante el conflicto de Vietnam (1965-1973). Con el triunfo del Vietcong, los que habían estado ligados a la CIA huyeron. Después de una larga y épica fuga a través de la selva, centenares de familias cruzaron el Mekong para hacinarse durante años en los campos de refugiados de Tailandia. Washington hizo caso omiso de ellos hasta que lentamente empezó a aceptarlos como refugiados en la década de 1980. Una gran parte de la comunidad hmong se estableció en el Valle Central de California, donde se calcula suman unos 30.000, pero la comunidad más grande se encuentra en Minnesota, donde ya cuentan con una congresista estatal.
«En estos días no es muy seguro ser hmong -dijo Mai Der Vang, organizadora Cultural del Pan Valley Institute de Fresno y quien no tiene parentesco con el cazador-. Nosotros condenamos el incidente, pero la reacción generada porque su procedencia hmong es injustificable, y lo mismo habría pasado si se tratara de un latino». Mai Der asegura también que esta ola de racismo preocupa a los jóvenes de su comunidad debido a las etiquetas sociales que se otorgan a los diferentes grupos étnicos. «Si el cazador hubiera sido anglosajón, las cosas serían diferentes», comentó. «Cuando quien comete un crimen pertenece a una minoría étnica, el mensaje es que resulta propio de su condición, pero si es blanco anglosajón, entonces se preocupan por su psicología. En otras palabras, a un sospechoso blanco anglosajón se le busca su parte humana, cosa poco probable ante un inmigrante», dijo la socióloga Myrna Martínez. El detalle es importante, puesto que así se crean etiquetas y estereotipos que alimentan el racismo.
Por todo ello, los grupos étnicos están a la defensiva. Sucesivamente, diferentes grupos étnicos han padecido históricamente el racismo, desde irlandeses hasta italianos y latinoamericanos. Después del 11S, la discriminación se hizo carne en la comunidad árabe y musulmana. Ahora, es el turno de los hmong.
«Estamos bajo ataque», asegura Ben Vue, reconocido periodista hmong de Fresno. Vue dice que durante su programa de radio, unos cazadores hmong llamaron para denunciar que en varias ocasiones habían sido objeto de burlas raciales por parte de cazadores blancos anglosajones. «Claro que existe discriminación contra nuestra gente», clama Vue.
«No es un asunto hmong, es un asunto social. Otras comunidades asiáticas de la región, como la camboyana y la vietnamita, nos expresaron sus preocupaciones por el racismo», comentó Wemeng Moua, editor de la publicación quincenal Hmong Today de Saint Paul. Moua asegura que no hubo violencia física en los incidentes racistas.
Gran parte de la comunidad hmong parece tener un sentimiento de agradecimiento especial hacia Estados Unidos, como si la alianza militar de los 70 aún se mantuviera. Para ellos, Washington les otorgó la gracia de venir a este país, por lo que criticarlo es casi equivalente a una traición. Por ello, los actos de racismo parecen generar fuertes emociones, no siempre reconocidas públicamente.
«Se están diciendo y escribiendo cosas increíbles sobre nosotros, especialmente en Minnesota, donde muchos de los nuestros están recibiendo insultos raciales y amenazas», afirma Vue, quien recuerda cómo fue discriminado cuando buscaba rentar departamento donde vivir con su familia. Vue se lamenta que esto ocurra a pocas semanas de la celebración hmong más importante, el año nuevo, que anualmente atrae miles de visitantes a Fresno. «Lamentablemente, una mayor seguridad en el evento, afectaría el espíritu de celebración cultural». Después de dos décadas de residir en Estados Unidos, muchos hmong parecen estar descubriendo un importante aspecto de la sociedad por la cual arriesgaron sus vidas y por la que también perdieron su tierra. *
(*) Periodista. Tomado de La Insignia
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